Un Balón que no es Oro de ley
Para los puristas y para que no exista duda de ningún tipo, me parece que Leo Messi puede ser perfectamente Balón de Oro. Es bueno, muy bueno, pero de ahí a que haya sido el mejor de la temporada, por encima de Xavi e Iniesta, no trago.
Para empezar, juega en el mismo equipo que ellos, por lo que ha ganado los mismos títulos con el Barcelona. Es decir, una Liga. Pero la gran diferencia es que Xavi e Iniesta han sido campeones del mundo, haciendo un fútbol que pasará a la historia de los mundiales y Messi no sólo no hizo un buen campeonato en Sudáfrica, sino que su selección se fue a casa precipitadamente. Higuaín, por ejemplo, hizo mejor mundial que él. Ya sé, me van a decir que la pasada campaña Leo logró ¡60 goles! Pero no es suficiente, para eso hay otros galardones. Los ‘Pichichis’ ya tienen su Bota de Oro. Y, me gustaría añadir a modo de pregunta, ¿cuántos goles hubiera conseguido Messi sin Xavi e Iniesta en la línea de creación? Con Argentina, equipo en el que no están ellos, casualmente su media goleadora baja bastante. A algo debe obedecer.
El Balón de Oro teóricamente (ya no creo en nada) valora al mejor. Al más completo, al que tiene unas cualidades excepcionales y que, además, gana títulos. ¿Dónde estaba metido el jurado durante el Mundial? ¿No vio el espectáculo de Xavi e Iniesta? Los verdaderos motores de la selección española y del Barça. De ese Barcelona en el que Messi luce, golea y sale a hombros cada partido.
¡Hasta Guardiola se quedó helado cuando abrió el sobre y vio el nombre de Messi! Y no porque piense que Leo no es bueno (ya ha dicho en repetidas ocasiones que es el mejor del mundo), sino porque no era su momento. Claramente era para los campeones del mundo. Ha sido un clamor y quizá sea el momento de cambiar los estatutos de votación. En caso contrario, este galardón terminará siendo para los jugadores que salen en los telediarios del mundo, es decir, los que meten los goles. No ha ganado un portero desde hace medio siglo, de vez en cuando se cuela un defensa y todo lo demás, para los mediáticos.
Mi Balón de Oro es para Xavi, un jugador irrepetible al que echaremos de menos cuando se retire. Especialmente Messi, que, como es mucho más joven, sufrirá su ausencia varias temporadas. Entonces se verá el valor que tenía el jugador al que atropellaron ayer en Zúrich, dejándolo relegado al Balón de Bronce. Para mí, bronce de ley. Más puro que el oro que recubre el balón que se llevó Messi a su casa.
No hay comentarios
Deja tu comentario
Puede seguir esta conversación suscribiéndose a la fuente de los comentarios de esta entrada.
¡Anímate a ser el primero en dejar un comentario!