Pipistrel, la empresa eslovena que ha ganado 3 veces seguidas el Green Flight Challenge de la NASA
La NASA anunció el lunes pasado los galardones del Green Flight Challenge 2011, su famoso concurso patrocinado por Google, que ha sido creado para inspirar el desarrollo de aeronaves más eficientes en combustible, para que se conviertan en la chispa que prenda en la explosión de la industria de la aeronáutica ecológica.
El concurso se celebró del 25 de septiembre al 3 de octubre pasado en la base de Moffett Field (California) y, por tercera vez consecutiva, se ha llevado el premio (dotado con 1,35 millones de dólares, el más grande en la historia de la aviación) la empresa eslovena Pipistrel, que construyó para esta edición el Taurus G 4, la primera aeronave eléctrica de cuatro pasajeros en el mundo, que pulverizó los requerimientos al límite, llegando a viajar 400 millas con un galón de combustible (3,8 litros) por pasajero.
Los aviones participantes, procedentes de 14 equipos de todo el mundo, debían volar 200 millas en menos de dos horas y usar menos de un galón de combustible por cada ocupante, o su equivalente en electricidad. Pipistrel dobló esa marca y ahora invertirán la jugosa cantidad del dinero del premio en la creación de una aeronave eléctrica supersónica.
Un avión supersónico eléctrico no parece una meta inalcanzble para una compañía que surgió de las cenizas de la antigua Yugoslavia, para convertirse en una de las mayores autoridades mundiales en investigación y construcción de aeronaves eléctricas.
Pipistrel doo Ajdovscina se estableció en 1987 como el productor del primer avión privado en la ex Yugoslavia. En aquel entonces, bajo el régimen totalitario yugoslavo, era casi inimaginable subirse en un avión particular para volar libremente por el país.
Así que lo hicieron con ultraligeros. En la ex Yugoslavia, los vuelos de ultraligeros también eran ilegales. Fue a causa de esta prohibición por la que empezaron a llamar a la empresa “Pipistrel”.
El campo de aviación en el que comenzaron sus primeros intentos de vuelo pertenecía al ejército y si los pilotos de ultraligero querían volar tenían que hacerlo en secreto, esperando pacientemente a que los pilotos del ejército se encerraran en los hangares para salir a la pista de aterrizaje cuando habían terminado sus vuelos del día. Estos pioneros eslovenos luego sólo podían colarse una o dos horas de vuelo antes de caer la noche.
A medida que estos aviones volaban durante el ocaso, con las luces encendidas en la parte delantera de la aeronave junto con la forma triangular del ala delta, la población local en broma empezaron a llamarles “los murciélagos”. La palabra latina para un murciélago es “pipistrellus”. Y el resto ya es historia.
Y es que historia ha hecho esta compañía al llevarse en 2009, 2010 y 2011, con tres aviones distintos, el premio más importante del mundo de la investigación aeronáutica sostenible, otorgado por la mismísima NASA.
Hace sólo 2 años la idea de volar 200 millas a 100 millas por hora en un avión eléctrico era simplemente pura ciencia ficción. Como hace 20 años lo era lograr volar por los oscuros cielos yugoslavos sin ser derribado. Aún así lo lograron y ahora es momento de recoger los frutos de su trabajo. Čestitamo! (Enhorabuena!).





2 Comentarios
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Wow, seguramente tuvieron el apoyo de algun militar al que sobornaban o era uno de sus patrocinadores. Aun así, son una muestra de que nada es imposible, aún con un estado totalitario en contra.
Comentario Publicado por: mike | 20 octubre 2011 - 1:43
Soy PIPISTREL en Twitter, cuenta? Jajaja
Comentario Publicado por: pipi | 30 enero 2012 - 17:10