Os voy a contar un cuento, que ya se ha convertido en un clásico, el principio es el mismo, el final está por escribir, en la trama, de éste, permitidme que aparezca fugazmente, a lo Alfred Hitchcock (a veces también peco de vanidad). La narración empieza como todos los relatos… Érase una vez un niño…
Que tenía un sueño, como casi todos. El suyo era ser portero de fútbol. Vivía en una localidad cerca de Madrid, en Móstoles. Iker, ese es su nombre, tenía un hermano pequeño, Unai. Cada uno era de un equipo de fútbol. Iker, del Real Madrid, Unai, del FC Barcelona. Carmen, la madre, demostraba una gran destreza con las manos. De hecho fue peluquera. José Luis, su padre ex guardia civil en Bilbao, decidió empezar a estudiar derecho en Madrid…
Hasta que Iker hizo una prueba para jugar en las categorías inferiores del Real Madrid y tuvo que abandonar para llevar a su niño en coche… Fueron pasando los años… Casillas llegó a ser el portero del Real Madrid C. Tenía descaro, agilidad… Incluso apuntaba a ser el portero del Real Madrid B en la liguilla de ascenso. Partidos en los que el Madrid, de Miguel Ángel Portugal, se encontró con el Barça de Xavi, Puyol, Gabri, Luis García… El destino quise que se cruzasen en este camino…no dentro del campo…
Porque el caprichoso sino quiso que Bodo Illgner y Contreras se lesionaran y que el entrenador del Real Madrid, Jupp Heynckes, preguntara a Vicente del Bosque a qué portero podía convocar para sentarse en el banquillo del primer equipo por si le pasaba algo a Cañizares… Y el elegido fue Iker… Ni Roca, Víctor, Oliver, Almansa…

Recuerdo ese día. Había quedado con Pedja Mijatovic para hacerle una fotos, para MARCA, con un perro Husky y una bola de nieve, lo único que encontré relacionado con el frío esa mañana en una juguetería del barrio (probablemente el vendedor no sepa que Mijatovic acabaría marcando el gol de la Séptima del Madrid).
Al mismo tiempo saltaba la noticia: El entrenador alemán había llamado a un chaval de 16 años. No recuerdo si fue Ulises Sánchez Flor o Gemma Herrero los que se acercaron al colegio, donde Iker estaba estudiando cuando le dieron la noticia y a casa de sus padres… Confieso que había borrado de mi memoria hasta el día que debutó en Liga de San Mamés.
Lo que recuerdo es como Carmen y José Luis vivieron en Antena 3 el debut de su hijo en la Champions, ante el Olympiakos. Les fuimos a buscar a Móstoles con un chófer, la verdad, es que Casillas ya apuntaba maneras y le propusimos a Ernesto Sáez de Buruaga lo de conectar con sus padres mientras se jugaba el partido en el informativo de las 21.00 horas. Aceptó.
Era el 15 de septiembre de 1999… Quién nos iba a decir que 11 años después ese chaval de 18 años iba a ser campeón del mundo, de la Eurocopa, de la Champions, de la Liga, de la Intercontinental…
Y el cuento continúa, el príncipe ha encontrado a una princesa y se han dado un beso de película y de momento son felices… Pero el cuento no ha acabado…
Iker Casillas ha sumado, hoy 15 de noviembre, 127 partidos con la camiseta de la selección española, batiendo otro récord… Han pasado los años y su padre sigue enseñando con orgullo las fotos de ese niño que tenía un sueño, con el que ahora sueñan otros…
Comentarios recientes