Modelo agonizante
La Liga de Campeones está al borde del abismo. Igual algunos aún no se han dado cuenta, pero el formato actual es inviable por mucho más tiempo.
Cabe recordar que dicho modelo arrancó en 1992 como respuesta al primer movimiento serio con tintes de revuelta por parte de los clubes. Los millonarios derechos de televisión entraron en escena y ante la amenaza de ruptura, la UEFA decidió apaciguar ánimos a base de modificar la competición y garantizar superiores ingresos y mayor número de partidos.

La solución encontrada fue dar entrada a equipos más débiles y establecer liguillas. Tanto como garantizar a los ricos rebeldes media docena de partidos al año y un trocito de pastel.
Funcionó una década. Hace unos años hubo que subir las cantidades que percibían los clubes para evitar otra revuelta. Eso y quitar una de las dos liguillas para que pareciera que no se trataba sólo de dinero.
Ahora estamos en otro punto de inflexión. Hay muchos equipos grandes de Europa que están convencidos de la inminente llegada de una Liga Europea cerrada. Argumentos hay.
Lo que está pasando en España con Madrid y Barça, que apenas encuentran rivales que inquieten, pasa en Holanda, Escocia, Francia, Italia y hasta Inglaterra.
Los cuatro primeros de cada campeonato son adivinables en un noventa por ciento año tras año.
Se vacían por tanto de contenido las ligas nacionales, polarizadas hasta el insulto.
Ante este panorama, que las competiciones internacionales den la respuesta que da la Liga de Campeones suena a tomadura de pelo. Y de la buena.
Viendo el grupo del Barça resulta evidente que va a tener que pensar más en la Liga española que en lo de fuera. El mundo al revés. Lo mismo le pasa al Arsenal o al Manchester.
Son tan flojos los grupos, que la Liga de Campeones resulta más asequible que la competición doméstica. Se pueden dar situaciones como que Guardiola de descanso a sus titulares ante el Copenague para tenerlos frescos ante el rival de Liga de turno. Patético.
Si os dais cuenta lo único que vale son las tres últimas rondas. Antes bostezo. Los grupos del Madrid y del Inter parecen una Copa de Europa de verdad. Por lo menos en cuanto a los nombres. Tampoco tengo todas conmigo de que vayan a salir grupos fuertes.
Que venga la Liga Europea y que venga ya. Cada miércoles un Real Madrid-Manchester o Bayern-Barça o un Milán-PSV y el fin de semana las Ligas nacionales. Ese es el camino. Lo que tarde en llegar dependerá de la pereza de los euroburóctratas. Paciencia.
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