Alcorcón 4 – Real Madrid 0
Sí, es verdad. No estamos en el año 2050, ni es una metáfora, es la cruda realidad. Este Real Madrid, con el manido presupuestazo de más 400 millones de euros, palmó ayer ante el Alcorcón de 2ªB, con un solo kilo –de euros- para gastar en todo el año.
Este es el tópico, en el que, por cierto, creo poco. La pasta genera una ciencia ficción que nada tiene que ver con el verde de los campos. Se juega, se corre, se sufre y se gana sobre el césped y ahí SÓLO EXISTE un balón y once contra once. Y todo esto no es literatura. Creo en ello y es la cruda realidad. Luego, unos se van en AUDI y otros en su utilitario. Pero de corto, todos son futbolistas… unos de 1ª y otros de 2ªB y ahí, sin descargar responsabilidades, ni el presidente ni el cuerpo técnico ni el equipo directivo rematan goles.
Ha sido una humillación para el orgullo de los jugadores. Pero una cosa es ser culpable y otra responsable. En el primer apartado están los que jugaron, no hay duda. Y en el segundo están todos los demás. Hoy mismo hay que atajarlo. En caso contrario, se pasa de responsable a culpable.
Ahí sí. Hace falta plan, proyecto, estrategia y decisiones tajantes. Esto no tiene buena pinta, el equipo no funciona, es obvio, y ahí hay un responsable-culpable: Manuel Pellegrini. Educado, correcto, sabe de fútbol, hombre tranquilo –quizá demasiado-, formado, pero… El Real Madrid es una institución muy grande, algo que suele superar a todos los que se sientan en ese banquillo. Y en esta ocasión, no puede apelar a que no hay equipo. Tiene estrellas, jugadores, fondo de vestuario y todo el respaldo –hasta ahora- de la institución.
No hay excusas aparentes. La ausencia de CR9 es importante, pero no para un 2ªB… Las trazas no son positivas y el crédito tiene un recorrido. Además, en este lío del fútbol, las inercias son básicas –que se lo pregunten al Atlético- y la negatividad en la que ha entrado el Madrid con este esperpento ante el Alcorcón puede acabar con un sueño en décimas de segundo. Las emociones, de euforia o de depresión, cuando se desencadenan colectivamente son imparables. Para bien o para mal, ¡ojo con interpretar esto sólo como un pésimo resultado! Es algo más, mucho más. Aún a tiempo de atajar, pero sin mucho margen. Hoy es el día.
Esos llenazos del Bernabéu para las presentaciones de verano se pueden producir igual, pero para fines distintos: abucheos. Euforia-depresión. La mecánica de un fútbol que no conoce grises. Y un equipo, por grande que sea, si cae en el agujero negro, no lo levanta ni la madre que lo parió.
Espero hechos, no palabras. O hechos y palabras, pero no sólo palabras. Hay que demostrar el orgullo blanco, pero hay que demostrarlo día a día, Milán a Milán, Alcorcón a Alcorcón,… con o sin Cristiano Ronaldo. A los jugadores se les llena la boca de lo que significa la camiseta blanca, pues que la defiendan como se merece, aunque sea para calentar en la banda. Y si su entrenador no es capaz de lograr esa motivación, que los deje en casa y si no es capaz de hacerlo, que sea él el que se quede en la suya.
¡¡¡…y los jugadores no querían concentrarse!!! Un poco de orden, por favor. Es demasiado pronto para perder la ilusión por un proyecto como este.
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