¡Este es mi atleti!
Cazpaz de lo mejor y de lo peor, protagonista en lo bueno y en lo malo. Un club diferente, capaz de sufrir de gigantismo en el primer tiempo y de volverse acondroplásico y condodistrófico en el segundo y definitivo.
Pero dentro de la normalidad y el sufrimiento que esa identidad conlleva, algo ha cambiado. Quique ha conseguido darles un orden defensivo que antes brillaba por su ausencia y ahora les permite sobrevivir en cuanto alguien meta un gol. Parece terminada la racha de errores múltiples que dejaban al contrario instalado en le marcador y nos aobligaba a remar contra corriente. Y eso es bueno.
Es bueno que Luis Filipe, o Filipe Luis, haya entrado, por fín, en la alineación. Le da lustre a la banda. Y es bueno, también, que Diego Costa empiece a sentirse querido y necesario porque habrá días en que los dos figuras esten desconectados, como pasó ayer con Forlán.
Y es bueno que De Gea tenga seguridad de que le van a ampliar y mejorar el contrato y no escuche los cantos de sirena.
Olvido a propósito ese segundo tiempo vomitivo, esa histeria de Reyes y el Kun y otras muchas cosas que habrán de quedar para la charla técnica de los próximos días. Pero, de momento, ahí nos las den todas.
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