107,24 y 13.
Historia viva, años sin probarlo y jugadores u han conribuido a esta hazaña europea. Estamos en una final europea, los únicos en la piel de toro y por méritos propios. Curraron los peones y las prima donas surgieron al final. Forlán definió la despedida de Benítez y Jurado, menos mal, apretó fuerte a la zaga reds.
Agüero aún anda en la disyuntiva de si será blanco, Raúl García no acaba de despegar y Reyes alterna jugadas espectaculares con errores de recién nacido. Quiuqe se desgañita, Simao anda de turista volnutarioso y poco más. Los reds, achuchan pero se les ha salido el carmín y todo queda en rojo pasión sin asomo de potencia y el partido se reduce a un quiero y no puedo y quiero y no llego.
Llega Reyes y le regala a Forlán una final europea. Jurado se suma a la celebración y los colchoneros con una fiesta que empezó con los peones aguantando el temporal y los los alfiles y las torres reventando el tablero.
Anfield acaba de enterrar el sueño de Benítez pero, como suele ocurrir, ilumina otra ilusión: La décima. Concha Espina espera al hijo pródigo. Tiempo al tiempo.
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