…y Cesc no quiso volver a picar
La veteranía es un grado y el capitán del Arsenal no quiere volver a pasar el infierno de verano que sufrió la pasada campaña. Hace un año, previo al Mundial de Sudáfrica, siguiendo no sé qué instrucciones ni de quién, declaró su inclinación por jugar en el Barcelona y dejar el Arsenal. Era, lo que se denomina, el manual de instrucciones de cómo se debe ir un jugador de un grande a otro grande.
Primero, se manifiesta el interés por cambiar de aires, se agradecen los años vividos al club de procedencia y, después, entra en escena el club comprador –en este caso el Barça- y se hace con los servicios de la estrella. En aquella ocasión Cesc siguió el manual a rajatabla, pero no todos lo hicieron y se quedó, como se suele decir, con el palo de la piruleta en la mano. Con la ‘rajada’ efectuada en los medios y sin el comprador poniendo los euros sobre la mesa.
Un verdadero infierno. Pasó un Mundial de locos: con rumores y más rumores, esperando la llamada del Barcelona o de Wenger y sin saber dónde jugaría. Luego llegó la bromita de sus compañeros de selección –los azulgrana- poniéndole la camiseta del Barça en plena fiesta. En fin, que lo pasó fatal. Se sintió abandonado y tuvo que volver a vestirse de rojo, a ponerse el brazalete y a dar explicaciones a su entrenador.
Por eso hoy –en el acto publicitario que tenía en Madrid-, no ha picado, no ha salido de su boca un desliz que lo volviera a someter a la misma tensión de la pasada campaña. El Barcelona lo quiere y él estaría encantado de volver a su tierra, a su césped y a su casa, pero la ficha no la volverá a mover él. Esta vez, quien quiera peces, que se moje el…
Hoy la expectación era grande y todos los ‘barcelonólogos’ aseguraban que era el día en el que Cesc Fábregas volvería a decir aquello de que quiere jugar en el Camp Nou y que sería el único equipo por el que dejaría su querido Arsenal. Pues no. No ha sido así. Es más, ha estado especialmente estrecho y ha dicho que: ‘Wenger decide, preguntadle a él por mi futuro… Yo no voy a hacer lo de Kun…’
No está dispuesto a forzar su salida y, sobre todo, no está dispuesto a soportar el desgaste de ir de avanzadilla. Esta vez no ha picado ni va a picar. Ya lo verán: ‘De los errores se aprende’. Esto es un mensaje para los navegantes que lo quieran subir a su embarcación. Sólo eso. En esta ocasión, la ficha la tendrán que mover Rosell o Guardiola.
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2 Comentarios
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No nos quepa la menor duda de que Cesc terminará en el Barça, pero lo de hoy ha sido una actitud más inteligente, el año pasado se retrató en paños menores y las fotos le dejaron mal parado. Una cosa es querer jugar en un equipo, tener una ilusión y otra maltratar a otra institución que apostó por él cuando no era nadie, en ella ha triunfado (a diferencia de Piqué que no lo hizo en Manchester) y ahora es el capitán, inclusive, por lo años transcurridos en Londres podríamos decir que Cesc es un jugador más de juego de la Premier que ADN culé, pero esto es otra cosa.
El jugador quiere escuchar muy fuerte al Barça y a su entorno desear su fichaje y no que se haga para que estén todos los amigos juntos o para que no lo fiche el eterno rival, el fichaje tiene que costar un precio de mercado y además tener ubicación en el equipo, ficharle por ficharle NO.
Creo que hay ilusión por ambas partes, pero el Barça va a tener que rascarse el bolsillo y es que el jugador se ha formado muchos años en otra entidad y todavía le quedan muchos años de fútbol, toca pagar.
Un saludo
Comentario Publicado por: 021juan | 15 junio 2011 - 21:28
Estoy de acuerdo, amigo Juan. Es un jugador para el Barça, pero Wenger no va a bajar ni una peseta. Abrazo!
Comentario Publicado por: amalio | 19 julio 2011 - 13:30