De actitudes y aptitudes.
Hay actitudes que duelen y aptitudes que ofenden. No sé a ustedes pero a mí me dolió la poca chicha que le puso Forlán a este partido y me ofende que en el Atlético de Madrid juegue gente como Perea, Jurado o Antonio López por que se me antoja que estan un paso por debajo de la calidad que se le ha de suponer a un futbolista de primera división.
Ya deciamos ayer que parecía muy peligroso pensar en la Copa y pretender nadar guardando la ropa frente a un Málaga que ya nos dió en su casa una ración de realidad. Hoy lo ha vuelto a hacer, con más canteranos en su equipo que en el nuestro. Por lo demás la crónica se podría copiar de un montón de partidos de esta temporada. Minutos tres, perdiendo. Primera oportunidad rojiblanca pasados los 25 minutos. Caras largas, pases largos y controles desastrosos. Este equipo está mal construido; la delantera, estática, espera al balón y la defensa, histérica, no para de correr y desmarcarse del esférico. El centro del campo, bien gracias, como siempre, nada de nada. Y el terreno convertido en un patatal en el que naufragan todas las buenas intenciones. ¡Ah, y de irregulares nada¡. Si algo han sido desde comienzo de temporada es malos de solemnidad y sobran dedos de una mano para contar los partidos en los que han jugado algo parecido al fútbol, no se engañen.
Con la plantilla cada vez más corta, este equipo afronta los partidos ya cansado. Vease el primer gol con Antonio López boqueando ante su primera carrera. No corren, llegan tarde y los presuntos centrocampistas se amontonan para ayudar en defensa y se alejan del objetivo, surtir de pases a los presuntos delanteros. Simao ya no desborda y ya no llega al area. Jurado, bueno ya es inútil explicar que este chico, por eso está en el Atlético, sólo se preocupa de regatear y de lucir palmito. Forlán es una sombra y encima, su actitud es francamente criticable, se pasa andando la mitad del partido. Camacho rozó el ridículo en la primera mitad, luego lo hizo Raúl García. Reyes tiene un deje a lo Jurado aunque se mancha mucho más el uniforme. Agüero parece el único capaz de romper el maleficio pero peca, también, de lobo solitario.
Valverde ha sido destituido como entrenador del submarino amarillo que, por cierto, lleva tres puntos más que el Arsénico de Madrid. Quique Sánchez Flores es un buen entrenador pero no se puede permanecer impasible ante tanto desconcierto. Hagamosnos una pregunta: ¿ Cómo juega este equipo? ¿ Qué soluciones aporta Quique a este desmadre rojiblanco? ¿ Cuantas variantes ha utilizado en ataque y en defensa? A este paso habrá que adjudicarle una sentencia que se creó para Valdano cuando llegó al banquillo de los vecinos ricos: Ahora seguiremos perdiendo pero sabremos por qué. Quique, menos exlicaciones y más actuaciones y si no, a dimitir que es gerundio. Mientras escribo estas líneas, oigo estupefacto una extraña explicación del míster: “El culpable soy yo y no me voy por que este equipo no puede quedarse solo”. Pues alguien tendrá que irse, de momento el público antes de que acabe el encuentro. Cerezo, Gil Marín y Pitarch, tan calentitos. Aupa Atleti.