Han pasado más de 48 horas y sigo con la adrenalina a tope. Ahora toca contar a amigos y familia las batallitas, bueno, y a vosotros. Me había quedado en el acceso al palco de Mestalla.

Allí llegaron aficionados de todo tipo, desde Anne Igartiburu, con unas gafas negras, ya era de noche, el entrenador de moda, Luis García Plaza, el ex presidente del Barça, Joan Gaspart, Albert Soler, nuevo secretario de Estado para el deporte, Eugenia Martínez de Irujo, Gonzalo Miró, la ministra Leire Pajín… En fin, un montón de personalidades que llegaban con una sonrisa de oreja a oreja, y no es para menos, porque iban a ver el mejor espectáculo del año, en un asiento privilegiado.
Y allí estábamos Nacho y yo al otro lado de la valla, Nacho medio mosqueado porque se le había agotado la batería del móvil y yo como loca intentado hacer, con mi iphone, fotos compitiendo con los profesionales de la imagen.
Como soy cabezona, quería fotografiar la llegada de los reyes, y mira tú por donde, de repente llega una furgoneta con un montón de gente y Nacho empieza a gritar: “Es Shakira, la rubia es Shakira”. Levanto el brazo y empiezo a disparar. Pues sí la rubia es la cantante, que se convertiría en una de las protagonistas del partido…

La zona madridista le “obsequio” con unos cuantos cánticos que no voy a reproducir. Y Sus Majestades los Reyes no llegaban, les dimos unos minutitos de tiempo, y decidimos entrar al campo, que se hacía tarde.
Para pasar además de enseñar la acreditación de prensa tuvimos que pasar por el “olfato” de los perros policía… y ¡llevabamos dos bocatas de jamón! Avisé a los polis y me dijeron que no había problema. Yo a todos los perros que conozco en cuanto les acercas algo de comida se lanzan… “Ya verás los bocatas”. Pues no…

Y llegamos tarde. Y ¡tanto! cuando llegamos a la zona para la prensa no quedaban ni siquiera enchufes para cargar el móvil y el portátil. El wi-fi no funcionaba, ni funcionaría en todo el partido. Los móviles tampoco porque habían hecho un barrido, siempre lo hacen cuando algún miembro de la Casa Real están en el estadio, por seguridad.
Y a todo esto, el partido estaba a punto de empezar. ¡Por Dios que nervios! Sin escribir en el twitter, sin poder llamar… Tras 20 minutos de estrés tiré la toalla. A mi izquierda estaba sentado un compañero de Clarín, un periódico argentino, alucinado por todo lo que estábamos viendo. El mejor fútbol del planeta, la fiesta de dos aficiones rivales que no pararon de animar durante todo el partido. Gustavo me decía “parece un partido entre River y Boca”. No lo sé, lo único que pude contestar es: “esto es un sueño, que no acabe, que lleguemos a la prórroga, a los penaltis…” No voy a contar nada de lo que ocurrió en el terreno de juego, porque eso lo pudisteis ver. Me quedo con el ambientazo, y con estas dos imágenes.

La conjura de los dos equipos antes de empezar la prórroga. No voy a detenerme en más detalles, en Mourinho, en Guardiola, en Piqué… De eso ya se ha hablado mucho… Os quiero contar los detalles de después.

Los periodistas teníamos que bajar a la sala de prensa, o a la zona mixta, sitio por donde pasan los jugadores para conceder entrevistas. Para acceder a la de Mestalla había toda esta gente. Decenas de periodistas se agolpaban detrás de la valla metálica, que pusieron los de seguridad.
Logré hacerme un huequecito para hacer alguna foto.

Tuve la suerte de escuchar a Zidane, que llevaba una camiseta del Real Madrid en la mano, no me quiso decir quién se la había regalado.
Ahora me quedo con Manolito, simpático muy simpático y cargadito de diamantes. Anillito en la mano izquierda y pulseraza en la derecha. CR7 era uno de los más solicitados, pero salió casi el último, así que, solo atendió a unos pocos.
Atención al “look” con el que Cristiano Ronaldo se subió al autocar.
Algunos jugadores del Barça se pararon a hablar, tristes, claro. Piqué fue uno de los que más tiempo estuvo charlando con los medios haciendo relaciones públicas. 
El largo pasillo terminaba en la puerta donde esperaban los autocares. Los que más prisa tenían eran los jugadores del Real Madrid porque les esperaban en Cibeles. Esta es la camiseta que se pusieron después del partido para la celebración.

Se terminaba un día muy largo, lleno de muchas emociones. Finalizaba una jornada de fútbol, perdón, echaba el telón el mejor espectáculo del mundo.
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