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Pobre Cesc

27 Junio 2011 - 7:00 - Autor:

Leo la prensa deportiva de Barcelona en pleno infierno dominical (por lo del calor, digo) y me cuesta creer lo que leo. Básicamente, le dan la espalda a Cesc.

Sport abre con “Thiago Superstar” y El Mundo Deportivo, que abre su portada con un contundente “Thiago líder”, completa el dibujo con la columna de su director titulada “Thiago gana a Cesc”.

Cesc

No cuesta mucho imaginar lo que habrá sentido Cesc al leerlo, porque no tengáis ninguna duda de que lo habrá leído.

Digo yo que primero extrañeza. Ha sido portada en nueve de los veintiséis días que llevamos de mes. Después despecho. Quien te promete amor eterno y te abandona a las primeras de cambio te hace sentir así. Y luego indignación. Seguro.

Os contaba hace un par de semanas que el entorno del jugador le había recomendado prudencia ante la presión del Barça para que realizara un gesto contundente que permitiera al club azulgrana arrinconar al Arsenal en las negociaciones.

Sucede que Cesc aprendió del engaño del año pasado. Además el Arsenal se pasa los gestos de unos y de otros por el arco del triunfo.

Tal es así que ante la oferta culé de 27 millones de libras, ha contestado que por menos de cuarenta, ni se molesten en volver.

Este fichaje está gafado. A mí me gustaría que Cesc llegara, por él, por el Barça y por nuestra Liga, pero no se pueden hacer las cosas así.

O te lanzas a por el jugador o le dejas en paz. Marear a todos, con el precedente de la pasada campaña, es hasta cruel.

Para Cesc y para el resto de mortales que hemos visto la misma película dos años consecutivos.

Todavía confío en que la cosa se termine haciendo, pero bien haría el Barça en mover ficha y realizar ese tipo de gestos que hasta ahora siempre le ha pedido al jugador.

A lo peor, Cesc se termina cansando antes que Wenger y manda a escardar cebollinos a todos, portadistas incluidos.

Vamos a contar verdades

26 Junio 2011 - 9:00 - Autor:

Andaba yo por andar hasta que Gago me ha puesto en la buena senda: hay que contar verdades. Da igual que sean oportunas o no. No importa que sean completas o les falte un trozo. Lo imprescindible es que hagan algo de ruido.

Por ejemplo, Gago ha dicho que el Barça es muy bueno y que los seguidores del Real Madrid no se quieren dar cuenta. ¡Qué gran verdad!

Gago

Discutible que decida confesarla cuando el Madrid le ha dicho que se vaya, que se hace tarde y que tendrá cosas que hacer, pero bueno.

Por eso, no debemos desperdiciar el cartucho, que la caza no abunda mucho – decía un amigo- y contar unas cuantas de corrido.

Contemos que descubrir las excelencia del Barça no es asunto noticiable. Juega el Barça tan bien que el que lo niegue queda señalado. Contemos también que es difícil encontrar antídoto a tan magno equipo.

Ya puestos, contemos que la cosa se pone más complicada si para tu tarea tienes que tirar de jugadores como Gago. ¿Es verdad, no?

Me está gustando esto. Más verdades. Si el entonces presidente del Real Madrid no se hubiera vuelto loco allá por 2006, Gago jamás habría llegado al club blanco. Menos aún por treinta millones de dólares.

Y ya que estoy, me veo obligado a decir que, aún, después de un lustro, no le veo la gracia a Gago. Ni crea lo suficiente ni destruye lo suficiente. Vamos, que es insuficiente.

Las palabras de Gago quieren hacer daño. Es dolor por dolor. Ahora que por fin le han dicho lo que todos pensaban, se retuerce y quiere cambiar golpe por golpe.

Los futbolistas encajan mal. Me recuerda las estupideces que dijo Ibrahimovic del Barcelona cuando le enseñaron la puerta. O Robinho en el Madrid, antes que Gago.

Si ha llegado la hora de las verdades, debo terminar este artículo diciendo que el Madrid se va a quitar de encima a un petardo que jamás debió fichar. Una castaña pilonga de las que nos cuelan los argentinos de tanto en cuando.

Gago, tienes razón. El público del Bernabéu no se quiere dar cuenta de algunas cosas. Haberte soportado un lustro sin tirarte tomates es ejemplo de ello.

Gil en el precipicio

23 Junio 2011 - 12:30 - Autor:

Este Gil no es Gil. No el de toda la vida. Este es algo más discreto, pero hasta eso casi juega en su contra. Este Gil, que tiene al Atlético más dividido de lo que jamás estuvo, camina desde hace tiempo al borde del precipicio.

Lo más curioso es que no termina de caer. Se ha convertido en una especie de funambulista que, cuando parece que se va a dar el guarrazo, se inventa un escorzo y escapa.

Miguel Angel Gil

Un día es Quique y otro Kiko. Una vez fue Cerezo y otra Caminero. Siempre hay un incauto que termina haciendo de parapeto.

Sin embargo, como decía Machado, “todo pasa”. Claro que Machado escribió eso sin conocer a Gil.

Igual lo intuía, porque la frase dice “todo pasa y todo queda” . Este Gil, que no es el otro Gil, está a punto de pasar.

Por malo. Por confundir timidez con oscurantismo. Por equivocar nepotismo y confianza. Por no gustar. Básicamente por no gustar.

En la vida hay que tener algo de gracia. Aunque sea un poco.Este Gil no la tiene. O la tiene en lugar tan poco digno que permanece oculta.

El equipo está en descomposición, pero lo peor es que el club también lo está. No hay estamento limpio. No hay lugar donde esconderse.

Es una ruina similar a la casa de Tom Hanks en la película de Richard Benjamin. Si abres un grifo se cae un tabique y si enciendes la luz se te quema la cocina.

Ayer se escenificó un sainete en el que casi sale Cerezo trasquilado. Al final todo quedó en un cambio de director de comunicación. Jugada fallida empleada antes por muchos: intentar que un periodista respetado y admirado haga ver las noticas malas como buenas.
Trampa de colegio. Que le pregunten a Urdaci.

Este Gil no es el otro Gil. Está a punto de caer por la peor de las causas posibles: el desprecio y la repulsa general. Ya le tiene que merecer la pena el cargo. Me pregunto por qué.

Rosell

17 Junio 2011 - 13:38 - Autor:

Hace algo más de una década me llamó gratamente la atención una película de Barry Levinson sobre un guión del genial David Mamet: “La cortina de humo” (Wag the dog).

Sandro Rosell

En ella, el presidente de Estados Unidos no duda en montar una guerra ficticia para desviar la atención sobre su patética situación doméstica.

Pasados los años, hemos comprobado la validez de aquello de que “la realidad supera a la ficción”, pero esa es otra historia.

Viene esto al caso de la excursión del presidente Rosell, que decidió, tras varios renuncios, echarse por fin al monte. Dijo que iba a decir y terminó diciendo.

Hasta ahí no hay lugar para la sorpresa. Nada más esperado que algo anunciado.

Lo que no se esperaba es que Rosell llegara hasta ciertos límites en su discurso. Que entrara a valorar de forma tramposa el triste affaire del dopaje que en su día él mismo dio por zanjado, por ejemplo.

Aquí, es obligado recordar que el Real Madrid jamás dijo que el Barcelona se hubiera dopado. Por tanto, no vale tratar de hacer pasar por cierto que lo no lo es.

Pero por encima de los detalles del discurso presidencial, me llamó la atención que lo planteara como un asunto entre buenos y malos, donde obviamente los buenos van de azul y grana.

Un día después, la pataleta de Rosell tiene otro color. Superada la sorpresa inicial, te das cuenta de la trampa.

El discurso fue estrategia, no sentimiento. Fue intención, no pasión. Una maniobra de distracción de consumo interno que tenía como únicos fines apaciguar las ganas de camorra del sector culé más extremista y, sobre todo, alejar las miradas de ciertos asuntos domésticos que están minando la popularidad de Rosell en el último mes.

De otra forma no se explica que se aproveche una época de entreguerras, un periodo de cicatrización, para discutir lo discutido y debatir lo debatido.

Me atrevo con un consejo: la próxima vez, que le pidan a Mamet que escriba el guión. Esta cortina tiene poco humo.

Nada es verdad

16 Junio 2011 - 13:11 - Autor:

El complicado mundo de los fichajes está cada vez peor. Menos dinero y más intermediarios. Desquiciante. Así las cosas, hemos llegado a un punto en el que aún hay algo más difícil que realizar una buena operación: encontrar a alguien que diga la verdad.

Eso parece prohibido. En menos de cinco décadas el trasvase de jugadores ha dejado de ser una cuestión de negocios señoriales –caciquiles, si queréis- para adoptar y asimilar las técnicas más ruines de un mercado oriental.

En la base del comercio siempre estuvo el engaño. Dar más valor a lo que vendes y quitárselo a lo que compras. Se supone que con los siglos, sin perder nunca ese espíritu ventajista, se habían sentado algunas bases e impuesto algunos límites.

No vale todo ni debe valer todo para comprar un jugador de fútbol. Por eso, me entristece ver el diseño de las operaciones que realizan los grandes equipos.

Mienten desde el inicio y mienten a todos. Y no entiendo del todo porqué. Asumo y defiendo que algo de discreción es elemental para que ciertos negocios tengan éxito. No creo que nadie pida que se realicen los fichajes en plaza pública.

Ahora, en los casos más llamativos, es absurdo engañar tanto. Agüero o Cesc, por descender al barro.

En el caso del argentino, una buena explicación sólida que relacione mejora económica y deportiva, sería más que suficiente para que la inmensa mayoría lo comprendiera.

Eso no quita para moleste a algunos, pero incluso el más ciego de los forofos termina asumiendo que no hay nada más lícito que buscar mejora en tu trabajo.

El caso de Cesc es distinto pero no tanto. Aquí el problema es el precio. Al Barça le sale urticaria por tener que pagar a precio de estrella mundial a uno de sus cachorros. Pero no le queda otra.

Cesc ha crecido demasiado como para encontrar una rebaja basada en los sentimientos.
No hay ningún desdoro por pagar caro algo de calidad. Que fuera tuyo hace años no cambia las cosas, por lo menos en lo sustancial.

Si llegara a Londres y pagara lo que piden, se habría acabado el asunto. Salvo excepciones, los británicos son menos tratantes que nosotros. Al final la cosa terminará así, ya veréis.

Mientras unos vienen y otros van, no estaría de más quitarle algo de farsa a algo tan cotidiano como que un jugador vaya de un equipo a otro.
Si algunos gestionaran igual que mienten…

Los defensas no venden

12 Junio 2011 - 19:39 - Autor:

Nadie quiere ser defensa. No te quieren. Eres como la nata de las tartas. Se sabe que está, pero todo el mundo te aparta. El chocolate es lo que pita.

Sin embargo, sin nata no hay postres y sin defensas no hay equipos. Yendo más allá, podríamos decir que son más necesarios que los delanteros.

Puyol y Casillas

“Con buenos defensas no te ganan”, me decía un amigo uruguayo. Hoy la cosa está algo más evolucionada. Hoy se lleva más que defiendan los once. Ni el portero se libra.

Viene esto a la colección de rumores que se nos echan encima cada verano. Son cientos y todos tienen algo en común: No hay defensas.

En el caso del Barça es aún menos comprensible. Si algún equipo tiene cubierto su cupo de magia es el Barça. La nómina de magos está completa.

Ya con Messi lo estaría. Pero tiene a Villa, Pedro, Iniesta y Xavi por si acaso.

Donde falta es atrás. Puyol está como está, recién salido del quirófano y con demasiados kilómetros en las piernas como para esperar de él treinta partidos buenos. En Abidal no se puede apoyar el Barça. Demasiado tiene como para pedirle liderazgo. Pique es el único.

Cuento a Alves, pero casi lo cuento más como centrocampista o como delantero.
El Barça necesita un lateral izquierdo y un central. Marcherano fue un buen parche, nada más. Mejor no jugársela de forma continuada.

El Madrid está más blindado, pero un lateral también le vendría de perlas. Parece que Coentrao llegará para cubrir el hueco. Altintop juega en medio campo, pero se defiende como falso dos. Un lateral para jugar en casa.

En cualquier caso podemos afirmar que los defensas no venden. Les falta el glamour del gol. Digo yo que será eso.

¿Y qué queríais?

7 Junio 2011 - 12:40 - Autor:

Veo, escucho y leo a mucha gente quejarse de las formas esquivas, retorcidas y hasta burlonas que muestran los equipos con jugadores pretendidos por los grandes clubes. Versión sin azúcar: que los pequeños burrean a Madrid y a Barcelona cuando de fichajes se trata.

Los últimos episodios llevan el apellido de Rossi o de Coentrao, pero los casos concretos son prescindibles. Lo que permanece es la pauta de comportamiento.

Fabio Coentrao

Se podría decir que la única variación que han traído los años es el perfeccionamiento de la “hoja de ruta” que siguen los equipos modestos.

Ponen un precio, luego lo suben, lo vuelven a subir y cuando parece que has llegado a un acuerdo, te dicen que no venden.

La necesidad les ha llevado a desempolvar artes negociadoras que no se recordaban desde los fenicios.

Toda vez que se comprueba imposible evitar que sea el rico el que compre, el objetivo sería algo así como : “Tu comprarás, pero ni te va quedar una moneda ni ganas de volver por este chiringuito”.

Los seguidores del Madrid y el Barcelona se desesperan. Se sienten engañados. Casi estafados. Lo que vale dos para otro, vale veinte para ellos. Sólo una de cada treinta o cuarenta fichajes sale en precio.

Es estas, yo os pregunto: ¿Y qué queréis?…
¿Qué vendan sin rechistar las pocas joyas que tienen?, ¿Qué se desprendan de sus mejores activos allanando el camino al que consideran saqueador?

Hay que asumir que, en las actuales condiciones de desequilibrio, enfangar la venta es de las pocas cosas que les queda por hacer a quienes tienen algún jugador diferente.

No hablo sólo de dinero, que también, sino de la rebeldía que genera la impotencia de no luchar en condiciones de igualdad.

Por eso, sin que ello signifique defender el excesivo engaño o la picaresca que adornan estas operaciones, entiendo al Benfica. Y al Villarreal. Y al Udinese. Y al Santos. Y al Newcastle. Y al Atlético

El rey del entorno

6 Junio 2011 - 13:55 - Autor:

Johan Cruyff es un jeta. Y un sabio. Y un poco tramposo. Es muchas cosas. Sobre todas, fue uno de los mejores jugadores que jamás he visto. Creo que mucho mejor de lo que se le recuerda hoy en día.

Generalmente, cuando habla sube el pan. Y generalmente, no estoy de acuerdo con él. No por nada. O sí, por algo: porque es un ventajista.

Cuando entrenaba no permitía que nadie hablara de su equipo. El famoso “entorno” que se sacó de la manga terminó en un estado semipolicial en el que, si vivías en Barcelona y hablabas de Cruyff te llevaban por delante.

Cruyff

Sin embargo, esta mañana he leído su columna en el periódico y tengo que reconocer que estoy de acuerdo con él en demasiadas cosas.

Me lo tendrá que hacer mirar, pero mientras eso pasa, tengo que confesar que su análisis de trazo gordo de la temporada culé es correcto, ajustado, medido y riguroso.

De lo mucho que dice, ha llamado la atención que apueste por jugadores importantes para completar la plantilla y no sólo por canteranos. Y da en el clavo. Corren tiempos propicios para derribar muros.

El Barça debe enorgullecerse de su cantera y del destacado porcentaje que la representa hoy en día en el primer equipo. Ahora, hacer de eso un mantra, llevarlo a la obsesión, es un error morrocotudo.

El que esté para jugar, como Pedro, que juegue. Pero que lo demuestre a base de tirar la puerta abajo, como ha hecho la cantera toda la vida de Dios. El que no llegue a ese nivel…caja.

Guardiola ha primado la estabilidad del grupo por encima de la concepción de plantilla. No quiere suplentes veteranos que se sepan suplentes y se sientan suplentes. Prefiere un grupo con pocos jugadores en el que, el que menos aparezca ,lo haga casi una veintena de veces.

Seguir como hasta ahora entrañaría un riesgo enorme. Ha salido bien, o casi bien, en un par de ocasiones, pero eso no acredita que haya que poner todo al rojo.

Así entiendo yo lo que dice Cruyff. Que algo haya funcionado, no es garantía suficiente para convertirlo en dogma.
Me está empezando a gustar esto del entorno. A lo peor termino como Johann.

Si Sahin es lo que dicen…

1 Junio 2011 - 11:40 - Autor:

Si Sahin es lo que dicen, un centrocampista de talento con llegada al gol, el Real Madrid debería ir dando vacaciones a la secretaría técnica.

La verdad desnuda es que no necesita nada más para el año próximo. Si acaso un par de retoques. De retoques, digo, no de fichajes de los que cuestan más que cien empresas juntas.

Un lateral izquierdo no vendría mal, entendiendo que no sería titular indiscutible. Marcelo ha crecido lo suficiente como para confiar en que jugará más de treinta partidos.

Se podría plantear una operación parecida a la que intenta el Barça con Jose Angel. Un chico joven con oficio, que haya  jugado unas decenas de partidos en primera y que podría complementar esa posición.

Estirando mucho el chicle, podría entender que se acometiera una operación de mayor calado si una figura destacada dejara el club. En este apartado todo el mundo piensa en Kaká, aunque casi nunca pasa lo que piensa todo el mundo.

Lo del Kun es apetecible por morboso y por que facilita soñar con una reedición galáctica. Si le damos unas vueltas más, no se sostiene. Tendría el club que deshacerse de Higuaín o de Benzema, una operación nada clara.

Benzema, en una temporada en la que ha estado atolondrado más de tres meses, se ha ido a los veinte goles. Ha terminado gustando y dejando ver aquello que mostró en Francia en su día.

El otro es Higuaín. De Higuaín no se puede dudar. Esta moralmente prohibido. Este año la espalda le dio la espalda. Los dos años anteriores, con Raúl, Van Nilsterooy, Cristiano y demás talentos en la plantilla, Higuaín fue el máximo goleador del equipo.

Eso es aval suficiente. Entiendo que la memoria y el fútbol se llevan mal, pero no tan mal como para sacar a Higuaín del Real Madrid.

Si añadimos a esto el lío que supone hacer cruzar el río al yerno de Maradona
Menos rollo. Si Sahin es lo que dicen, la tarta está casi lista.

Enrique Marqués: BioVid

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