Houston, tenemos muchos problemas: cinco hitos del audiovisual español y el espacio sideral
En los años sesenta y setenta en USA e Inglaterra a todos los modernos les dio por poner una pátina espacial a sus productos, lo que les proporcionaba un sofisticado (el término también es de la época) prestigio. Al final hasta James Bond subió a hacer sus cosas de James Bond a las estrellas (‘Moonraker’ Lewis Gilbert, 1979). En España pasó al revés: lo de la conquista del espacio nos ha dado siempre como la risa. Viendo inalcanzables los logros de los pioneros soviético-norteamericanos, decidimos que en lo que somos buenos es en las gracias chuscas. Aquí van cinco arbitrarios ejemplos de cómo nos tomamos entonces y ahora eso de la atmósfera cero y las pastillas de proteínas.
