Watergate, cuando Nixon moja sus pantalones

Michael Tatschl, Sascha Mikel, y Martin Schnabl son los tres padres de Watergate, un concepto de puerta de seguridad que promete dejar ciertamente húmedo al mismísimo “Garganta Profunda”. La idea de este proyecto y el diseño posterior surgió después de un largo día en un recinto ferial, donde uno de ellos sufrió un roce con una puerta-torniquete que no se podía abrir.
En ese momento surgió en ellos una pregunta que quizá deberíamos hacernos todos: ¿no necesitan los torniquetes una actualización urgente? Los torniquetes para control de accesos son toscos, incómodos para personas en sillas de ruedas, no puedes meter carros, bicicletas, te los puedes saltar facilmente, te pueden pillar los bajos…Por eso están a punto de desaparecer frente a las puertas-guillotina de cristal que todos conocemos.
Sin embargo, estas puertas son más efectivas pero también más peligrosas, ya que es un medio rígido que en caso de pánico o accidente provocaría que las personas no pudieran huir al obstaculizar la salida. Por eso nos quedamos con la Watergate, porque utiliza un elemento de cierre que es tan efectivo como psicológico: el agua.

