Las desgracias nunca vienen solas.
Sin Europa, sin Copa, sin Agüero y sin Reyes, deberíamos festejar que este domingo tenemos partido pero nos encontramos con que hay que pagarlo aparte. Pay per view, pagar por ver y me pregunto si este Atlético está como para pedir que demos un ochavo por sufrir sus calamitosa forma de entender el fútbol.
Me hubiera molestado menos si el Madrid no elimina con cinco goles en el Calderón si ello hubiera supuesto ver algo de fútbol en los colchoneros. Curiosamente, de eso no se habla, ni Quique, ni sus jugadores ni el Pitarch este que ya anda otra vez por Brasil a ver si encuentra otra perla como Elías.
Parece como si jugar tan mal como juega este equipo fuera cosa natural y yo, desde luego, no lo creo así. Los pocos avances técnicos y tácticos habidos en la etapa Quique, se han diluido como un azucarillo en este mar de dudas. Dudas que alcanzan, primero, al míster, que ha cambiado una y mil veces de alineación , que ha ninguneado a varios jugadores y permitido barbaridades a otros.
Frente al Sporting comienza el último acto de esta historia anual. La segunda vuelta nos deja una tarea que a priori parece hercúlea: la champions. Siete puntos de diferencia, pero de juego…un mundo.
No hay comentarios
Puede seguir esta conversación suscribiéndose a la fuente de los comentarios de esta entrada.
¡Anímate a ser el primero en dejar un comentario!