Año nuevo, ¿Liga nueva?
Mucho me temo que no. Los ricos no van a permitir que nos subamos a sus barbas más que en un despiste aislado. Creoq eu el abismo se ha abierto demasiado y eso redunda en perjuicio del Campeonato. Falta por saber qué conseguirán los aspirantes a grandes: Valencia, Villarreal y Sevilla. Lo que que promete ser de infarto, para nuestra desgracia, será la lucha por no descender y espero, de todo corazón, que en pocas semanas hayamos, los atléticos, despejado esas dudas. No será fácil pues el Sevilla nos puede dar un disgusto en la próxima jornada. Temo a los hispalenses, son tipos duros. Al Madrid le dieron en buen sobo y no jugaron mal los blancos. Tienen un ataque como para hacer temblar nuestra defensa, un centro del campo beligerante y una defensa agresiva. Lo peor para este Arsénico de Madrid en reconstrucción, buscandose los descosidos en defensa y el boton de disparo en ataque. Agüero sigue molesto, Forlán perdido; Simao parece un fado afónico y Maxi tiene morriña de su tierra. Reyes jura que, de marcar, no celebrará los goles. Que no se preocupe, si los marca ya los celebraré yo por los dos. Más que nunca necesitamos de su magia, la que se dejó en el frío invierno londinense. Es tiempo de buenos deseos, de soñar con que las cosas cambien. Ya se que el fútbol es lo de menos, que el trabajo y la salud es lo que importa pero no me nieguen que ayuda un poquito saber que el domingo disfrutaremos de un bonito espectáculo, se gane o se pierda. Eso les deseo, ni más menos. Feliz 2010.