John Gurdon y Shinya Yamanaka reciben el Nobel
Las células madre han acaparado el interés de investigadores y expertos y la atención mundial durante los últimos quince años. Su alto potencial, y sus posibles aplicaciones terapéuticas, así como el intenso debate ético generado entre las células madre de adulto y las células embrionarias, las han convertido en eje central de la investigación científica. En este contexto, el pionero trabajo de John Gurdon con la transferecia nuclear y las revolucionarias células rejuvenecidas de Shinya Yamanaka les han hecho merecedores del Nobel de Medicina. En la revista Alfa Y Omega se recoge brevemente la implicación y valor de sus aportaciones que incluyo en este blog.
En 1962 el británico John Gurdon abrió la gran ventana que permitiría conocer el impresionante proceso del desarrollo embrionario. Consiguió clones de renacuajo desde núcleos de células intestinales de renacuajo. En 1967 clonó una rana adulta a partir de las células de intestino al transferir su núcleo a un huevo fecundado al que retiró su núcleo. Había nacido la técnica de transferencia nuclear, que usó Ian Wilmutt para mamíferos, consiguiendo la envejecida, enferma y estéril oveja Dolly en 1997. El huevo de anfibios, por su gran tamaño, ha sido un laboratorio para conocer cómo se regula la expresión de los genes de células de mamíferos. Se conoció así que el desarrollo de los mamíferos es mucho más compleja que las de ranas. El ADN heredado de los progenitores cambia de estructura y de patrón de modificaciones químicas durante la fecundación, desarrollo y maduración, y con el tiempo de la vida. Los genes de mamíferos guardan memoria epigenética y por ello, se expresan o se silencian de forma irreversible, mientras el proceso de desarrollo es reversible en anfibios.
En el 2000 habían aparecido las células pluripotenciales procedentes de la destrucción de embriones humanos, y hacían su debut las células madre de adulto. Las presiones ideológicas, políticas y economicistas, presionaban la racionalidad científica con la falacia de que conseguirían curar enfermedades degenerativas, y la utopía de la clonación terapéutica con la que se crearía un embrión clon del paciente evitando el rechazo. Los fracasos se repetían uno tras otro, pero el debate se presentó en términos de que la oposición a emplear embriones vivos, congelados y “sobrantes” de la FIV, se debía exclusivamente a la “cruel” postura de los católicos que anteponía la dignidad del embrión humano a la curación de enfermos.
Las células provenientes de embriones fracasaron, de hecho, en 2005, sin que los medios de comunicación dieran eco. Había la certeza científica de que por su propia naturaleza las células aisladas de un embrión no podrían ser domesticadas, y que, menos aún, la clonación de embriones sería una formula terapéutica. Al mismo tiempo la mayoría de los tipos de células de adulto que se iban conociendo eran ya un tanto demasiado maduras.
¿Cómo dar marcha atrás al reloj celular del paciente? Shinya Yamanaka asumió el reto de conseguirlo. Se inspiró en los trabajos de Gurdon, y ha sido el referente científico de la medicina regenerativa. Su sueño de curar a muchas personas sin destruir embriones, ni manipular mujeres para conseguir óvulos, se ha hecho realidad. Ha conseguido rejuvenecer células madre de adulto y de enfermos. Le falta trabajo por delante, según siempre afirma él, para curar lesiones medulares o Parkinson. Pero ya tiene, asegurado el éxito: sus células humanas rejuvenecidas son desde hace años un laboratorio para probar fármacos y tóxicos. Las empresas farmacéuticas ya pueden usarlas para los estudios de las enfermedades raras.
Una vez más se cumple la regla de oro de la racionalidad biomédica: seguir siempre el camino de potenciar la función natural y no el invasivo o destructor.
3 Comentarios
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Me encanta la explicación. !Qué alegría de avance!. Gracias!
Comentario Publicado por: Mª Luisa Ruiz Pérez | 12 octubre 2012 - 14:40
Já há algum tempo que venho acompanhando os artigos da doutora Natalia Lopes Moratalla inclusive aqueles em que se batia contra os que pretendiam usar embriones humanos. Parabéns!.
Comentario Publicado por: Antonio Assumpção | 14 octubre 2012 - 18:41
[...] científico sobre la comunicación materno-filial en el embarazo John Gurdon y Shinya Yamanaka reciben el Nobel Neurobiología de la [...]
Pingback Publicado por: Esperanzas Sobre El Nuevo Comité de Bioética | 16 enero 2013 - 18:41