Este chaleco de equilibrio sí que funciona


Por fin la OCU ha tomado cartas en el asunto de las pulserillas Power Balance, el fenómeno de ventas de los últimos años y un artilugio que supuestamente permitían hacer la garza de “Karate Kid” sobre un botellín de Mahou.
José María Múgica, director general de la OCU, ha sido meridiano: “La Power Balance es un producto ‘milagro’ y no tiene ningún efecto sobre la salud”. En otras palabras, los millones de personas que se han comprado la pulserilla a 35€ han sido, básicamente, engañadas.
Ahora nuestro deseo debe dirigirse a que la Justicia caiga sobre Power Balance como una persona de 200kg que pierde el equilibrio por culpa de sus patrañas. Para ulteriores compras equilibradas recomiendo dirigirse a instituciones de sobrada solvencia, y no dejarse engatusar por personas con mucho abdominal pero poca sesera, como CR9, Guti o, si me apuran, Pablo Motos, por sólo contar con algunos de los inconscientes famosos que les han dado publicidad llevándolas.
Un buen sitio sería la UCLA, la Universidad de California, concretamente del laboratorio CASIT (Center for Advanced Surgical and Interventional Technology) que ha desarrollado un chaleco con acelerómetros en los hombros y actuadores neumáticos para proporcionar ayuda portátil para gente que perdió su sentido del equilibrio debido a una lesión o enfermedad y que tienen que aprender de nuevo a caminar.








