Un país para comerselo.
A lo largo del encuentro de ayer, el locutor de TVE aprovechaba las pausas del juego para publicitar ” Un país para comerselo” la serie que nos descubre la españa gastronómica. Ayer, también, descubrimos que esta España futbolera, la roja, está para comersela. Es un plato nutritivo, bueno bonito y barato.
Villar, gran estratega, deberá revisar su agenda y buscar amistosos que no nos obliguen a pelear cada metro, cada cuero.
Les hablaba ayer de la necesidad de inculcar la obligación de sudar por ese entorchado recién conseguido y sin embargo, al primer aviso se ha desmoronado y primaron, no lo duden, los consejos de club.
Hoy por hoy, la roja es un dulce apetitoso y curativo para los contrarios.
Argentina y Portugal nos han bailado. Ocho goles. No hay excusa. Según del Bosque no se puede jugar peor. Según el que escribe no se puede jugar con menos, interés, compromiso y esfuerzo.
Urgen soluciones, aunque sea para los amistosos.
Hubiera querido titular esta historia: ” Y todo a media Luz”, como el bolero para advertirles a ustedes de que no se puede hacer un partido para publicitar una candidatura con la campeona del mundo y que haya media entrada pero los cuatro goles recibidos me obligaron a titular de otra manera.
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