El perro del hortelano.
Ni juega, ni deja jugar. Pero eso es mucho pedir ante un Barça que ya ha demostrado que cuando hay que meterse en el charco, se mete hasta las cejas.
Lo siento, no me deja buenas sensaciones este atlético semanal. Frente al Aris le faltó compromiso y ante el campeón le sobró testosterona. En ambos partidos brilló por su ausencia el fútbol asociativo y apenas se atacó.
Este Atlético es un amplio LOFT, sin paredes, sólo muros de carga. Y Quique, ahora que ha tenido tiempo de moldear al equipo, se preocupa más de que no pierdan el paso que de crear ocasiones.
Jugando al pie, tocando y combinando, Forlán llevaba tres goles. Al patadón apenas logrará otros tres en toda la temporada. Kun, necesita el balón pero esa constante rifa aérea lo deja en inferioridad y le cabrea.
No debió jugar el argentino. Quique se ha ganado un amigo, Agüero, permitiendo que deambule más de cincuenta minutos por el cesped pero se arriesga a perder a Costa, que en mucho menos tiempo, hizo bastante más que los dos puntas titulares. Es sencillo, Diego vive en el filo de lo imposible, pelea hasta la basura y está cómodo en la lucha cuerpo a cuerpo. Kun y Forlán no.
Algunas precisiones: Durante el Verano la prioridad era traer laterales. Quique puso a dos centrales a tapar las bandas. Luis Filipe ha costado 12 millones, nunca juega. Mérida era la joya de la corona, no se le ve el pelo y así…
Cosas positivas: más orden defensivo, pelea y un De Gea que puede hacer historia. ¡Ah! y el público, espectacular como siempre.
Lo peor, la lesión de Messi. ( cada día me parece más descabellado querer comparar al portugués de los calzoncillos con este jugadorazo).
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