Forlán-Benzema: dos problemas con la misma solución
Uno: uruguayo, veterano, el mejor jugador del Mundial –para algunos- y estandarte goleador de un Atlético bicampeón. Otro: francés, joven, se perdió el Mundial por baja forma, era el jugador franquicia del Olympique y casi del fútbol galo cuando le fichó el Madrid, pero ni con Pellegrini, ni ahora con Mourinho acaba de arrancar.
Ambos en entredicho, ambos criticados y relegados al banquillo. Quique Sánchez Flores no cuenta con él últimamente y el tema se empieza a enquistar. No está en forma –eso parece- y, según dicen, se encuentra en pleno proceso de recuperación físico-anímica. Con 31 años, Forlán se puede considerar un veterano, pero con un físico de chaval. Fuerte –ahí están sus fotos de la ‘tableta’ de abdominales-, resistente y con ganas, pero con tantos kilómetros en sus botas durante los últimos meses, que Quique se inclina por un plan de ‘descanso activo’.
Hasta ahí, todo correcto. Pero cuidado, porque estas cosas empiezan por el –teórico- propio bien del jugador y nadie sabe cómo acaban. Forlán ha insinuado y algo más, que si llega alguna oferta interesante para todos, ahí está él para escuchar. ¿Hasta dónde va a forzar la goma Quique? Él sabrá, pero me suena que está a punto de romperse.
Y, me da la sensación, que algo parecido puede suceder con Benzema. Mourinho no lo alinea y cuando lo hace, como en los últimos minutos ante el Racing o ante el Murcia –desde el principio-, el francés no responde. Ni con goles, ni con aptitud, ni con casi nada a lo que agarrarse para seguir contando con él.
Una papeleta para ambos técnicos, pero, en contra de lo que puede parecer, una asignatura que ambos deben aprobar. Son dos grandes del banquillo, trabajadores y estudiosos de este juego, pero también gestores de personas. Ni uno ni el otro pueden permitirse el lujo de olvidarse de ellos. Forlán es el presente más rabioso para el equipo de Quique. Garantiza goles, miedo a las defensas rivales y actitud ofensiva. Sigue con su plan específico de recuperación, pero debe ir rematando este asunto para rematar en el área.
Y Benzema no es el presente, pero puede ser imprescindible en cualquier momento. Si Cristiano o Higuaín se lesionan, uno o ambos, ¿quién llevará la responsabilidad del gol? El francés, ¿no? Pues eso. José Mourinho tiene la obligación de gestionar el talento de este jugador como más conviene al club, al equipo, al grupo,… Otra cosa es lo que le puede pedir la cabeza por su baja forma e, incluso, por su aparente indolencia.
Tranquilidad y a gestionar, que es parte de la vida de un técnico. Ambos, José y Quique, son habilidosos. Que lo demuestren, esta signatura también puntúa para el curso 2010/2011.
¡Suerte!
No hay comentarios
Deja tu comentario
Puede seguir esta conversación suscribiéndose a la fuente de los comentarios de esta entrada.
¡Anímate a ser el primero en dejar un comentario!