Con la taza sonriente socializar cobra un nuevo significado
El café como especio para las tertulias o la máquina de café como punto de reunión de los compañeros de la oficina (ver “Camera café”) son sintomáticos del efecto que nos provoca el café: locuacidad, agudeza, hiperactividad, deseo de compartir… La taza sonriente es una idea del diseñador estonio Nikita Mokhirev, que pretende dotar a la clásica taza de una dimensión adicional como vehículo de socialización. El diseño acaba de ganar el concurso “Una vida con la tecnología del futuro”, convocado por Fujitsu.
La taza sonriente incorpora dos elementos distintivos: un botón en el asa, para transmitir instrucciones a la taza, y una pantalla que rodea la parte externa del aparato y que muestra el estado del usuario en cada momento. La taza sonriente incorpora un pequeño dispositivo interactivo que envía y recibe mensajes instantáneos, muestra la hora, y actúa como centro de control, despertador o centro de juegos. Su faceta social queda al descubierto al comunicarse con el resto de las tazas, no sólo con mensajes sino también con imágenes: al seleccionar una “cara” mediante el sensor táctil del asa, tu compañero de café puede comprobar tu estado de ánimo. continuar leyendo


