El Madrid o el camarote de los hermanos Marx
El pasado martes por la noche disfruté como un enano viendo por ‘Canal Plus’ el ridículo histórico que sufrió el Real Madrid frente al Alcorcón. Durante los noventa minutos no paré de soltar una carcajada detrás de otra. Les puedo prometer y prometo que me daba la impresión de estar viendo una película de Louis de Funes o de los hermanos Marx.
La realidad es que este ‘Real Fantasma’ (por aquello del color blanco) tiene muchas similitudes con la famosa escena que protagonizaron Groucho Marx, Harpo y Zeppo en un camarote, donde iba entrando gente, donde cada uno iba a las suya y, en definitiva, donde primaba el descontrol, el caos y el deorden absoluto.
Vamos, que esta misma escena la repitió el Madrid en el estadio Municipal de Santo Domingo. El técnico chileno, Pellegrini, se hace constantemente el sordomudo, como Harppo. Al menos así lo queremos entender porque por más que habla, al final no sabe trasmitir a sus jugadores ni el sistema de juego, ni su filosofía, ni colocar a cada uno en su sitio y, lo que es peor, no sabe dar con la tecla para que los suyos practiquen un fútbol que maraville y conquiste corazones, tal y como así se lo ha pedido Don Florentino Pérez.
La plantilla es el Groucho Marx de esta película porque sólo saben correr como pollos sin cabeza, actúan sin sentido común, juegan a lo loco, no tienen sentido de la orientación sobre el terreno de juego y cada uno hace la guerra por su cuenta. Y encima hay mal rollo.
El Zeppo, teoricamente el más centrado de los hermanos, es quien más se puede asemejar a Valdano o Florentino Pérez. Tanto a uno como a otro les caracteriza su verborrea: palabras y más palabras, que al final se las acaba llevando el viento y si no quedan grabadas en el vestuario, seguramente es por falta de autoridad.
Esta es la auténtica realidad de un Madrid que navega a la deriva, que lleva ocho años arrastrándose por Europa (no ha pasado de octavos en la Champions), no sabe a qué juega, no hay orden ni concierto en el equipo, y ni tan siquiera sudan la camiseta.
Y lo que es peor, están mancillando la imagen de un club histórico que ha sido el santo y seña del fútbol Mundial.
¿Soluciones? Por el momento, me quedo con Groucho Marx, Harpo y Zeppo y, por supuesto, con este Barça que, visto lo visto, llevará más de diez puntos de ventaja a su segundo perseguidor en el mes de marzo. Ahí queda mi apuesta.
Este Barça no está en crisis como ya se apuntaba hace unas semanas desde la Capital. El equipo azulgrana sí que es para tomárselo en serio.
2 Comentarios
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Mis súplicas han sido oidas por lainformacion.com! Un bloguero como dios manda. Bienvenido
Comentario Publicado por: jotapecebe | 29 octubre 2009 - 13:55
¿Cómo dios manda? Será porque escribe bien porque para poner a parir al Madrid desde Barcelona que es lo único que saben hacer allí.
Comentario Publicado por: Pedro | 30 octubre 2009 - 19:58