Estaba cantado.
Es un blues aunque podría ser una copla triste, de esas de Miguel de Molina, un drama vamos. Hay formas de perder, ninguna gusta pero algunas dejan menos huella. El Barça no ha querido hacer sangre, como le pasó al Madrid. No damos miedo, ya ni aprensión. Han bajado los brazos en cuanto el líder se puso el traje de ahogar al contrario.
Revivimos en la segunda parte porque los campeones bajaron el ritmo y se dedicaron a sestear.
Hubo alguna oportunidad pero la blandura defensiva nos mata.
No entiendo los cambios de Quique. ¿Para qué ha venido Juanfran? ¿ Es Mérida una solución tras pasar media temporada sin rascar bola? ¿ Reyes en banda? … No son las únicas dudas que deja el técnico, seguro que ustedes tienen más.
Hablemos de certezas. Tres partidos seguidos perdiendo, cada vez más lejos de la cabeza y más cerca del infierno. Y remar, lo que se dice remar, reman poco.
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