El mar de plásticos de Almería también cosechará energía solar

Dicen los que han estado que el mar de plástico se ve desde la Luna.
Se conoce como “mar de plástico” a los 350 kilómetros cuadrados de invernaderos que cubren una franja de la provincia de Almería. Esta despensa de Europa recibe una altísima insolación todo el año, lo que explica el enorme rendimiento que se obtiene de las plantas en invierno pero, a su vez, “el achicharramiento de los tomates” en verano. Cada año, los empresarios tienen que encalar la cubierta de los invernaderos para devolver a la atmósfera parte de la radiación del sol, un gran dispendio energético.
Un proyecto del Instituto de Microelectrónica de Madrid, dependiente del CSIC, quiere reaprovechar toda esta energía instalando paneles solares en la techumbre de los invernaderos. Se trata de células de película delgada de vidrio semitransparente, de las que se está obteniendo un rendimiento “de entre el 7 y el 8% de la radiación solar total”, según Fernando Briones, director del IMM. De instalarse en toda la superficie del mar de plásticos la energía total recibida sería de 14.000 21.000 gigavatios al año.