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12 consejos para cuidar tu mente

4 marzo, 2015 - 10:45 - Autor:

Cuidar tu mente

Es probable que estés convencido de que debes cuidar tu cuerpo pero tengo más dudas de que tengas ese convencimiento acerca de cuidar tu mente. Muchas veces creemos que la mente se cuida sola, que ya está programada para funcionar correctamente sin hacer nada. Y eso es sólo verdad hasta cierto punto. Somos producto de una larga evolución que favoreció unas adaptaciones que nos ayudan a reproducirnos con éxito. Para eso hemos de sobrevivir el tiempo suficiente para aparearnos, reproducirnos y apoyar la supervivencia de nuestros hijos. Y pasado ese período, la evolución no se preocupa mucho más de nosotros. Eso nos da como unos cuarenta años de vida redundante.

Dicho de otro modo, tenemos un cerebro programado para sobrevivir, buscar un cierto bienestar y tratar de reproducirse. Y nos encontramos con una vida, si todo va bien, que puede durar unos 80 años en un entorno con unas demandas bastante más amplias que esa programación genético- instintiva con la que venimos programados de serie. De ahí gran parte de nuestros malestares “psicológicos” y sentimientos de insatisfacción. La buena noticia es que la evolución también nos ha dotado con una enorme capacidad creativa que nos permite encontrar otros modos de tener esa mente sana que es la base sobre la que se sustenta la felicidad y nuestro bienestar emocional.

Veamos pues esas 12 maneras de cuidar tu mente:

1. Alimentación equilibrada. El alimento es el combustible del cuerpo y de la mente. Si quieres que tu cuerpo y tu mente funcionen correctamente, dales un buen combustible. Y evita en lo posible el comer por comer.

2. Ejercicio físico. Uno de los efectos más importantes del ejercicio físico es sobre tu bienestar emocional. Para ello se necesita un ejercicio de intensidad moderada practicado de tres a cinco veces por semana. No tendría que  asustarte esa frecuencia porque se ha visto que simplemente caminar durante unos 20 minutos al día, cinco días a la semana, es suficiente para notar efectos beneficiosos en tu estado de ánimo.

3. Evitar hábitos nocivos. El alcohol, tabaco, drogas, abuso de fármacos o exceso de estimulantes son hábitos muy perjudiciales para tu salud física y mental. No puedes tener una mente equilibrada si le vas dando sacudidas con sustancias tóxicas. Si tienes alguno de estos hábitos, plantéatelo e inicia los pasos necesarios para dejarlo.

4. Dormir suficienteNo te prives de horas de sueño continuamente. Dale a tu cuerpo el descanso que necesita. Varios estudios han demostrado que la falta de sueño te vuelve irascible y más propenso al estrés. Repasa los Diez beneficios de dormir bien

5. Relaciones sociales. Vivir en sociedad y relacionarte con los demás, te beneficia de múltiples maneras: mejora tu humor, te protege de la depresión, ayuda a prevenir el Alzheimer, te favorece a la hora de trabajar en grupo, etc. Si no tienes facilidad para hacer amigos  puedes consultar el post sobre 10 ideas claves para hacer amigos.

6. Ampliar el mapa mental. Es un tema del que he hablado en múltiples ocasiones, sólo recordarte que permitir que tu mente se amplíe y sea más flexible te previene incluso del envejecimiento. Y sobre todo del anquilosamiento que muchas veces observas en ciertas personas.

7. Aprender nuevas cosas. Un cerebro que aprende es un cerebro que se mantiene joven. Lee, aprende un idioma, practica un hobbie, viaja, explora nuevos lugares, haz un curso, contacta con gente distinta… las posibilidades de aprendizaje son infinitas. Y puedes utilizar los diferentes niveles de conocimiento para chequear en que fase estás de tu aprendizaje.

8. Reír más. La risa es un potente analgésico, aumenta nuestro sistema inmune y nos llena de endorfinas. Por eso, trata de reír más y mejor.

9. Ir al psicólogo. Tendemos a pensar que ir al psicólogo es para solucionar problemas o por tener más dificultades que la mayoría de la gente. Pero aunque eso sea  a veces cierto, uno de los objetivos principales es cuidar tu mente para que te de ese sustrato que te permita ser más feliz. Los que no van, no tenemos ninguna garantía de que estén mejor de base que los que van. Eso es una idea errónea. Como lo sería pensar que ir a un gimnasio es porque estás peor de forma física que los que no van. Es una manera más de cuidarte y valorarte a ti mismo. No la menosprecies.

10. Eliminar entornos y personas tóxicas. Huye de los ambientes que te restan energía y de las personas que te anulan, te bajan la autoestima o te hacen sentir mal de alguna manera. No siempre es fácil elegir con quien relacionarnos, pero hay que intentarlo. Ten cuidado con las personas que cuando se van te dejan en un estado de bajo ánimo y baja energía.

11. Contacto con la naturaleza. La naturaleza es un bálsamo para nuestra mente y nuestro espíritu. No hace tanto que evolutivamente salimos de la vida en entornos naturales y nuestro cerebro mantiene una especie de añoranza de la naturaleza. Por eso tratamos de reproducir el biotipo en nuestras casas: plantas, animales, etc… Trata de salir a la naturaleza por lo menos una vez por semana. Y a poco que puedas, ten una mascota. Aquí puedes leer sobre los beneficios de tener una.

12. Mindfulness. Cada vez hay mayor evidencia empírica de que el mindfulness es un buen modo de cuidar tu mente, ahora y para el futuro. Sirve además para conocerte mejor, estar más sereno y vivir más pleno y feliz. Si quieres practicarlo puedes aprender por tu cuenta pero yo te aconsejo que  te busques un buen guía que te ayude a encontrar cuál es el mejor método y ritmo para ti para iniciarte en la práctica. Y que sepas que también es una ayuda complementaria en la terapia que puede facilitarte avanzar más rápido y mejor.

Creo que con estos doce consejos te he dado ya bastante tarea para revisar en qué punto estás y cuánto quieres mejorar y cuidar tu mente. Tu mente te acompañará el resto de tu vida y es una buena idea que sea tu mejor aliada y amiga y no el enemigo a abatir. Que sea un lugar en donde descansar y una herramienta útil cuando quieras planificar o crear algo nuevo. Como dice Ronald D. Siegel, la felicidad es posible, pero opcional. Conviértala en tu opción prioritaria.   Como dicen los maestros budistas: Los maestros son quienes se han superado a si mismos y la maestría consiste en el dominio de la mente. Cuando la mente se convierte en tu fiel servidor, el mundo entero estará a tu servicio.

¿Cuántos de estos consejos sigues? ¿Cuáles te gustaría incorporar? 

Mertxe Pasamontes

Reconocer tus prioridades para ser más coherente

25 febrero, 2015 - 12:15 - Autor:

Reconocer prioridades

Una de las cosas que deberías hacer si quieres ser realmente coherente y no andar dando bandazos de un lado para otro en la vida es reconocer tus prioridades. Y no hablo de tener una leve sensación de cuáles son tus prioridades en la vida, sino de tener una lista clara y ordenada de ellas. Eso te ayuda a no caer en conductas incongruentes y a tomar mejores decisiones.

El trabajo de reconocer las prioridades junto con el de las creencias es de las cosas esenciales en las que trabajo con mis clientes. Necesito saber qué piensa la persona del mundo (creencias) y a qué le da valor (prioridades). Utilizo diferentes herramientas de la psicología y el cocching para hacer ese trabajo. Y luego la prueba del nueve, el test definitivo: qué es lo que está haciendo la persona a día de hoy y qué ha hecho en los últimos cinco años. La realidad es muchas veces incuestionable. Porque es bastante habitual que te creas que tus prioridades son unas determinadas ya que es lo que tu yo ideal desearía hacer. Pero es posible que lo que realmente estés haciendo sea otra cosa y no puedas verlo. Y no acabes de ser consciente de ello y sigas insistiendo en que tú verdadera prioridad es otra.

Os pondré algunos ejemplos. Me encuentro con personas que me dicen que su prioridad son sus hijos. Pero luego trabajan todo el día y no tienen demasiado problema en irse a un país extranjero aunque eso suponga no ver apenas a sus hijos. Y no estoy hablando de casos justificados de extrema necesidad sino de personas que lo hacen para mejorar su carrera profesional y sus ganancias. Es obvio que en la escala de prioridades está por delante la carrera profesional y los ingresos económicos en vez de tener un mayor contacto con los hijos. Aunque la persona se empeñe en decir que los hijos son lo primero. Ya os aseguro que no siempre es fácil hacerle ver al individuo en cuestión este hecho.

También es habitual el caso de mujeres que dicen que desearían ser madres, pero los años van pasando y siguen priorizando su carrera profesional.  No es que no deseen ser madres, de eso estoy segura. Pero la importancia que le dan a su profesión, el tiempo y el esfuerzo invertido en alcanzar determinada posición y las dificultades de conciliación que se pueden encontrar les hace demorar el hecho de ser madres. Ser conscientes de ese hecho les puede ayudar a ver si ha llegado el momento de revisar sus prioridades.

El único lujo que no puedes permitirte es el de no saber cuál es tu lista de valores y en qué orden de prioridad están estos puestos. Y una vez los tengas delante tuyo, poderlos revisar y saber si conectan en profundidad con quién eres y con quién deseas ser. Porque es posible que como sucede con las creencias, elaboraras esa lista de valores/prioridades  influido por el guión de vida que tus padres te trasmitieron. Y también es altamente probable que a día de hoy, algunos de esos valores ya no tenga validez o no lo tenga al nivel en que todavía lo tienes situado. Puede ser que tus prioridades hayan cambiado y no seas del todo consciente de ello. O te encuentres en un conflicto interno porque desees cambiarlas y algo internamente te lo impida.

Creo que llegados a este punto está bien recordar las conclusiones que ha sacado  la enfermera de cuidados paliativos Bronnie Ware de su experiencia con enfermos moribundos y que ha publicado en un libro. Los cinco grandes arrepentimientos son:

  1. Ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera.
  2. Ojalá no hubiera trabajado tanto.
  3. Hubiera deseado tener el coraje de expresar lo que realmente sentía.
  4. Habría querido volver a tener contacto con mis amigos.
  5. Me hubiera gustado ser más feliz.

Ya que estás vivo, no esperes a estar en tu lecho de muerte para darte cuenta de qué te hubiera gustado realmente hacer. Reconoce tus prioridades y revisa si son esas las que quieres tener. Si no sabes cómo hacerlo, puedo ayudarte en ello. Pero no dejes esa labor como algo secundario, porque tal vez cuando quieres darte cuenta, será demasiado tarde. A veces no es fácil cambiar de prioridades y no podrás hacerlo de inmediato. Hay que dar una serie de pasos y dejar pasar un tiempo para que fructifiquen. Pero el resultado merece la pena ya que te lleva a una vida más en consonancia contigo mismo y por ende, más plena, serena y feliz.

¿Sabes cuáles son tus prioridades? ¿Son las que realmente querrías tener? 

 

Mertxe Pasamontes

Pensar fuera del mapa mental para superarte

18 febrero, 2015 - 10:45 - Autor:

Pensar fuera del mapa

Uno de los objetivos que tienen mis sesiones de terapia y coaching es ayudar a los clientes a pensar fuera del mapa mental, fuera de la caja, a salirse de sus patrones habituales de pensamiento y a desafiar sus creencias limitadoras. Si se consigue eso, una parte del trabajo está hecho ya que hemos conseguido poner conciencia en la situación. Luego quedará obviamente la fase de ponerlo en acción y también la de trabajar con las partes internas en que aún existan resistencias.

Uno de los problemas que me suelo encontrar en ese trabajo del mapa mental, con algunos clientes más levemente y con otros de un modo muy acusado, es la creencia de que pensar fuera del marco te obliga a actuar del nuevo modo que has pensado. Y aunque en cierta manera es así, no supone una obligación ni mucho menos algo que haya que hacerse de inmediato.

Trataré de explicarme con un ejemplo. Trabajando en sesiones sobre el tema te das cuenta de que tu trabajo no te llena y que te ocupa más tiempo del que le quieres dedicar a dicho trabajo. Eso te hace pensar que sería mejor otro tipo de trabajo que te dejara más tiempo libre. Es posible que ese nuevo trabajo te de algo menos de ingresos y que te obligue a ajustar tus gastos. Tomas conciencia de ello y valoras que es una buena opción para ti y que estás dispuesto a hacer los cambios necesarios. Eso no quiere decir que al día siguiente tengas que despedirte del trabajo y ponerte a buscar un nuevo trabajo deprisa y corriendo. No sería ni lógico ni saludable. Puede que incluso te lleve un largo tiempo poder hacer ese cambio.

Puedes pensar que si no lo puedes hacer, mejor no saberlo. Pero saberlo, saber que en realidad querrías otra cosa aunque ahora no la puedas tener es de gran utilidad. Te ayuda a mantener una chispa de autenticidad en tu interior que te llevará a estar más conectado contigo mismo y tratar de tomar decisiones que te acerquen a lo que realmente quieres. Y además te mantendrá ese empuje que necesitas para avanzar, para progresar, para no quedarte en el conformismo. Claro que puede haber una cierta sensación de incomodidad y disgusto si eso no lo puedes hacer, pero es algo con lo que hay que aprender a convivir. Porque la otra opción, la de no enterarte, te vuelve conformista sin ni tan solo saberlo y te mata el impulso para cambiar las cosas.

Lee este cuento:

Un rey recibió como obsequio dos pequeños halcones, y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara.

Pasando unos meses, el maestro le informo al rey que uno de los halcones estaba perfectamente pero que al otro no sabía que le sucedía, ya que no se había movido de la rama donde lo dejó desde el día de su llegada.

Encargó entonces la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió. Al día siguiente por la ventana, el monarca pudo observar, que el ave aun continuaba inmóvil.

Entonces decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa a la persona que hiciera volar al halcón. A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines. El rey le dijo a su corte que llevaran a su presencia al autor del milagro.

Su corte rápidamente le presento a un campesino. El rey le preguntó;

- “¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago?”

Intimidado, el campesino le dijo al rey:

- “Fue fácil mi rey… tan sólo corté la rama y el halcón voló… se dio cuenta de que tenía alas y se lanzó a volar.”

 

Obviamente siempre nos hemos de mover teniendo como mantra la frase que tantas veces he repetido de: coraje para cambiar lo que podemos cambiar, serenidad y paciencia para aceptar lo que no podemos cambiar y sabiduría para ver la diferencia. Hay cosas que requieren aceptación y no hacer nada. Pero otras no.

Como dice el adagio: los ideales son como las estrellas, nunca los alcanzamos pero guían nuestro camino. Así han de ser tus metas y pensamientos, motivadoras para que sigas adelante, para que vayas más allá y mantengas la ilusión por seguir avanzando. Quien sabe hasta donde eso te puede llevar.

¿Te atreves a pensar fuera de tu mapa mental?

Mertxe Pasamontes

Superar tus creencias limitantes para ser feliz

11 febrero, 2015 - 10:45 - Autor:

Creencias limitadoras

Una de las cosas que debes hacer si quieres ser un poco más feliz es superar tus  creencias limitantes. Tus creencias limitantes te anclan en el pasado, en aquello que sucedió antaño o en lo que ni llegó a a suceder porque no te atreviste a dar el paso. Nacen, como ya dije en este post, de tu guión de vida, de todo aquello que se te grabó a fuego en el cerebro durante tu infancia y adolescencia.

El primer paso que has de dar para empezar este proceso de cambio es ser consciente de dos cosas: de que tienes creencias limitantes y de que la mayoría de ellas no se corresponden con la realidad, sólo están en tu cabeza. Las creencias son significados, interpretaciones, definiciones, etiquetas que ponemos a la realidad. Son interpretaciones de la realidad, no hechos  verificables. Son hipótesis que tenemos sobre algo que no se pueden demostrar (si se pudieran demostrar, estaríamos hablando de ciencia o de hechos objetivos, no de creencias). Lo malo es que en muchas ocasiones no eres capaz de hacer esa distinción tan fácilmente. Estás convencido de que aquello que te dijeron tus padres sobre ti (eres vago, eres torpe, siempre te equivocas, no serás nada en la vida) y te repitieron cientos de veces, es una realidad. He puesto aquí ejemplos de creencias limitantes , pues aunque también existen las creencias potenciadoras esas que te animan a superarte y a creer en ti mismo (tú vales, eres muy listo, caes bien a la gente, etc) esas no te impiden superarte. 

Ver esto no es nada sencillo, pues son creencias tan profundas, tan incrustadas en tu diálogo interior, que es posible que ni te des cuenta de que las tienes. De ahí la importancia de contar con ayuda profesional. La mayoría de clientes que vienen a mi consulta tienen bastantes creencias limitadoras.  Yo les guío con la palabra, las preguntas y las técnicas adecuadas, para que vayan contándome sus creencias sin apenas darse cuenta y así podemos trabajar con ellas. Ese es el segundo paso, trabajar con todo ese material que surge. Porque ser consciente de que tienes una creencia e incluso entender que lo es, no siempre es suficiente para cambiarla, no es suficiente para soltarla. A veces sí que sucede, es un insight espontáneo. Pero otras veces hay que luchar contra esa voz interior que te dice: en realidad es cierto. Es cierto que no eres simpático y no caes bien a la gente. Es cierto que eres torpe, siempre se te están cayendo las cosas y las rompes con facilidad. Es cierto que eres vago, duermes un montón y dejas todo para último momento. Es cierto que….

Lee este cuento:

Había una vez dos niños que patinaban sobre una laguna helada. Era una tarde nublada y fría, pero los niños jugaban sin preocupación. De pronto, el hielo se reventó y uno de los niños cayó al agua, quedando atrapado. El otro niño, viendo que su amigo se ahogaba bajo el hielo, tomó una piedra y empezó a golpear con todas sus fuerzas hasta que logró romper la helada capa, agarró a su amigo y lo salvó.

Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaban cómo lo hizo, pues el hielo era muy grueso.

- “Es imposible que lo haya podido romper con esa piedra y sus manos tan pequeñas”, afirmaban.

En ese instante apareció un anciano y dijo:

- “Yo sé cómo lo hizo”.

- “¿Cómo?”

- “No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo”.

Muchas veces necesitas, como el niño del cuento, que no haya nadie que te diga que no puedes hacerlo. Pero la voz más importante que tienes que cambiar es tu voz interior. Has de ser capaz de hablarte con cariño y amor, con respeto y aceptación. Claro que habrá cosas que no serás capaz de hacer y o cambiar del todo, y deberás aprender a  aceptarlo. Pero que sean porque realmente no puedes y no porque crees que no puedes sin ser cierto. Y sobre todo, que conozcas quién eres realmente y qué quieres de la vida, qué te hace sentir pleno y dichoso, sin creencias limitantes que te impidan ser feliz. Y así, tal vez , se abrirán tus alas  ya que como dijo Igor Sikorsky : Según respetados textos de aeronáutica, el abejorro no puede volar a causa de la forma y el peso de su cuerpo en relación con la superficie de sus alas. Pero el abejorro no lo sabe. Y por eso sigue volando.

¿Cuáles son tus creencias limitantes?

Mertxe Pasamontes

Solucionar tus problemas a tiempo

4 febrero, 2015 - 10:45 - Autor:

Solucionar tus problemas

Una de las habilidades que más te puede ayudar en la vida es la de solucionar tus problemas a tiempo. Cosa que aunque parezca una obviedad, no se hace con la frecuencia que se pudiera imaginar. Muchas personas acuden a mi consulta después de llevar un largo tiempo padeciendo un problema. Y cuando digo un largo tiempo estoy hablando por término medio de más de un año o dos. No es que en ese tiempo no se haya intentado nada. En algunos casos han habido algunos intentos, yo diría que tímidos o tibios, pero a pesar de no dar los resultados esperados no se ha hecho nada más. Y el problema ha seguido ahí, haciéndose cada día más grande y doloroso.

Los seres humanos tenemos una gran capacidad de adaptación al entorno y a las circunstancias. Y eso tiene sus ventajas e inconvenientes. Supone una enorme ventaja pues nos permite superar situaciones en las que de otro modo sucumbiríamos. Pero es a su vez un inconveniente porque esa capacidad nos lleva en más ocasiones de las deseadas a acomodarnos, incluso cuando la situación nos desagrada. Y acabamos viviendo en una zona de confort, incluso cuando no es en absoluto confortable.

Eso lleva a algunas personas a acostumbrarse a vivir con sus problemas sin hacer intentos serios de solucionarlos. Enfatizo la palabra serios, porque como he dicho en la introducción, no es que la persona no haya tratado de hacer nada, lo ha intentado pero al no dar el resultado esperado no ha hecho nada más. Bueno, en general sí que ha hecho algo: intentar con más énfasis la solución errónea o poco efectiva. Se  crea entonces  una especie de indefensión del tipo “nada de lo que hago da resultado“.

Lo peor de esto es que este tipo de situaciones pueden prolongarse durante años. Y además de que la situación se va complicando cada vez más se tiene la sensación de que la propia actuación es inútil. En ese estado llegan muchas personas a terapia. Llevan padeciendo un problema varios años, éste se ha ido complicando y además ellas no se sienten capaces de solucionarlo, pues temen que cualquier paso empeorará aún más la situación. Y a veces es cierto que en los primeros pasos hay que perder de vista tierra firme y confiar en el proceso. Pero con la guía adecuada se puede salir de esa situación o como mínimo mejorarla. Eso sí, sin prisas y sin esperar milagros.

Los casos en que la persona llega entre tres y seis meses después de iniciado el problema o conflicto, suelen ser de solución fácil y rápida porque aún no se ha enquistado la problemática. Cuando ha pasado más de un año (y a veces dos y tres, incluso más) necesitamos  más tiempo y esfuerzo para llegar a buen puerto. Se llega, pero se requiere paciencia y perseverancia. Por eso es importante buscar ayuda profesional en cuanto se ha probado alguna solución sin tener éxito. Ya que si no se hace las consecuencias  a largo plazo pueden ser nefastas tanto a nivel físico como psíquico.

Lee el siguiente cuento:

En un camino se encuentran 2 ranas. Una pasea por un surco profundo dejado por un tractor. La otra viéndola allí abajo le dice:

- Eh!, ¿que estás haciendo allí abajo? Aquí arriba se está mucho mejor, también hay más cosas para comer.
- No puedo subir- le responde el otro.
- Déjame ayudarte- le ofrece la de arriba.
- No. Déjame en paz. Aquí estoy bien y también hay bastante para comer.
- De acuerdo –dice la otra rana, pero aquí arriba hay mucho más espacio para explorar y para moverse.
- Aquí bajo tengo todo el espacio que necesito- insiste la de abajo.
- ¿Y que me dices de relacionarte con otras ranas?- argumenta la de arriba.
- De vez en cuando baja alguna hasta aquí abajo, y si no, puedo hablar llamando a mis amigas de allí arriba.

Finalmente la rana de arriba lo deja correr y se va dando saltitos.
El día siguiente, muy sorprendida, se encuentra a la rana de abajo dando saltitos a su lado.

- Escucha- le dice- pensaba que ibas a quedarte en aquel surco. ¿Qué ha pasado?
- Que venía un camión!

Como en el cuento a veces nos quedamos aferrados a una situación, aunque sea estrecha, limitada y nos cause problemas, por comodidad, por miedo o por resistencia al cambio. Lo solemos hacer hasta en las ocasiones en que esa situación es bastante problemática esperando que con el tiempo los problemas se disuelvan. Y en la mayoría de las ocasiones los problemas o se resuelven o permanecen ahí, haciéndose cada vez más grandes. La clave es pasar a la acción y cuanto antes mejor. Pasado un tiempo prudencial hemos de ser conscientes que se necesitará una acción por nuestra parte si queremos un cambio. Y si no sabemos cómo hacerlo o en qué momento o hemos intentado algo sin éxito, un buen profesional nos puede ayudar a encontrar el modo adecuado de llevarlo a termino. Antes de que, como en el cuento,  pase un camión y tal vez no estemos a tiempo de dar el salto.

¿En que momento pasas a la acción? ¿Convives con los problemas durante mucho tiempo? 

Mertxe Pasamontes

La necesidad de expresar las emociones

28 enero, 2015 - 10:45 - Autor:

Expresar emociones

En los últimos años ha habido una mala interpretación por parte algunos autores de psicología de autoayuda sobre el tema emocional. Eso ha llevado a pensar que las emociones son algo que debe ser controlado. Proliferan libros y cursos sobre como gestionar tus emociones o incluso controlar tus emociones. Y las emociones no son algo a “controlar”. Los seres humanos tenemos necesidad de expresar las emociones. Otra cosa es cómo y cuándo hagamos eso.

En un reciente artículo publicado en la web de la Asociación española de psicología clínica se nos habla de este malentendido que se ha producido a raíz de las publicaciones realizadas por personas que no son en realidad expertas en el conocimiento de la mente. En ese tipo de publicaciones se enfatiza el hecho de expresar las emociones positivas, pero se anima a controlar la expresión de las negativas, incluso a no sentirlas y sustituirlas por su versión positiva.   Se pretende por ejemplo, que si estás triste por algo, trates de pensar en algo positivo que te anime. O que si estás enfadado, te relajes e intentes hacer desaparecer tu enfado. En una sociedad en que se propugna el éxito y el control de la propia vida, dejarse llevar por una emoción “negativa” es visto como un signo de debilidad.

Lo peor es que esas publicaciones buenrrollistas han tenido un enorme éxito. Todo el mundo quiere ser feliz y vivir en una nube de bienestar y buen rollo. En un artículo del País de octubre del 2014 se nos habla de estos excesos del optimismo naif. No se trata de ser un ácido y un negativo, pero ir por la vida con el lirio en la mano, como si estuviéramos permanentemente dando saltos como gnomos en el bosque, es totalmente absurdo. De hecho se hace la crítica de cómo han reaccionado algunos superventas de la autoayuda cuando les han venido problemas serios en su vida, desde sentirse desbordados hasta el extremo, poco frecuente no obstante, de suicidarse.

Yo he hablado en varias ocasiones del optimismo inteligente como alguien que es capaz de ver la realidad y reconocer si algo no funciona, pero a su vez, tiene la capacidad para valorar cómo puede hacer él para mejorarla. Es una especie de cualidad de poder ver lo que habría de cambiarse sin por ello despreciar lo que funciona correctamente. El optimista inteligente es capaz de darse cuenta de que estamos en una situación de crisis pero eso ni le paraliza como al pesimista, ni se sienta a esperar a que la solución venga milagrosamente como lo hace el optimista ñoño. Reflexiona, toma su propia responsabilidad sobre la situación y busca acciones orientadas al cambio.

Lo importante es entender que tenemos necesidad de expresar las emociones. No expresar las emociones nos puede llevar a tener problemas psíquicos y físicos de diversa índole (dolores de cabeza, de espalda, problemas en la piel, molestias en el estómago, insomnio, adicciones, etc)  . Las emociones surgen de las capas más profundas y antiguas de nuestro cerebro y se expresan mediante sensaciones corporales. Son además un modo en que esa parte más inconsciente se comunica con la racional. Es un puente entre ambos mundos y entre el cuerpo y la mente. No estoy pretendiendo que vivamos, como les sucede a algunas personas, desbordados por nuestras emociones, pero sí que nos permitamos sentirlas.

Una de las prácticas más importantes del mindfulness como yo lo entiendo, es la práctica que los budistas llaman del Tonglen. El Tonglen persigue despertar la Bodhichitta, palabra sánscrita que significa corazón noble o despierto y que está presente en todas las cosas. Se despierta la Bodhichitta, la ternura por la vida, cuando ya no nos ponemos corazas ante la vida y nos permitimos sentir lo que estemos sintiendo. Nos permitimos, por ejemplo, sentir el dolor, dejamos que penetre en nosotros y que desde ahí surja la compasión tanto por nosotros como por todos los seres sufrientes. El Tonglen permite sentir el dolor y los sentimientos negativos, en lugar de evitarlos. Y desde esa aceptación es posible después enviar compasión y amor. No es una práctica sencilla y se llega a ella después de aprender a meditar y aceptar lo que en la meditación encontremos sobre nosotros mismos. Pero cuando puedes practicar Tonglen, te transforma.

Lo importante es que entiendas que necesitas expresar las emociones, no evitarlas ni reprimirlas. Que puedes llorar cuando te sientas triste, que no es lo mismo que deprimirse. Que puedes enfadarte, que no es lo mismo que estar iracundo. Que obviamente puedes sentir alegría y amor. Que la vida es algo maravilloso cuando nos dejamos tocar por ella. Y para eso hay que aceptar la propia vulnerabilidad y sentir. Y si tienes miedo de hacerlo solo, si no lo has hecho antes y no sabes cómo hacerlo, recuerda que puedo ayudarte. A veces es necesario que alguien te acompañe una parte del camino.

¿Expresas tus emociones?

Tu guión de vida influye en tu futuro

21 enero, 2015 - 10:45 - Autor:

Guion de vida
En muchas ocasiones a lo largo de nuestra vida nos hacemos preguntas del tipo: ¿por qué he actuado de determinada manera? ¿Qué es lo que me pasa que siempre me peleo con tal persona? ¿Por qué estoy en este trabajo y no en otro? La respuesta a eso la encuentras en el Guión de vida, término que acuñó Eric Berne allá por los años 50.

Imaginemos ahora un día en la vida cotidiana de un niño de unos cinco o seis años. El niño se levanta cuando su madre lo llama, se pone la ropa que su madre le escoge y desayuna lo que le pone . Después, en el colegio, escucha lo que le dice el maestro, sale al recreo cuando se lo dicen e incluso va al lavabo cuando le dejan. Cuando vuelve a casa ve los dibujos animados o el programa infantil de moda y es posible que oiga como su madre se queja a una vecina de lo egoístas que son los hombres, o bien a su padre decir que hay que trabajar duro para salir adelante en la vida. Además de esto, ve cómo actúan sus padres y éstos le dicen cómo ha de comportarse, que está bien y que está mal.

Todas estas influencias, junto con algunas predisposiciones genéticas, acaban configurando una determinada manera de pensar, de ver el mundo y de actuar. Y todas estas influencias sumadas a las experiencias vividas por el individuo forman lo que Eric Berne llamó el guión de vida.

El guión de vida responde a las preguntas:

- Quién soy,  es decir, a la necesidad de definir la propia identidad.

- Qué hago en este mundo o lo que es lo mismo la necesidad de dar un sentido a la propia vida.

- Quiénes son los demás o la  necesidad de conocimiento del mundo

Las influencias principales de las que se nutre el guión además de lo dicho son:

- Los mandatos y mensajes transmitidos por padres y educadores y personas de influencia, utilizando medios verbales, gestuales o actitudinales.

- Cuentos, películas, televisión.

- Experiencias vividas.

Todo este bombardeo que le llega al niño causa unas emociones en él,  y que se pregunta ¿qué tengo que hacer para ser querido?. Con todos estos datos que posee, el niño toma una decisión: cómo seré y como me comportaré para que me quieran y acepten. De todo lo cual, como ya he comentado, surge el guión de vida. El guión de vida es un programa inconsciente, que actúa como un filtro que ponemos a la realidad y sobre el cuál elaboramos ese mapa mental sobre nosotros y el mundo. En ese mapa mental o guión se van configurando las creencias acerca de los demás, de nosotros mismos, del mundo, los mitos y la posición existencial, es decir, cómo nos sentimos nosotros respecto a eso.

Ese programa inconsciente instaurado hará que surja un determinado tipo de conducta que a su vez retroalimenta el circuito y hace que este sea cada vez más sólido. El guión se forma en la primera infancia con los escasos datos que el niño posee y en un momento en que la capacidad de razonamiento es todavía limitada. Estas decisiones condicionan la vida del individuo ya que da respuestas prefijadas a situaciones determinadas. Mientras la persona vive dentro de su guión, sin conocerlo, actúa de determinada manera, a veces sin saber el porqué.

Es por esta razón que el paso hacia una vida autónoma y feliz pasa por el conocimiento del propio guión de vida. En mi trabajo con clientes he visto que conociendo su guión de vida y las influencias que lo formaron, pueden en el momento actual, tomar nuevas decisiones sobre qué cosas quieren seguir manteniendo y cuáles por el contrario desean cambiar. En el momento presente tienen muchos más datos y mayor capacidad de razonamiento que cuando eran niños y por tanto pueden tomar nuevas decisiones que cambiaran su futuro.  Tú también puedes cambiar tu futuro y hacerlo está en tu mano. Ejerce tu derecho a ser feliz. Y si no sabes cómo hacerlo, contacta conmigo y lo haremos juntos.

¿Conoces tu guión de vida? 

Mertxe Pasamontes

12 Beneficios de la psicoterapia

14 enero, 2015 - 10:45 - Autor:

Ya hace años que los beneficios de la psicoterapia han sido testados y comprobados en numerosos estudios. Por eso, aunque pueda parecer que ir al psicólogo resulte caro en principio, la realidad es que es una de las mejores inversiones, tanto económica como de índole personal y laboral, que puedes hacer en  ti mismo. Y si te quedan dudas o te parece que barro para casa, ahora te mostraré los motivos y causas que corroboran esos beneficios. Yo veo esos resultados a diario en mi práctica clínica (y hablé de ello aquí) , pero entiendo que para los que no se dedican a esto pueda ser difícil imaginar los excelentes rendimientos que se pueden conseguir.

Los 12 beneficios de la psicoterapia son:

1. El psicólogo es la persona mejor preparada para saber si necesitas un proceso de psicoterapia o de coaching. No es infrecuente encontrar personas que vienen buscando un proceso de coaching, que suena más moderno y atractivo, pero en realidad necesitan un tratamiento psicoterapéutico. No es ninguna vergüenza, se trata solamente de un punto de partida diferente que no tiene que implicar que el punto de llegada sea peor en el caso de la terapia. Los cambios que se pueden conseguir con ambos procedimientos son interesantes y fructíferos. Se te clarifica acudiendo al psicólogo el camino a seguir.

2. Conocerte mejor. Aunque lo he repetido muchas veces, sigue siendo uno de los puntos principales. Muchas veces creemos conocernos pero en realidad no sabemos quién somos. Y eso sucede porque el ritmo de vida que llevamos y nuestra tendencia natural a ir hacia adelante hacen que no nos detengamos a mirar quién de verdad somos en nuestro interior. Eso nos lleva a muy a menudo a perseguir metas que otros dicen que son importantes en la vida pero que tal vez para nosotros no lo son. Paramos pues de dar vueltas sin sentido y focalizamos toda nuestra energía y habilidades.

3. Conocer nuestro guión de vida. Conocer esos patrones inconscientes que nos empujan a actuar muchas veces de modos que no queremos y cambiar si se precisa ese guión inconsciente que nos lleva por caminos que no queremos en realidad transitar. Aprendemos así de verdad cual es nuestra prioridad.

4. Conseguir el éxito personal. Al conocer quiénes somos y nuestro guión de vida podemos perseguir objetivos que nos hagan de verdad felices y conseguir el éxito personal. Y ahí cada uno tendrá su propia definición de aquello que le hace feliz y que en general no tiene que ver con cuanto dinero gana o cuánto éxito social tiene.

5. Cambiar el diálogo interior negativo. Una de las cosas que más nos afecta es ese diálogo interior negativo, ese modo de hablarnos a nosotros mismos que nos menoscaba o nos hace sentirnos mal. Muchas veces eso tiene que ver con patrones aprendidos que podemos cambiar cuando sabemos cómo hacerlo. Conseguimos al conocer nuestro diálogo interior ahorrar cantidades ingentes de tiempo y utilizarlas mejor.

6. Conocer nuestros puntos fuertes y potenciarlos. Si sabemos cuáles son nuestras habilidades y aptitudes estaremos mejor preparados para sacar partido de ellas en nuestro propio beneficio. Maximizar pues esas potencialidades es también una excelente inversión.

7. Conocer nuestro puntos débiles y minimizarlos. Algunos de nuestros puntos débiles merece la pena cambiarlos, pero otros es mejor minimizarlos, saber que están ahí y no dejar que interfieran en aquello que de verdad importa. Porque el esfuerzo de cambiar según que cosas muchas veces no es productivo y no merece la pena. Ahorraremos mucho tiempo no insistiendo en nuestras limitaciones.

8. Mejorar la autoestima. Todo el proceso anterior nos lleva a sentirnos mejor con nosotros mismos y por tanto tener una autoestima más alta. Y además la autoestima también puede trabajarse por sí misma, el aprender a amarse y aceptarse. El beneficio de ello es la seguridad y el bienestar.

9. Descubrir nuestro talento. No sólo se trata de saber puntos fuerte y débiles, sino de saber cuál es nuestro talento lo que nos puede llevar a descubrir nuestro elemento, ahí donde se une lo que nos gusta y lo que mejor se nos da.

10. Librarte de posibles trastornos. Vivir con ansiedad, estrés o con fobia a alguna cosa no es agradable. Y muchas de esas cosas que te parecen imposibles de superar, se superan fácilmente con el tratamiento adecuado. No es necesario ir arrastrando esos problemas a lo largo de tu vida. Conseguimos no perder tiempo atascados en cosas que sí tienen solución.

11. Cambiar hábitos que te debilitan. Nuestra vida está compuesta en un 85% o más de hábitos. Por ello es importante que seamos capaces de potenciar aquellos hábitos que nos ayudan a ser quiénes queremos ser y sentirnos bien y soltar los que nos debilitan y perjudican. Y aunque no sea fácil puede hacerse si sabes cómo y cuentas con ayuda profesional.

12. Ahorro de tiempo, energía y dinero. Todo el proceso terapéutico hace que pierdas menos tiempo en caminos que no te llevan a ninguna parte, siguiendo consejos de personas que pueden quererte mucho pero que igual no te entienden. Eso evita también tener que volver a empezar por haber seguido un camino erróneo. Y en otro orden de cosas, evitamos también los gastos superfluos que realizamos cuando nos sentimos insatisfechos y compramos para trata de llenar ese vacío.

Podría poner más motivos pero creo que estos son bastante representativos de lo que puedes conseguir con una terapia psicológica. Ahora sólo me queda esperar tu mail o tu llamada para que empecemos a realizar ese proceso que te llevará a una vida más plena y feliz. Y  también mucho más creativa y con sentido para ti. Además del gran beneficio económico que lograrás en el tiempo.

¿Te animas a empezar?

Mertxe Pasamontes

Cambia tu vida en tres sesiones!

7 enero, 2015 - 10:45 - Autor:

Cambia de vida

Cada día es más frecuente leer mensajes como el del título: Cambia tu vida en tres sesiones, o con un curso o con un libro. De manera fácil e indolora. Sin esfuerzo. Sólo tienes que desearlo. Sí, suena absurdo, pero es lo que mucha gente desea oír. Y la popularización del coaching y la autoayuda -que no de la psicología seria y académica, eso sería otro tema- ha hecho crecer de manera exponencial esos anuncios de recetas fáciles. Incluso hay quien te promete hacerte millonario en un año. No hay freno para las promesas grandilocuentes.

No es popular decir que los cambios requieren tiempo y sobre todo esfuerzo. En nuestra sociedad de la immediatez lo queremos todo ya y con el menor coste (económico y personal) posible. Pero sólo con que pensáramos un poco, nos daríamos cuenta de que hay algo que falla: Si es tan fácil cambiar tu vida, ¿por qué hay tanta gente incapaz de hacerlo? Y no podemos justificarlo con pensar que no han querido hacerlo o que no han seguido ese maravilloso método. Yo llevo más de un año esperando que alguien que fue al curso de Una mente millonaria contacte conmigo para confirmarme que ya es millonario (o está claramente en el camino de serlo).

Claro que hay cambios que suceden rápido y en pocas sesiones. Se puede curar una fobia simple en dos sesiones, como por ejemplo el miedo a volar. O ayudar a tomar una decisión sobre la trayectoria profesional en dos o tres sesiones. O perder el miedo a hablar en público en unas tres sesiones. Son temas  concretos y se tratan bien con la técnica adecuada. Pero eso no te cambia la vida. Te ayuda a superar un problema o conflicto o a tomar una decisión. Pero hacer un cambio que realmente cuente, requiere más que eso. Puede que eso suponga un punto de inflexión, pero si es así es porque la persona ya ha hecho un recorrido de cambio previo o va a hacer uno posterior.

Te voy a contar una cuento basado en una historia de Paulo Coelho (sé que muchos lo odiáis, pero cuando acierta, acierta) que dice así:

Un ajetreado ejecutivo llamó a un terapeuta del que todos decían que tenía poderes curativos, para que le ayudase con sus dolores de columna.

- La técnica osteopática nos ayudará- dijo el terapeuta-. Pero antes vamos a entender la razón de estos dolores. Hablar sobre lo que nos sucede hace que la persona se enfrente con sus problemas, y la libera de muchas cosas.

Y el terapeuta empezó a prenguntarlo todo sobre la vida del ejecutivo, desde cómo trataba a sus compañeros y empleados hasta las aflicciones de su alma. El ejecutivo, molesto por tener que pensar en  problemas se volvió hacia el terapeuta.

- No quiero hablar de esos asuntos. Por favor, traeme a alguien que me cure sin hacer preguntas.

El terapeuta salió y volvió media hora después con otro hombre.

- Este es el hombre que necesitas- dijo él-. Mi amigo es veterinario. No acostumbra a hablar con sus pacientes.

Tú has de decidir en manos de quien te pones y qué tipo de cambio quieres en tu vida. Porque los cambios profundos, esos que de verdad te hacen encontrar el sentido de la vida y sentirte feliz, requieren de compromiso (contigo mismo y con el tratamiento), perseverancia (para ir cambiando esos hábitos mentales y conductulaes que te hacen sentir mal) y motivación para hacerlo. Sí, cambia tu vida pero con sentido. Y no te preocupes porque no siempre vas a necesitar ayuda externa. El terapeuta te acompaña un tramo del camino y luego tú continuas por ti mismo. Y si te hace falta, en un momento posterior, retomas el contacto.  Todo en su justa medida. Así que si te animas, ya sabes, contacta conmigo e iniciamos ese cambio de vida que necesitas.

¿Quieres cambiar algo de tu vida? ¿te animas a hacerlo conmigo? 

Mertxe Pasamontes

Ser feliz en el 2015

31 diciembre, 2014 - 10:45 - Autor:

¡Feliz 2015!

Muchas veces nos planteamos largas listas de propósitos para el Año Nuevo cuando la realidad es que el objetivo básico que perseguimos es el de ser feliz. Ser feliz puede parecer algo fácil y obvio, pero la realidad es que los humanos tenemos la capacidad de complicarnos y amargarnos la vida hasta limites insospechados.Esa es la cara y la cruz de nuestra capacidad de raciocinio, nos sirve para crear, imaginar, planificar y ejecutar un plan pero también nos sirve para darle vueltas al pasado y a posibles problemas futuros. Y en ese darle vueltas se nos pasa la vida pensando en cosas que ya pasaron y no tienen  por tanto solución y en otras que tal vez nunca pasaran.

Lo paradójico del tema es que cuando realmente más disfrutamos no es cuando estamos elucubrando con otros momentos temporales sino cuando estamos en el aquí y ahora. Cuando estamos sumergidos en el presente disfrutando de la actividad (o no actividad) que estamos realizando. Cuando dejamos que mente y cuerpo estén inmiscuidos en la situación presente que estamos viviendo sin volar mentalmente al pasado o al futuro. Entonces notamos que el tiempo vuela y a la vez se estira. Y no es una contradicción, sino que de una parte vuela porque no hay esfuerzo por estar en otro lado y a la vez se estira porque estamos inmersos y eso provoca otra intensidad en lo que estamos viviendo. Aunque sea algo sencillo y cotidiano, pero lo hacemos con conciencia.

Porque la clave es esa: poner conciencia a lo que estamos haciendo. Desarrollar esa parte de nosotros mismos, la conciencia,  que es observadora de nuestra propia experiencia. Pero no como una voz en off o un diálogo interno molesto, sino como una capacidad de focalizarse de veras en la experiencia pero sin perder la conciencia de que estamos en esa experiencia. Es lo que en meditación se conoce también como el Yo observador. La ventaja de tener ese yo observador es que las situaciones no nos arrastran sino que podemos decidir cuando nos entregamos a ella y cuando mantenemos una distancia prudencial. Es, con la práctica,  poder vivir suficientemente separados de nuestro ego (o personalidad) que podemos elegir hacer algo como siempre lo hemos hecho o bien hacer otra cosa porque sabemos que nuestro ego es sólo una de las muchas maneras en que se puede organizar y entender la realidad. Pero no la única ni la verdadera. Una de muchas, solo eso.  No es un terreno a defender a capa y espada, sino una manera de ver el mundo y relacionarnos con él. Pero que podemos variar sin demasiado problema. Porque nuestra verdadera esencia reside en otro lugar más interno y auténtico, tal vez próximo a eso que llamamos conciencia. Y que no depende de nada exterior.

Pero ¿cómo podemos conseguir hacer eso y cumplir el objetivo de ser feliz?. Te voy a a dar algunas pistas:

- Practicar mindfulness o meditación a diario. Aunque solo sean diez minutos al día (mejor 20)  pero hay que sentarse y aprender a observar a nuestro ego, o dicho de un modo simplificado, observar los contenidos incesantes de nuestra mente.

- Además de las sesiones formales de mindfulness, tratar de llevar esa actitud a lo cotidiano. Poco a poco hay que aprender a detectar cuando nuestra mente está viajando en el tiempo y devolverla al aquí y ahora.

- Bajar el ritmo. No podemos hacer esto si vamos todo el día corriendo de un lado a otro. ¿No sabes como hacerlo? Aquí encontrarás algunas ideas.

- Disfrutar de las pequeñas cosas porque de esas podemos encontrar muchas en el día a día. Y eso lo convierte en una buena práctica.

- Ser agradecidos, porque eso nos lleva de vuelta al presente, a lo que hay aquí y ahora.

- No dejarte llevar por pequeñas contrariedades sin importancia. Aquí tienes cómo hacerlo.

Estas actitudes son la base desde la que luego podrás construir aquello que desees. Porque lo esencial es sentirse bien en el interior y con uno mismo. Y a partir de ahí se pueden construir relaciones personales, laborales, etc… Si te sientes mal contigo mismo acabas peleado de una u otra manera con el mundo.

Así que te animo a que pruebes este modo de tomarse la vida. Quizás no es el que está más de moda o el que te llevará al “éxito” o todas esas cosas que te prometen desde las portadas de tantos y tantos libros de autoayuda o Blogs de éxito fácil y para todos. Pero yo he decidido que me quiero sentir bien conmigo misma, hacer las cosas que a mi me llenan y me hacen sentir bien y prescindir bastante de todo aquello que me han contado pero que realmente no va conmigo.

Y si esto te ha sabido a poco aquí tienes 15 ideas para ser más feliz en este año.

¡Feliz 2015!

Mertxe Pasamontes

Mertxe Pasamontes, psicóloga

Licenciada en Psicología (Universidad de Barcelona) con reconocimiento de la especialidad clínica y acreditación Europea de Experta en psicoterapia (EuroPsy). Licenciada en Humanidades (UOC).
Mertxe Pasamontes
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- Twitter: @mertxe
Con los años he completado la formación académica con un Posgrado en Trastornos mentales (Universidad de León) y la no académica siguiendo el proceso completo que me capacita como Trainer – Master en PNL y Máster en PNL y Coaching (Institut Gestalt). He realizado también un máster en Hipnosis Eriksoniana y uno de Coaching Generativo con Robert Dilts y Stephen Gilligan. Máster en Análisis Transaccional (IAT) y un curso completo de Técnico en Recursos Humanos (COPC). Formada en el método Eagala de psicoterapia y coaching asistido por caballos. Así como 11.000 horas de psicoterapeuta y coach y como Formadora y Conferenciante motivacional.

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