Robots quirúrgicos: “Viaje alucinante” a la vuelta de la esquina
En el clásico de los 60 “Viaje alucinante” (“Fantastic Voyage”) la neumática Raquel Welch junto a cuatro tripulantes varones son hiperreducidos en una nave-cápsula para introducir el kit resultante en el torrente sanguíneo de un científico al que tratan de salvar de un trompo sanguíneo. 45 años después de aquel estreno los robots quirúrgicos han pasado de la ciencia-ficción a la ciencia, con dos matices: sólo trasiegan por el tubo digestivo, no por las venas, y no la Welch no maneja los mandos.
Al menos dos proyectos europeos están en marcha para desarrollar los robots quirúrgicos: Vector (cápsula endoscópica para reconocer tumores gastrointestinales) y el más sofisticado Proyecto Ares (Sistema Montable Reconfigurable), que contempla el ensamblaje dentro del cuerpo del paciente de los módulos de un robot, hasta formar una especie de “tren mecánico” capaz de recorrer el tubo gástrico, localizar lesiones con una cámara e incluso levantar tejidos para practicar escisiones y cirugías en él. continuar leyendo









