El Colorín, colorado de la ‘Quinta’ y el Milán de Sacchi
Han pasado 21 años desde aquel 19 de abril de 1989. Un Real Madrid, entrenado por Leo Beenhakker y repleto de figuras, con la ‘Quinta’ intentando engancharse a uno de los últimos trenes para proclamarse campeón de Europa, sufrió uno de los mayores varapalos europeos de su historia. En frente, el Milán de Arrigo Sacchi, también con un equipazo. Dos monstruos frente a frente en una semifinal que iba a marcar algo más que una eliminatoria.
Recuerdo perfectamente la víspera, el viaje y los comentarios en el hotel de concentración. Aquella época del periodismo era distinta. No digo mejor, sólo diferente. Más cercana al jugador, al técnico, al equipo. Había mucha ilusión en esa expedición comandada por Ramón Mendoza. Los Buyo, Chendo, Gordillo, Sanchís, Gallego, Martín Vázquez, Michel, Schuster, Paco Llorente, Butragueño y Hugo Sánchez estaban convencidos de que podían con los italianos.
La prensa, la opinión pública, las aficiones y todo el mundo pensaban en una eliminatoria igualada. Sacchi, al frente de un equipo de leyenda (Galli, Tassotti, Maldini, Costacurta, Baresi, Colombo, Donadoni, Ancellotti, Rijkaard, Gullit y Van Basten), desmontó en 18 minutos la ilusión de la ‘Quinta’, del madridismo y de toda una generación.
Fue un bochorno. Un ridículo. Un espanto. Hombres contra niños. Una lección de fútbol. De táctica, de estrategia, de juego, de… todo. Fue el final del cuento. ‘Colorín, colorado…’ a la Copa de Europa del 1989. Se había terminado el ‘cuento’. Este grupo de jugadores ya no podría nunca con este Milán.
Muchos años después, hablando uno por uno con los protagonistas, todos reconocen que aquello era una misión imposible. El más tajante es Michel que sufrió, más que nadie, los rigores de un emergente Maldini. Aunque es justo reconocer que el Milán aplastó en su conjunto. ‘Aquel equipo cambió la historia del fútbol. Nosotros supimos que se nos escapaba definitivamente la Copa de Europa. Era un conjunto que estaba al máximo nivel en todos los registros. Marcó una época. Era intratable. Nos dimos cuenta de que el equipo tenía que regenerarse si queríamos aspirar a ganar en Europa. Ellos eran invencibles…’
Ahora, a unas horas para que el Milán pise el Santiago Bernabéu, veo los papeles intercambiados con respecto a aquel partido del 19 de abril del 89. Mourinho es aquel Saachi, y Casillas, Sergio Ramos, Pepe, Alonso, Khedira, Özil, Higuaín, Cristiano,… son aquellos Maldini, Baresi, Donadoni, etc.; y estos Robinho, Ronaldinho, Pirlo, Pato, Ibra, etc. son aquellos Buyo, Chendo, Gordillo, Gallego, Schuster, etc. No creo en un 5-0 esta vez, pero tal y como veo al Real Madrid y al Milán, puede acercarse mucho.
Sería una revancha necesaria y pendiente. El Madrid ha ganado tres Champions desde aquel fatídico abril, pero un baño como aquel es necesario para restablecer el orgullo que se perdió en ese viaje a Milán. Una asignatura pendiente que aún no ha aprobado el equipo blanco.
Este Madrid de Mou puede marcar una época. El portugués ha venido a ganar y, por encima de todo, a ganar en Europa. Mañana es el día ‘0’ de su primer reto como entrenador del Madrid. Tiene la ocasión de presentar sus credenciales en Europa y reponer aquella humillación que, pese a los 21 años transcurridos, el madridismo no olvida. Mourinho, tienes en la mano empezar a hacer historia para tu parroquia.
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