Señales del futuro.
Mientras llega a no llega el Liverpool y nos centramos en la semifinal europea habrá que conformarse con las señales del futuro que no parecen malas. La cantera, la ciudad deportiva y el estadio con tres columnas básicas para un club de la enjundia del Arsénico de Madrid, más venenoso que nunca. Los jóvenes estan dando un recital en la segunda b, la ciuda deportiva pronto será una realidad y no falta mucho para el cambio, el tiempo hablará de si fue acertado, hacia La Peineta. Con esas bases y con los más de 45.000 abonados deberíamos estar hablando de un club en expansión pero…( siempre hay un pero) no lo hacemos. ¿ Por qué? A este guiso le falta algo, serenidad en algunos momentos, profesionalidad ejecutiva en otros y trasparencia gestora en la mayoría. Algo tiene que pasar para que aquí fracasen tipos como Manzano o Ibagaza, por poner dos ejemplos entre las decenas que han fracasado en la ribera del Manzanares y despuntado fuera.
Hablando del futuro y recurriendo al pasado, ayer les comentaba que no me gustó la mirada del kun y hoy la prensa ya habla de movimientos hacia Chelsea. Casi siempre se equivocan hasta que dejan de hacerlo y a pesar de las peticiones de paciencia ( hoy mismo Forlán hablaba en Radio Marca sobre la templanza) el chico puede cansarse y volar como hicieron otros. Entre el amor y el odio media el filo de un papel.
Por último unas palabritas de Jurado: ” Hay que salir al campo a divertirse”. Muy bien majo pero el problema es que tú te diviertes solo y el entretenimiento ha de ser colectivo. He visto a grandes jugadores pasarselo pipa corriendo detrás del balón, tirando un desmarque o adivinando dónde estará el compañero el próximo segundo. A los que veo divertirse, solos, con el balón, a los chupones, se les acaba la diversión al encontrar al segundo defensa. Disfrutar con el fútbol o disfrutar del fútbol, eh ahí el dilema, Hamlet de mis entretelas.