Eurobasket 2011: Pau Gasol Campeador
Si el Cid podía ganar batallas después de muerto, Pau puede ganar partidos estando cojo. Lo importante, para él y para el equipo, para esa ‘química’ tan repipi pero tan necesaria, será colocar su figura herida en el sitio que demanda la batalla.
Es evidente que eso no se consiguió durante los primeros 20 minutos frente a Alemania. Salió Pau Campeador con su mentalidad de ‘a mi, Calde, que los arrollo’, pero con un tobillo menos. Y toca preguntar, porque en tv incluso lo gritaron; ¿debe nuestro Cid retirarse por cojo al primer anfiteatro, o puede aprovechar la riqueza de un deporte como el nuestro, donde la batalla es tan rica en matices, para liderar sin acaparar tanto?
La respuesta la tuvimos al inicio del tercer cuarto. Seguramente, con las pulsaciones en su sitio, sin ese estrés que le creó la situación del quiero y no puedo del inicio (con la ausencia de ‘química’ correspondiente), los mensajes salieron nítidos de ese vestuario, y cada uno ocupó durante 7 minutos muy buenos el lugar… correspondiente. Pau, fue el líder de un equipo de baloncesto del estilo del que le gustaba a Tex Winter cuando le decía a su ‘amigo‘ Jordan; “hey, Mike, there’s no I in TEAM” (El Yo no cuenta en la palabra Equipo), y encima encontró las opciones que le crearon para no perder el hilo estadístico. Calde pareció quitarse de encima ese aliento que parece pesarle tanto, ese de “a mi, a mi…balón a mi”, Marc pudo por fin relajarse algo (en la primera parte tuvo que echarse a 4-5 compañeros a hombros y llevarlos a cuestas al siguiente campamento) y Navarro hizo un rato de Navarro.
Pero el ejército de enfrente no era uno cualquiera, sino los inventores de un concepto, el motor diesel, y encima con una pareja tan compensada como Nowitzki-Kaman, que saltan, corren y sonríen mucho menos de lo que Jordan y Pippen lo hacían en los Bulls, pero que creen tanto en sí mismos como aquellos. Lo que nos abocó al primer momento realmente NEMOPLÍSTICO del campeonato. Un partido para cualquiera a dos minutos y con la pesadilla turca detrás.
Lo curioso de los minutos cruciales y nemoplísticos de la batalla vino en dos decisiones técnicas; o en una que afectó a dos jugadores, Ricky y San Emeterio se quedaron en el campo junto a Pau, Marc y Navarro. Ricky fue, como en el chiste, un iraní con dos maletas, en la derecha un robo de balón clave, en la izquierda una pérdida o una mala decisión ofensiva, pero San Emeterio fue ese 3 con dos cojones que la afición venía echando en falta, o ese dos con 3 cojones, que tanto monta lo uno como lo otro, para que las huestes del Cid Gasol se apunten una muesca más…con un tobillo menos.
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