Una final atípica.
Con dos equipos que no contaban en las quinielas, con un volcán que fuma más que la Montiel, en el paraíso del frío, Hamburgo y a las puertas de un final de Liga electrizante y de un mundial, el primero, en el que no salimos de corderos si no de lobos.
Es un escenario para la machada pero es que también lo sería que el modesto Fulham trincara la copa. Futbol inglés contra… ¿Papa a qué juega el Atleti? ¿Contraataque? ¿Presión? Preguntenle ustedes a Perea. El caso es que juega y gana, por lo menos en esta competición.
Muy diferente se presentaba aquella final de hace 24 años y sin embargo ni los vimos pasarnos por encima. Así que esperemos que esa anarquía rojiblanca gane a Zamora y sus compinches en una hora …y media. Las apuestas hablan de prórroga, mi pediatra me lo prohibe. Mi hijo quiere ir a Neptuno, aún se acuerda de cuando lo visitamos con el doblete. Mi mujer calla, prudente, es merengue recatada.
Habrá que celebrarlo como se merece, ya que la otra final, la de copa, puede ser un calvario si los u-ru-gu-a-yos no nos dejan a Forlán.
Para De Gea doble premio, final y selección. Su camino es rutilante. Y me mojo: debiera ser el tercer portero de la roja en Sudáfrica. La juventud manda y hay que buscar, sin prisa pero sin pausa, a quien entregar el testigo. Sería el final de la pesadilla: el doblete y un colchonero en el mundial con la mejor selección del mundo.
Soñar es gratis y recomendable. Despertarse no lo suele ser tanto.
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