Un luto de empate o un empate de luto.
Hay veces que los uniformes pesan y otras que condicionan pero hoy, el negro de mi Arsénico de Madrid era un final anunciado. Para un enfermo el empate es algo sí como que te quiten el suero y te den pollo asado. Para un equipo de futbol, el tercero de españa, es como si el cura , en vez de la extremaunción, te diera un chocolate con churros. Volver de Tenerife con la sensación de que te han regalado un punto es inadmisible. Lo siento. Sé que algunos colchoneros de corazón sufren con mis sentencias pero, respetando profundamente su optimismo, no encuentro signos de contricción en este equipo. La defensa es un agujero negro como la camiseta, Simao ha dejado un clon torpe en su lugar. Maxi no puede ocultar su descontento y Forlán, ¡Ay, Diego¡, continua su particular travesía del desierto. Añadanle que Jurado, a pesar del gol, no crea juego, que Cléber no cree en sí mismo y que Asenjo, sí Asenjo, ha declarado espacio aereo libre toda el área atlética. Sé que esta afirmación me va a traer problemas. No olvido las paradas de mérito pero me preocupa que no se mueva de ese ámbito cruel, marcado por la raya de gol, y permita que sus defensas peleen los balones que llueven del cielo. Es jóven , tiene margen de aprendizaje. Tambien lo tiene Domínguez pero como lateral es un petardo. ¿Qué ocurre con Antonio López, y Pernía? Se habla de un lateral derecho por que tenemos, y no son muchos los equipos que los tiene, dos izquierdos, zurdoz de escuela pero… hay muchos peros y muy poca vergüenza. Hay falta de ánimo, ausencia de compromiso, los balones se pelean sin meter la pierna, los gesto de disgusto son constantes y Quique pone cara de circunstancias. Me queda una duda: ¿Es esto lo peor que quedaba por llegar o aún queda caída libre? El Tenerife ha sido mejor, Nino un puñal. ¿Hasta cuando vamos a aguantar esta desidia? ¿No sería mejor pelear con los chavales del filial que hacerlo con estos profesionales de pacotilla? ¿Hay dinero para cambiar el signo de la cuestión contratando buenos jugadores? Supongo que no. Ayer Guardiola, antes de llorar, se la jugó metiendo a Jefren en el partido más importante de su vida. Borja, Camacho, Koke, De Gea… Siempre hay sitio para los valientes, los cobardes mueren solos. Llegan las fiestas: ¿Papa qué festejamos los atléticos?.