¿Tú también,Mijaíl?
Por encima de Ronald Reagan, del Papa Juan Pablo II, de la CIA que alimentaba a los disidentes polacos de Solidaridad, este hombre grueso, disfrazado para la ocasión de ejecutivo, con la indeleble marca roja (un hemangioma) sobre su frente, es el verdadero héroe de la revolución de 1989. El responsable último de la caída del Muro de Berlín- a las 11. 17 horas de esta noche, hora española, se cumple exactamente el 20 aniversario- y del desplome del imperio soviético. Su renuncia a utilizar la fuerza, y pudo hacerlo, constituye, en opinión del analista Timothy Garton Ash, “un luminoso ejemplo de la importancia del individuo en la historia.” De acuerdo, pero también una traición al determinismo histórico del sistema que presidió.
Dos años después desaparecería también la Unión Soviética y el propio Gorbachov, que con su política de perestroika (reestructuración) y glasnost (apertura) había hecho posible la implosión del comunismo, el final de la guerra fría y la libertad para los ciudadanos del este europeo. Y de postre, la reunificación de Alemania. Comenzó a hablarse, antes de tiempo, del final de la historia y el capitalismo se quedó sin enemigo, excepto él mismo con sus excesos y la idolatría del mercado y la mano invisible que todo lo pondría en su lugar.
En esta borrachera de memoria histórica que estamos viviendo sobre los acontecimientos alemanes de 1989, me parece reveladora esta fotografía. Gorbachov, que sin duda tendrá más de una línea en la historia del siglo pasado, que algunos dieron por concluido la noche en la que los alemanes del Este votaron con los pies cruzando hacia Occidente, viaja en un coche con el Muro de Berlín al fondo, con un bolso de Luis Vuitton a su lado en el asiento. Se trata de un anuncio para esa marca de productos de lujo. La foto la hizo, en 2007, Annie Leibowitz y fue Gorbachov quien pidió que se realizara junto a la pared que él empujó decisivamente a caer.
Gorbachov, hombre anuncio del capitalismo. ¿Tú también, Mijaíl? La imagen simboliza perfectamente la enorme capacidad de deglución de la sociedad de consumo que mueve nuestro mundo. En este caso, de Gorby y de todo lo que significó en un momento decisivo de la historia. El creativo publicitario tituló la escena con la frase, “Un viaje nos enfrenta a nosotros mismos.” ¿En qué pensaría el ex secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética, convenientemente maquillado para la ocasión, mientra se sometía a la sesión fotográfica? Me refiero a algo más que en su valor publicitario en dólares, o en el juego de bolsos de alta gama que sin duda recibiría, útiles para sus viajes como conferenciante por el mundo. ¿Y para esto tomamos el Palacio de Invierno?, se preguntarán algunos de los derrotados de la historia que aun no ha concluido.
Gorbachov, 78 años, vive en Moscú, donde no es muy popular, Preside una fundación que lleva su nombre. Hace unos días acudió a Berlín para celebrar la revolución de 1989 junto a los dos otros protagonistas, el ex canciller alemán Helmut Kohl, en una silla de ruedas tras un sufrir un derrame cerebral, y George Bush, padre, en la época presidente de Estados Unidos. Su anuncio con el bolso se sigue publicando hoy en las principales revistas y periódicos del mundo.
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Trackback Publicado por: Bitacoras.com | 10 noviembre 2009 - 14:20