Gracias, Pellegrini.
No ha podido ser más exacto el entrenador del Málaga, próximo rival de los atléticos. Indescifrable, ha dicho y tiene razón y en ello venimos insistiendo desde hace ya varias temporadas. Nadie sabe cómo juega este equipo, de esquemas hiperdefinidos pero de respuestas hipocalóricas.
No lo ha dicho con intenciónde ofender, el buen señor, pero duele porque es verdad. Los rivales, la mayoría, sólo saben que presionando la salida del balón en defensa nos crean un barullo. Pero ¿Cómo defender ante un caos en el que o el quiebro del Kun o el fúsil de Forlán son casi el único recurso?
¿Y las diagonales? ¿ Qué fue de los desdobles por el lateral?. Los centros al area no resultan. Nadie lanza balones al hueco. Sólo la machacona insistencia de Agüero y el tino del Cacha más aisladas llegadas de Tiago, Reyes o Simao. Pero todo improvisado, al tun-tun, comp si no quiere la cosa.
La calidad individual salva la mayóría de los partidos pero el juego de conjunto brilla por su ausencia desde que le reventamos la Supercopa al Inter.
Quique ha intentado darle sabor al cocido pero ni Suarez ni Mérida han conseguido elevar el nivel. Llegará Elías y nos encontraremos con otro “Forçado” para pelear en el centro del campo.
Se irá Simao, como se fue Jurado y el recambio no mejorará lo despedido. Así es la historia de este equipo desde hace ya muchos años.
Y cuanod esto escribo se me cuela por el teclado la etera pregunta: ¿Y la cantera?. Para este viaje no hacían falta estas alforjas.