Raúl calla a los bocazas
A golazo limpio. A sus 33 años, pero con la ilusión de un canterano, consiguió su último hat-trick con el Schalke 04 el pasado sábado. Con estos tres goles se pone en las cifras de sus mejores años como madridista. Lleva nueve en Liga y dos más en Champions, el verdadero motor de su actual equipo.
Como siempre, pero sin brazalete de capitán, lidera a un equipo que ha tenido que salir del último puesto de la tabla. Oí muchas voces, entonces, que hablaban de su final. De su adiós. De su decrepitud. Y ya lo escribí hace tiempo, Raúl se irá cuando quiera. Mientras tenga ilusión por seguir jugando, rendirá como el que más, correrá como el que más y se entregará como el que más. Así es imposible quitarlo del equipo, del Schalke, del Madrid o del equipo en el que juegue.
Además, sigue goleando para pesar de sus ramplones detractores, que no dan crédito a que siga a este nivel en una Bundesliga exigente, dura y fría. Esto es así, lo diga quien lo diga. Se acabará retirando, como todos, pero lo hará con la cabeza alta. Con su equipo arriba y sin regatear un esfuerzo. Es su honradez, su estilo y su aprendizaje de tantos años de madridista.
Arriesgó con su marcha a Alemania, tenía ofertas más cómodas y de mejor retribución, pero quería seguir compitiendo ante las sonrisas malintencionadas de sus enemigos, pero el tiempo le vuelve a dar la razón a un profesional como no ha habido otro. Reconocido, querido y admirado por los aficionados alemanes, vive uno de sus momentos de madurez profesional más bonitos de la historia del fútbol.
Un mito viviente que sigue escribiendo renglones para la enciclopedia del fútbol, donde, no hay duda, tendrá algo más que un párrafo. Se merece pasar a la historia no sólo del Real Madrid, de la Selección o del Schalke 04, sino del fútbol mundial. Sin Balón de Oro, sin Eurocopa –por un capricho injusto-, ni Mundial, pero con muchos kilómetros de fútbol en sus botas. Ligas, Copas, Champions, Supercopas, récords –europeos y nacionales- y, sobre todo y por encima de todo, con el reconocimiento del fútbol mundial.
Sus detractores tendrán que seguir esperando. ¡Qué mala suerte! No le van echar nunca, se irá él. Es lo suficientemente honrado para decir adiós cuando sienta que no puede más, que no aporta. Entonces se irá y vendrán los homenajes, los parabienes y la magnitud de su carrera. ¡Disfrutémosle ahora que aún podemos y los bocazas que se tomen una tila! Tarde o temprano se retirará, como lo hizo Di Stéfano, Pelé, Maradona, Cruyff o Zidane.
2 Comentarios
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El que tuvo…retuvo. Es un gran jugador que se cuida y disfruta haciendo lo que mejor sabe…meter goles!
Comentario Publicado por: Marcial Herrero de Zabaleta | 21 diciembre 2010 - 9:15
Querido amigo Marcial, gracias por tu comentario. Veo que también te gusta Raúl. es un gran profesional y un buen tipo. Ojalá bata todos los récords y vuelva a recibir el homenaje que le debe el Madrid y la selección. UN fuerte abrazo y Feliz Navidad.
amalio.
Comentario Publicado por: amalio | 21 diciembre 2010 - 11:24