Saltar al contenido

« ver todos los blogs

Rivales maleducados

16 noviembre 2011 - 7:00 - Autor:

Mientras algunos se jugaban a una partida las plazas sobrantes en la Eurocopa, decidimos irnos de picnic para ganar unas monedas. Inglaterra y Costa Rica eran los rivales. Nada que asustara mucho, en principio.

Inglaterra con Capello es como pan con polvorones. Algo que se hace bola seguro. Costa Rica es de la CONCACAF. No hace falta decir más. Sin ánimo de ofender…ni de engañar. ¡Que es de la CONCACAF, coño!

Bueno, pues hemos sacado un empate, en el último minuto y a la heróica, como bagaje de la excursión.

Podría pensarse que es poco para un equipo que, entre otros detalles menores, es el actual campeón del mundo.

Pues no. Mal pensado. Está bien. Está muy bien. Las razones para tal disparate no las tengo muy claras. No encuentro argumentos que mostraros, pero si he aprendido en estos días un par de cosas que jamás olvidaré.

La primera es que no se puede criticar nada que tenga que ver con nuestra Selección. Que muy nuestra no debe ser, cuando el aplauso es obligado y no voluntario.

La segunda es que si osas abandonar la fila del pensamiento oficialista, eres catalogado de inmediato como contrario a España y por lo tanto enemigo.

La trampa es de tal calibre que, después de dos truños como lo del sábado y lo de anoche, sólo nos queda destacar como óptimo el empate ante los amables paisanos de Costa Rica.

Criticar a Del Bosque está prohibido. Es un tipo genial -que lo es- y nos hizo campeones. Criticar a los jugadores…eso no lo hacemos en España ni en los clubes.

¿Qué nos queda? Pues el rival y el campo. ¡Date! Respuesta correcta. El sábado, no ganamos por culpa de Capello. Pero no porque acertara en algo. Por lo cagón y amarrete que fue. Es decir, nos ganan y les insultamos. Como os digo, no termino de asimilar el argumentario.

En estas, se nos pasa el sofocón de Londres y Costa Rica nos cornea. Empatamos de milagro y después de hacer un ridículo oceánico en la primera parte. Es ahora cuando se aplica la variante “campo”.

El césped –que es verdad que estaba mal- fue el causante del desastre. No termino de entender cómo permitió el césped la brillante jugada de Iniesta y Silva en el primer gol de España, pero salvo en esa acción, la hierba fue el muro que nos alejó de la gloria.

Os advierto desde ya que no repitáis mis palabras. Yo estoy condenado. Por eso me atrevo a decir que la primera parte fue una estafa.

Vosotros no crucéis la línea. No cometáis el error de pensar que la derrota y el empate de los últimos cuatro días merecen un análisis.

Limitaros a tirar pétalos de rosas al paso de nuestros adalides mientras entonáis algún verso que glose sus hazañas. Igual me he pasado de cursi, pero mejor pecar por exceso.

Nos tienen miedo

9 octubre 2011 - 13:21 - Autor:

Uno de los caprichos de la vida me llevó a ver parte del partido del viernes ante los checos junto a una pareja de Praga. Extraña cosa. Pasa de vez en cuando y te hace sobrevalorar los méritos de la selección rival para quedar bien.

¡Qué buen equipo ha tenido siempre Chequia!, decía yo. Más que nada porque la cara de vinagre que se les iba poniendo según pasaban los minutos, me hacía pasarme con la dosis de modestia requerida.

A todo esto, el centro del campo de los nuestros le seguía dando un baño a los checos que les hacía parecer niños frente a hombres.

Tras mi tercera referencia elogiosa, el amigo Jaroslav de turno (creo que se llamaba así), decidió que con el burreo del campo era suficiente y , dando un salto en la silla, me puso de vuelta y media:

“La verdad es que desde la escisión con Eslovaquia, nunca hemos ganado nada. Brückner consiguió unir a un buen equipo, pero esos días se acabaron.

Además, el deporte de verdad de los checos es el hockey sobre hielo. Ahí si les pasaríamos por encima. Y sepa Vd. Que nadie en toda la república era tan ingenuo como para esperar que pudiéramos ganar a España. Lo que pasa es que tampoco preveíamos una diferencia tan notable”.

Me pasa por idiota, pensé. Se acabó la amabilidad. Desde entonces y hasta que me fui del local sólo le hice un par de comentarios destinados a resaltar la pobreza del juego checo y de su puesta en escena. Luego me arrepentí un poco, pero se me pasó pronto.

La verdad es que nos tienen miedo, y eso, por lo menos para mi generación, es algo impensable. La pareja con la que vi el partido reflejaba abatimiento, impotencia, ese tipo de cosas que nuestras caras debían de mostrar cuando hace dos o tres décadas jugábamos contra Alemania.

Me gusta este sentimiento. Me estoy empezando a acostumbrar. A partir de ahora voy a repetir experiencia. Pasado mañana igual busco algún pub escoces. Con un par.

Villa

26 marzo 2011 - 12:41 - Autor:

Anoche Villa nos libró de un buen sofocón. Aunque España volvió a enseñar al mundo lo que sucede cuando das casi mil pases y tienes la pelota tres minutos de cada cuatro, si hubiera perdido hubiera quedado muy deslucido.

Habría resultado difícil destacar aspectos del juego tan sólidos como los expuestos sin el respaldo del resultado. Ahí aparece Villa.

Vaya por delante que el mejor del partido, y no admito ni debates, fue Iniesta. Pero genios al margen, el duelo sólo lo podía solventar un delantero. Un depredador del área con el suficiente instinto como para llevar al marcador tanto dominio.

Villa dio un curso de remates. Demostró que su estado de forma le sitúa por delante de Torres y nos recordó porqué el Barça rompió su hucha para sacarlo de Valencia.

Villa es uno de los mejores delanteros del mundo. Con un jugador así puedes ganar partidos sin tener que jugar bien.

Ocurre que, a diario, cohabita con Messi. Eso es bueno y es malo. Lo bueno es evidente. Lo malo es que Messi pesa tanto que acaba desplazando y desluciendo a otros, y Villa es uno de ellos.

Una cosa es que esté capacitado para arrancar desde banda izquierda con garantías y otra muy distinta que ese sea su hábitat natural.

A Villa en el fondo le pasa lo que le sucedió a Raúl en su día: rinde en cualquier puesto del ataque, pero cuanto más le alejas del área más sufre y más pierde su verdadero ser.

El partido me pillo en Gijón. Me gustó ver como la gente le quiere, le celebra y le admira. Algo tendrá el agua cuando la bendicen. Y los goles bendicen a Villa. Más que a ningún otro, incluido Raúl

El tino de Del Bosque

25 marzo 2011 - 7:00 - Autor:

Poca gente mide tanto sus palabras en el mundo del fútbol como Vicente Del Bosque. Nada de lo que dice es casual. Nada es porque sí.

Ayer el personaje del día fue Xavi. Casillas habló de él, todo el mundo habló de él. Hasta Del Bosque habló de él.

Xavi junto a Casillas

Pero el enfoque del seleccionador fue novedoso. Nuevo y atrevido. Destacó El Marqués que a Xavi siempre se le está pidiendo que proclame su españolismo. Y lo hizo como algo a suprimir por cansino, no por polémico.

La verdad es que tiene razón. Es algo en lo posiblemente no habíamos caído.

Da la sensación de que a todos los jugadores nacidos en Cataluña o el País Vasco les corresponde superar un examen de españolidad antes de vestirse de rojo.

Es algo absurdo e injusto. Como si el resto escapara a las dudas por el simple de hecho de haber nacido a unas decenas de kilómetros.

Entiendo que cuando un jugador acude a la selección sabe dónde va y a quién representa. Si se encuentra incómodo con la camiseta de España, mejor que no vaya. En asunto de sensibilidades no entro. En principio todo es respetable, siempre que se maneje con sentido común.

Por eso, dejar crecer la sombra de la sospecha de un hipotético pecado de lesa patria sobre catalanes o vascos es feo. Además es antiguo, creo.

Igual de antiguo que dar por sentado que los certificados de españolidad se conceden en Madrid. En todo caso sería Asturias, si nos ponemos en ese plan.

El recado de Del Bosque es oportuno. Dicho en una frecuencia casi inaudible pero con llegada certera. Es conciliador. Busca sumar, como todo lo que hace este buen hombre. Creo que lo bueno es tomar nota. Me lo apunto.

Sí hay amistosos

8 febrero 2011 - 13:33 - Autor:

La Federación del ilustre Villar ha equivocado el orden de los partidos de la selección.
Una especie de dislexia futbolística que nos ha hecho dejarnos la piel a tiras en Argentina y Portugal en momentos inoportunos y nos trae, ahora que estamos en forma, a la débil Colombia.

Seleccion colombiana

Sí, débil Colombia, que leí no sé dónde el otro día una reseña de la selección colombiana que parecía el Brasil del setenta.

Colombia lleva doce años sin asomarse por un Mundial. En toda su historia sólo ganó tres partidos de Copas del Mundo. ¡Tres!

Son cifras que encajan con Honduras, Costa Rica, Argelia, en fin, equipos a los que se respeta pero a los que se mira como mira un lobo a un cordero. Con esa cara de “en cuanto me entre el hambre te devoro”

Su único momento de gloria fue la Copa América que se disputó en su tierra y que ganaron en 2001. Antes de eso, nada y después, menos.

Es un equipo futbolísticamente menor. Muy menor. Sin jugadores con la capacidad suficiente como para poner en un brete a los chicos del Marqués Del Bosque.

Un rival que nos va a venir de perlas para darnos un festín de goles que ayuden a cicatrizar las dos cornadas que llevamos de argentinos y portugueses, que por cierto, se enfrentan mañana entre ellos.

A partir de hoy empezaremos a escuchar el rollo de que la selección campeona del mundo nunca juega amistosos y que los colombianos son la leche en bote.

Mentira y gorda. Sí que hay enemigo pequeño. Este es uno de ellos. No os creáis nada.

Ya nos lo podían haber puesto en septiembre o en octubre.

El año de los campeones

27 diciembre 2010 - 8:00 - Autor:

Termina el año y aquí hace balance hasta el Tato. Así que si no haces un repaso de lo más destacado del año que ahora concluye parece que no eres nadie. Allá voy.

Con la Copa del Mundo en el bolsillo es difícil centrar la mirada en otra cosa. Así que ni me esforzaré.

Selección Española campeona del Mundial

Os confieso que aún me cuesta creerlo. Veo las imágenes de Iker recogiendo la Copa y me parece que no pasó.

Es como si fuera un documental de esos trucados. O como las fotos chorras que te haces cuando vas de viaje.

El cuerpo de un famoso y tu cara. Pero no. Es verdad. Somos campeones del mundo de fútbol.
No de esgrima o de bolos. De fútbol. Impensable.

A algunos os sonará extraño, pero uno ya superó los cuarenta y se crió dando por ciertos algunos axiomas. Como que en el fútbol sólo ganaban Brasil, Italia y Alemania. Los demás vendíamos motos y luego perdíamos.

He vuelto a ver los siete partidos del Mundial. Sustrayéndoles la emoción que aporta la incertidumbre me parecen aún mejores. Nadie fue más que España. Ni Suiza. Nadie nos dominó. Ni siquiera un rato.

España propuso un fútbol limpio. De manual. Sincero y honesto. Sin pegar a nadie ni perder tiempo. Sin otro argumento que tener la pelota. Tenerla y distraer. Tenerla y llevarla de aquí para allá. Jugar como jugábamos en el colegio. Con esa insensatez que se tiene cuando sólo quieres ganar.

Este año que se va me deja la alegría de haber visto a mi país ganar una Copa del Mundo. Algo que jamás pensé que fuera posible.

Como somos discutidores por naturaleza, en lugar de disfrutarlo, hemos abierto debates estériles como buscar a quién atribuirle el éxito, si al Barcelona, a Cruyff, a Luis Aragonés o a Iker Casillas.

Ahí no llego. Para mí ganamos todos. Desde Finisterre a Canarias. Desde San Sebastian a Almería. Desde Barcelona a Huelva.

El fútbol huye de localismos mientras nosotros lo queremos encerrar y limitar con fronteras inexistentes.
Somos campeones del mundo. Suena de maravilla. Todavía no me lo creo. Qué gran año el 2010.

Está el capitán

22 octubre 2010 - 8:00 - Autor:

El mejor equipo de fútbol del mundo recoge hoy el Príncipe de Asturias. Una especie de Nobel que nos inventamos hace un par de décadas porque somos así. Nos gusta señalar lo exquisito y ponerlo en valor en plaza pública.

Jamás pensé que nuestro fútbol se fuera a llevar tamaña distinción, pero jamás pensé que un mediocre como Quieroz pudiera entrenar al Real Madrid y ya veis.

Lo cierto es que una vez admitidos de forma unánime los merecimientos del galardón, que suelen ser motivo de discrepancia, el ruido ha llegado por la asistencia de los premiados a la ceremonia.

Que no hubieran estado representados el Real Madrid y el Barcelona en la entrega del Príncipe de Asturias a la Selección campeona del mundo habría sido patético. Como ir a Ikea a por un perrito caliente en vez de a por muebles. Puedes, pero no debes.

Afortunadamente, como mal menor, estará el capitán. Y estará el capitán por la cintura del Real Madrid. Del Real Madrid y de Mourinho. Así, sin azúcar. Si por la Fundación o Patronato o como demonios se llamen los que organizan y gestionan el asunto hubiera sido, no hubiera podido ir ni Del Bosque.

La asistencia de Xavi, aunque gestada de forma nefasta por Guardiola y su entorno (aquí cada uno tiene el  suyo), cumple con el mínimo azulgrana.

Todo muy español, eso sí. Todo por no molestarse a tiempo en llamar al Real Madrid y al Barcelona, que suman más de la mitad de la selección y negociar una fórmula de entrega.

Tirar la pelota al tejado de los clubes es injusto. La responsabilidad no recae sobre ellos. Demasiado hacen ya permitiendo los abusos de UEFA y FIFA.

Como en España adoramos decirle a los demás cómo tienen que actuar y que vivir, ya se han amontonado las voces de los sabios de turno para explicarnos a todos cómo se debe articular el tema. Qué hacer, cómo y cuándo.

Aquí me bajo. Que den el premio de una vez y todos para casa, que hace frío y mañana hay fútbol.
La próxima vez que premien a Graham Bell. Inventó el tío un aparato que es la monda: el teléfono. Pues eso.

Como clasificarse en dos meses

13 octubre 2010 - 8:00 - Autor:

La fase de clasificación para la Eurocopa de Polonia y Ucrania dura más de un año. Eso para los demás. Para nosotros ha durado un par de meses. Sé que aún no hemos jugado contra la República Checa, que se perfila como único rival, pero da igual. No hace falta.

España lleva tres partidos y nueve puntos. Saca cinco a Escocia, que ha jugado uno más y tres a los checos que han jugado lo mismo que nosotros, pero que han perdido contra Lituania en casa.

Al resto no los cuento. Seamos serios. Ya hago un esfuerzo metiendo a Escocia.

El potencial de nuestra selección es tal que no queda hueco para las sorpresas. Por lo menos el tipo de sorpresas que antes nos llevábamos. De esas que más que sorpresas eran disgustos.

A estos jugadores no les empata ni por supuesto les gana una selección menor.

No pasa y punto. Creo que es factible plantarse en la Eurocopa habiendo ganado todos los partidos de la clasificación. En casa y fuera.

Ayer un partido que se esperaba más sencillo se puso feo. Feo de verdad. Gente grande los escoceses. De pie duro.

Con sobredosis de ganas y algo de fortuna dieron una versión muy superior a la habitual. Pero ahora ya eso no nos derriba. Ahora ganamos lo que antes perdíamos. Ahora dominamos donde antes nos arrugábamos. Ahora los buenos somos nosotros.

Por eso doy la clasificación por hecha. Porque somos mejores y los sabemos. Y los demás también lo saben.

El que quiera ganarnos va a tener que pensar en algo más que en tener fe. Va a hacer falta jugar al fútbol. Eso o llevarnos en verano, sin entrenar, al quinto pino a jugar a traición. Como en Buenos Aires.

¿Qué hiciste, che?

8 septiembre 2010 - 8:00 - Autor:

Le tengo tanto respeto a Reina que no me atrevo a decir que lo de ayer le deba costar el segundo peldaño de la Selección a favor de Valdés. Pero que sepáis que estoy a punto de atreverme. Igual para el final del post me suelto y lo digo.

No voy a poner en cuestión su talento como portero ni a compararlo con Valdés. Lo veo como algo muy técnico como para traerlo a un blog. Además, de porteros se sabe poco hasta cuando se sabe. La frase de Di’Stefano resume el pensamiento de la mayoría: “Si no paras las que van dentro, vale, pero no metas las que van fuera”.

Quiero decir que lo que se le suele pedir a un portero es que pare lo parable. Nada más. Cada varias generaciones te sale un Casillas y parece que todo es parable, pero no. Con no hacer nada exótico te aseguras el aplauso.

Lo que sucede con Reina tiene mala pinta. Y peor arreglo. Tiene que ver con la suerte. Es un tema que a mí personalmente me fascina pero que a la gente le suele incomodar.

No se habla de la suerte porque es algo incontrolable. Eso nos fastidia. Nos da rabia no tener absolutamente ningún control sobre el parámetro más decisivo del juego.

Reina no tiene suerte. Digo dentro del campo. En la vida no parece irle mal. Pero de un tiempo a esta parte cada pocos partidos los enanos se le vuelven gigantes. Cuando no le bota mal le da una patada al aire o se resbala como ayer o alguien tira un globo de la grada y la cosa acaba en gol.

Contar con el azar como aliado es más importante que saber parar, colocarse o tener experiencia. Si la suerte te da la espalda estás perdido. A Reina se la ha dado y quien ha perdido ha sido España.
Yo que Del Bosque me lo pensaba. Es duro, pero escapar de la realidad también lo es. Más vale contar con un novato con fortuna que con un veterano gafado.
Se impone que Pepe Reina, en la próxima fiesta, a la hora de llamar al famoso camarero, le pida una de suerte.

El equipo bonito

4 septiembre 2010 - 10:18 - Autor:

España ha subido el peldaño definitivo. Ya estamos en el piso noble y espero que por mucho tiempo. No hablo de ganar el Mundial. Es muy posible que ese escalón se hubiera logrado subir ya en la Eurocopa, dos años antes.
Estamos, digo, en ese piso al que sólo llega un ascensor. Ese lugar que todos envidian y al que no acceden más de media docena de elegidos.

Tenemos de vecinos a Italia, Brasil, Alemania, Argentina…algunos llevan más tiempo que nosotros en el ático, pero nosotros hemos llegado tirando la puerta abajo. Eso seguro.

Seleccion española

He visto con atención todos los Mundiales y las Eurocopas desde 1974 en Alemania. Aquel que nos mostró el talento descomunal de Cruyff pero que premió la solidez física y el poder táctico de Beckenbauer.

Pocas veces el campeón ha dejado tras de sí tanta admiración y ganas de imitar su modelo. No lo recuerdo ni con Brasil. Les he visto ganar en Estados Unidos y en Japón y no sé en cuál de las dos citas me decepcionó más.

Argentina ganó en su casa como ganó, de aquella manera y luego Maradona ganó el otro. Italia ganó en España presumiendo de rigor defensivo y contragolpe eléctrico. Eso y las cincuenta y dos faltas de Gentile a Maradona. En Alemania…en Alemania todavía no sé cómo ganaron. Nadie lo sabe.

Digo esto porque España sí que ha dejado huella. La impronta del buen trato del balón y el gusto por la combinación llevada a su máximo nivel de efectividad y belleza. Todos quieren ser España y jugar como nosotros.

No se dan cuenta que sin Xavi, Iniesta, Villa, Torres, Casillas, Ramos y unos cuantos más es imposible. Es como querer tocar la guitarra como Clapton. Puedes tocar sus canciones, pero jamás sonará igual.

Ayer salimos de paseo a tratar de no ofender a los sufridos jugadores de Lietchtestein. Con eso dio para 4-0. Si hubieran hecho falta veinte se habrían metido. Pero no como lo de Malta, en plan heroico. Esto es algo más frío. Más quirúrgico.

España me está empezando a recordar al Federer de hace cuatro o cinco temporadas. Daba la sensación que además de ganarlo todo jugaba un poco con sus rivales.
Me gusta nuestro equipo. Es un equipo bonito y encima no ofende al rival. Espero que el próximo martes Argentina no quiera combatir todo esto a base de golpes. Claro que igual espero mucho.

Enrique Marqués: BioVid

¡Hazte fan en Facebook!

 

mayo 2013
L M X J V S D
« may    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Regates en Practicopedia

El deporte ahora en TV

Secciones

Siguenos también en: Facebook Twitter Flickr Google News YouTube iPhone iPad Android