Humor ruso
El humor ruso está poco valorado. Sin duda el desconocimiento es la única explicación. ¿Qué otra causa podría justificar que las anécdotas sobre Vovochka, Chapayev o Rabinovich nos sean ajenas?
Los chistes sobre los indígenas de Chokotka son apreciados por los más exquisitos. Las bromas que protagoniza Standartenfuhrer Stirlitz, alias coronel Isayev, encarnado por el conocidísimo y queridísimo Vyacheslav Tikohnov, hacen desternillarse a millones de rusos desde Moscú a Siberia.

En un plano menor, aunque nada desdeñable, encontramos a Poruchik (teniente Rzhevsky), un personaje gañan, grosero y sucio que por azares del destino promociona a clases más altas haciendo el ridículo de la forma más tosca imaginable. Allí se mean.
En estás, y en pleno mes de agosto, el cerrado y homogéneo círculo de los cómicos y humoristas rusos se ha visto sacudido por una nueva irrupción.
Un nuevo paladín del chiste ha aparecido en el escenario con una fuerza inesperada. Un torbellino de la gracia. Un mago de la chanza. Su nombre, Andréi Arshavin.
Ya apuntó maneras con algunas intervenciones significativas. Muy comentado en ambientes de eruditos, pero sin llegar a la explosión de su último gag.
No es casual que haya omitido que Arshavin es jugador de fútbol del Arsenal londinense. Sucede que me parece restarle foco a su fino humor. Distraer la atención sobre su verdadero talento. Lo del fútbol no deja de ser anécdota. Futbolistas hay muchos. Genios del humor no.
Termino. Me cuesta escribir por la risa. Tecleo con dificultad. Dice Arshavin el cómico que “No jugaría en el Madrid ni por todo el oro del mundo”.
Hilarante. Genial. Cumbre. Un hallazgo. Además me alegro, porque va a cumplir su sueño. No va a jugar en el Real Madrid en su puñetera vida.
Un equipo que, por cierto, jamás se ha interesado en él, por lo menos en su faceta futbolística. Para algún sarao yo me lo traía, desde luego. Ya estoy viendo el cartel con luces de neón: “Chiquito y Arshavin”.
No me perdono no haberme asomado antes al humor eslavo. Ahora estoy enganchado. En fin, esperaré con impaciencia la próxima de Arshavin. Alguna del estilo de “Jamás aceptaré tener relaciones con Angelina Jolie y Megan Fox”.
¡Rusos!









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