Una máquina que convierte el plástico en gasolina
El plástico es uno de los grandes inventos del siglo XX: un material ligero, flexible, versátil y barato. También es una de las mayores amenazas para el medio ambiente: el 90% de las bolsas de plástico acaba en los vertederos, y auténticas islas de plástico se extienden por los océanos. Millones de peces y aves marinas mueren cada año por comer fragmentos de plástico que confunden con alimento.
Para producir las 260 millones de toneladas de plástico que consume el mundo cada año se requiere el 7% de la producción anual de petróleo. En consecuencia, el plástico puede tener una segunda reencarnación como combustible, según ha demostrado la empresa japonesa Blest, con una máquina asombrosamente sencilla, capaz de convertir el plástico en gasolina, diesel o keroseno.
La “Caja Mágica” sólo pesa 50 kilos y es capaz de convertir 1 kilo de plástico en 1 kilo de gasolina. El procedimiento es el siguiente, según se explica en este vídeo: se introduce el plástico en un depósito, la máquina se calienta hasta fundir el plástico y el gas resultante atraviesa mediante un tubo un depósito de agua fría que convierte el gas en petróleo y, posteriormente, en cualquier derivado del mismo que pueda ser utilizado como combustible: gasolina, gasoil o keroseno. continuar leyendo





