Primas: ética, estética y demagogia
De todo hay en este asunto de las famosas primas a los jugadores de fútbol. Desde que tengo uso de razón y sigo este tinglado, las primas a los jugadores son algo absolutamente instaurado en el sector. Es más, cuando el asunto estaba mucho menos profesionalizado que ahora, las primas se pagaban de manera insólita. Habitualmente se acordaban por partido ganado y empatado fuera de casa y por ganar en tu propio estadio. Es más, los jugadores -por lo menos así pasó muchos años en el Real Madrid- podían elegir un partido fuera de Chamartín para cobrar doble prima si ganaban. Habitualmente, elegían el viejo Sarriá, plagado de los madridistas que vivían en Barcelona. Era casi como jugar en casa.
Y, como es obvio, el método era absurdo. Se podía dar la circunstancia de no ganar ningún título o, incluso, bajar de categoría y haber cobrado un dineral en primas. Luego, unos años más adelante, comenzó el asunto de las primas por objetivos. Mucho más serio, ya que el éxito parcial en un partido no significaba nada. O eras campeón de algo, para los grandes, o no descendías o ascendías, para el resto de los mortales… y entonces cobrabas.
Luego se afinó más aún. En función de los ingresos del club por los éxitos, se marcaban los ingresos complementarios. Es decir, las primas. Incluso se llegaban a hacer paquetes, por meses, eliminatorias o derbis. Las combinaciones han sido infinitas.
Y, de repente, irrumpe en la actualidad el acuerdo del Real Madrid con sus capitanes por si ganan la Liga, la Champions o ambas. ¡Un millón de euros por barba si caen los dos grandes títulos! Y, enseguida, se pone en marcha el aparato de fabricar demagogos. Con la ética por bandera y la estética en la retaguardia, los argumentos destructores fluyen solos.
No comparto en absoluto nada de esto. Cada uno ingresa de acuerdo a lo que genera. En este negocio del fútbol, las cosas están como están. Por lo menos entre los grandes. Y si Florentino acuerda dar esta cantidad a sus jugadores por los dos títulos, es porque el club ingresará tres veces más. Esa es la realidad, clara y contundente. Admite demagogias y alarmas de todo tipo, incluso se puede hablar de inoportunidad -el país está como está-, pero no de locura. Por cada millón de euros gastados en primas, el Madrid ingresará tres.
¿Habría algún presidente de cualquier sector que no lo firmara? Y luego cada uno con su dinero, que haga las obras de caridad que quiera, pero es difícilmente admisible que sean señalados como peseteros unos profesionales que, sencillamente, exigen de acuerdo a cómo están las cosas en su sector. Lo demás, me suena a envidia… insana. Y me pongo el primero de la fila.
2 Comentarios
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Otro artículo que ni fu ni fa de Amalio Moratalla. Un ‘genio’ de no decir nada.
Comentario Publicado por: Mike | 5 febrero 2010 - 21:11
Eres libre de leer mis artículos o de no hacerlo y de comentar o no comentar. Pero ya que comentas, haz críticas constructivas. ¿Alguna sugerencia concreta? Saludos.
Comentario Publicado por: amalio | 8 febrero 2010 - 17:38