Trampa en Riazor
Pero no la que ustedes se imaginan. Llevamos toda la semana discutiendo sobre las apreciaciones de los árbitros y no seré yo el que, olvidando lo que han visto mis ojos durante 92 minutos, le achaque a una decisión complicada el resultado final del partido. Dejense de victimismos y analicen lo que da de sí este renovado, a golpe de talonario, Arsénico de Madrid. Perea es una guasa, Pablo se descompone con sólo ver el balón y Antonio López está lejos de ser un lateral solvente (A los zurdos se les supone, como el valor en la mili, arte en el manejo del balón pero a este se le debió quedar en Pamplona). Cleber no soluciona nada, pero nos lo comemos hasta el 2013; Jurado no encuentra su sitio, puede que no esté dentro del campo. Maxi ya no es una fiera y Simao, ay Simao, ya no engaña a nadie ( Ni fuera ni dentro del campo). Asumssao se repite más que el ajo, Raúl García ha perdido la llegada y Domínguez no demuestra nada que le haga sobresalir del tono mediocre del conjunto. He dicho conjunto, lo siento, el futbol asociación no va con este equipo. Lo más juntos que les vimos fué protestando el penalty que les envía al pozo de la clasificación. Capítulo aparte merecen Sinama Pongolle y Reyes. El francés es una caricatura de un delantero, se quiere ir…puente de plata. El andaluz ha cobrado esta semana por lanzar una falta con su zurda genial a tres metros de altura del area. Ha salido cara pero lo peor es que no merece lo que pagamos por ella. Miren ustedes, hoy me ha venido a la memoria el título de la biografía de don Alfredo Di Stefano, ¿Se acuerdan?: “Gracias Vieja”. Un homenaje a ese balón que le hizo el mejor de todos los tiempos. Tenía, además, carácter, ímpetu, mala leche pero sobre todo, un amor imperecedero por esa esfera de sueños única a la que demostramos nuestro amor a base de patadas. El balón, epicentro de este juego colectivo, le quema a los colchoneros, lo rifan, lo despejan y lo alejan como si no estuviera en su manejo el secreto de la victoria. Lo siento, no me gustais, ni siquiera un poquito. No amais el balón, no flirteais con los huecos, no os arrimais al área. Ni uno solo de los códigos del fútbol se cumple en este equipo. ¡ Qué fácil sería echarle la culpa al árbitro! . Me temo que, de seguir así, habrá que ir pidiendole a los de la señora Rushmore que preparen un anuncio para segunda división, en eso sí somos únicos.
1 Comentario
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Me parece muy correcto y acertado el artículo, pero por que vds los periodistas nunca dicen nada sobre la
ineptitud de los dirigentes de el Atletico de Madrid.
Una vez te puedes equivocar en los fichajes, pero estos directivos ya han tenido tiempo para alguna vez hacerlo bien.
Asi que menos hablar de los jugadores, ellos no vienen solos, ya que van a buscarlos nuestros caras de directivos, y empezar a hablar de la brillante gestión de los directivos, Gil y Cerezo, que han sido capaces de convertir un club grande en la risa del futbol mundial.
Comentario Publicado por: Miguel | 23 noviembre 2009 - 15:00