Cristiano Ronaldo, ángel y demonio
Estoy tan seguro que el Barça volverá a ganar la Liga por méritos propios, que me uno a la causa madridista: Yo también pido que le retiren la tarjeta roja a Cristiano Ronaldo o que le den la cautelar para que pueda jugar contra el Deportivo. Ni me he vuelto loco ni quiero que nadie piense que me han puesto una pistola en el pecho. Soy todo un caballero. La única condición que pongo a cambio es que cuando ocurra lo mismo con un jugador del Barça, toda la prensa de Madrid se tire al ruedo para clamar justicia.
¿Se imaginan lo que dirán los de ahí abajo si al final los blancos pierden la Liga por dos o tres puntos? No habrá quien les aguanten. Sacarán sin duda toda su artillería para no dejar títere con cabeza, volverán a atacarnos con el ‘Villarato’, con el ‘Séptimo de Caballería’ y hasta con el sursum corda. Y por supuesto no se rendirán a la evidencia de que este Barça ganará el campeonato por estar a años luz del Madrid de los 300 millones.
Amén de todo esto, debo también subrayar que CR9 es un grandísimo jugador, que hace cosas muy buenas, pero también ofrece acciones que le convierten en el mismísimo demonio. Alguien le tiene que decir que no puede vacilar a un aficionado como lo hizo en San Mamés cuando fue a recoger una pelota, es el Madrid quien tiene que reprocharle ciertas actitudes, como la de sacarse la camiseta o propinarle un puntapié a un jugador del Almería…
Alguien le tiene que avisar a CR9 que se ha convertido en el espejo donde se miran los niños y como ídolo que es de todos ellos, se tiene que comportar como un señor deportista tanto dentro como fuera de los terrenos de juego. Esa es la realidad le guste o no a la estrella madridista y a todos aquellos otro cracks que se comporten como el internacional portugués