El efecto “Camacho”.
Parece que el canterano va a abandonar la discplina rojiblanca para unirse al “Petromálaga” y eso, queramoslo o no, tiene sus consecuencias.
Tras despedir a Simao, uno de los capitanes, con honores de mariscal de campo y con la pataleta de Cerezo, bueno sería que recapacitáramos sobre el significado de que que uno de los más destacados canteranos acabe jugando lejos de la ribera del Manzanares.
Hace tiempo que empecé a ver jugar a Camacho. Con las diferentes selecciones inferiores y, si bien no me pareció un fuera de serie, tenía esa impronta de jugador hecho, de ancla, de baluarte. Su llegada a la primera plantilla colchonera fue recibida con alegría pero pronto le comieron el protagonismo Domínguez y, más tarde, De Gea.
Lo que jugó lo cumplió pero se encontró con medios de su mismo corte: Raúl García y Assumpsao. Para terminarla de jorobar, llegó Tiago y despues Suarez. Es una historia repetida en el mundo del fútbol pero, siendo como es el chico de la cantera, me hubiera gustado que tuviera mas continuidad. Jugó poco y esporádicamente. Nunca tuvo cuatro o cinco partidos seguidos. Nadie se dio cuenta de que, con esa edad y esos rivales, al chico le faltaron apoyos y ahora… pues a verlo triunfar en el Málaga, supongo.
Pero quiero ir más allá, el efecto “Camacho” es pernicioso, si seguimos perdonando los errores de los ídolos y no aguantando los de los chavales estamos listos. Creo que nos estan tangando con la cantera que era el único orgullo rojiblanco y eso pasará factura. Ya lo verán. ¿Que dirán de esto Borja, Ruben, Perea, Pulido….?.
Hablar de la cantera es fácil pero son muy pocos los que tiene la paciencia suficiente como para aprovecharla.
No hay comentarios
Puede seguir esta conversación suscribiéndose a la fuente de los comentarios de esta entrada.
¡Anímate a ser el primero en dejar un comentario!