El hombre que sobrevivió 20 años a la mayor dosis radiactiva recibida por un humano
En 1945, en plena efervescencia de la era atómica, Albert Stevens, un pintor americano de 58 años al que le habían diagnosticado cáncer terminal de manera errónea, fue inyectado con una enorme dosis de plutonio en vena, como parte del ominoso Proyecto Manhattan. La inocente cobaya no sólo no murió sino que sobrevivió 20 años, muriendo de una vulgar enfermedad coronaria.
Albert Stevens (no confundir con Albert Willians Stevens, el célebre aeronauta americano, un error muy común por otra parte) era un pintor de brocha gorda que un aciago 10 de mayo de 1945 acudió al Hospital de la Universidad de California de San Francisco aquejado de agudos dolores de estómago.
