A sus 24 años, Max Schrems se ha hecho famoso por ser una de las pocas personas a las que Facebook teme. Este joven austriaco ha puesto contra las cuerdas a la red social en Europa por su política en la gestión de los datos personales de sus usuarios.
Sus denuncias fueron la causa que llevó al gobierno de Irlanda a abrir una investigación en la sede europea de Facebook ubicada en Dublín. Tras estas investigaciones, fue la propia Unión Europea quien ha exigido más transparencia sobre cómo gestionan los datos personales las empresas de Internet.
Tanto es así, que hoy lunes, como anuncia ‘The New York Times’, Facebook ha enviado a varios de sus ejecutivos a Austria para reunirse con este joven estudiante de derecho que ha desvelado que la red social guarda todo tipo de datos personales de sus usuarios, incluso los que se creían borrados.
Origen de las denuncias
Todo empezó cuando Schrems, amparado en la ley irlandesa, pidió a la compañía que le enviase todos los datos personales que almacenaba Facebook sobre su persona.
La compañía le envío un CD con 1.222 páginas con las que comprobó que Facebook colecta de manera rutinaria datos que nunca había consentido dar como su situación geográfica, y que incluso, conservaba información que él había eliminado.
Schrems identificó 22 violaciones de las leyes europeas, y desde el grupo Europa contra Facebook empezó a animar a los usuarios a que solicitasen sus datos personales que de ellos disponía la multinacional.
Después, llegó la citada investigación de la agencia oficial de protección de datos de Irlanda, y que 40.000 personas pidiesen que Facebook les informase sobre los datos personales que almacenaba sobre sus cuentas.
Reacciones y cambios
Facebook ha tenido que llegar a un acuerdo con el gobierno irlandés, y ante la enorme demanda de recopilación de datos de los usuarios de los datos ha creado una herramienta para que los usuarios puedan tener acceso automatizada a sus datos personales, aunque los datos que ofrece son muy limitados, según se denuncia en Europa contra Facebook.
Uno de los compromisos más importantes es de limitar el tiempo que retiene los datos de los usuarios en menos de un año ( las búsquedas ya se limitan a seis meses por exigencias de la ley europea) cuando hasta ahora Facebook aseguraba que no tenía una política concreta sobre el tiempo que podía almacenar estos datos.
No sólo esto. A raíz de todos estos cambios en Europa fue el propio Zuckerberg quien aseguró que iba a someterse a auditorías regulares en Estados Unidos para que se controlase la aplicación de sus políticas de gestión de datos.
Reunión personal
Pero Schrems no ha dicho su última palabra. Y después de esta revolución, el joven ha vuelto a poner el dedo en la yaga al decir que nadie en realidad tenía acceso a los servidores de Facebook, y que lo único que han visto las autoridades para comprobar estos cambios en la gestión de la compañía son a informes de terceros.
Facebook se acaba de reunir hoy con este estudiante pues parece dispuesta a convencerle de su nuena disposición cara a cara y personalmente. ¿Lo conseguirá?
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