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La verdad sobre los e-microcréditos

25 Octubre 2009 - 23:25 - Autor: José Antonio Ritoré

Llevo varios días queriendo escribir de esto y lo voy a hacer ahora, antes de que esta semana vuelva a centrarme en personas, en las historias de personas que están luchando para conseguir una vacuna contra la malaria y en la de un hombre, José Luis Fernández-Iglesias, que defiende los derechos de los personas con discapacidad a través de los medios de comunicación. El caso es que hace dos semanas se montó una polémica tremenda en el mundo blog social USA en torno al proyecto social estrella del momento: Kiva. Y el fondo de la cuestión me recuerda mucho al tema de los apadrinamientos, mejor dicho, a la fórmula de comunicación de las ONG que promueven apadrinamientos. Vamos por partes.

Cuando empezaba con el blog, conté la historia del creador de Kiva, Matt Flannery.

Matt Flanney se ha enfrentado a una auténtica guerra de blogs. Foto: Joi. Vía: Flickr

Matt Flanney, derecha, se ha enfrentado a una auténtica guerra de blogs. Foto: Joi. Vía: Flickr

Resumo: Kiva es una plataforma on line de microcréditos que pone en contacto a emprendedores de países en vías de desarrollo con pequeños prestamistas (o donantes, ya que no hay intereses en las operaciones) ubicados, en general, en los países ricos. Y todo con el aval  de entidades y empresas locales. Según se desprendía de lo que contaban en su web, el sistema era el siguiente: María (por poner un nombre), una emprendedora de  Bolivia necesita un microcrédito para su negocio, canaliza su petición a través de una contraparte local (cooperativa, empresa…), que sube el caso a la web y los donantes la financian. Así de sencillo, tanto como el esquema siguiente:

Diagrama de Kiva antes de la polémica

Diagrama de Kiva antes de la polémica

Bien, pues resulta que Matt y su equipo habían simplificado las explicaciones y que a raíz de un post de David Roodman (uno de los mejores bloggers sobre temas sociales de EE.UU.) hemos descubierto todo el proceso, un proceso que por otra parte, tiene todo el sentido del mundo. ¿Cómo es? Pues, básicamente, cuando el emprendedor acude a la contraparte de Kiva, la contraparte analiza el caso y si lo ve viable “adelanta” la financiación, para después subir el caso a la web y conseguir la colaboración de cientos de personas. Pero tú, como donante, estás financiando a la contraparte (la Fundación Adelante en el gráfico) que habrá adelantado el dinero no solo a uno sino, probablemente, a varios micro-empresarios. Es decir, se relativiza un poco el concepto de acción-reacción, se pierde el efecto persona-persona que tanto gusta a los expertos de marketing, pero al mismo tiempo la lógica misma del sistema dice que tiene que ser así para garantizar que casi ningún micro-emprendedor se quede en la estacada.

Estamos pues ante un caso de omisiones en el proceso de comunicación, el recurso tan habitual de contar una historia para conectar al rico con el pobre. Ante la polémica, Matt Flannery respondió rápidamente con un post bastante extenso, pero muy clarificador, en el que nos cuenta que cuando empezaron en 2005 su sistema era realmente así, sobre todo porque sus socios sobre el terreno (las contrapartes) no tenían la posibilidad de adelantar el dinero. Matt sostiene que algunos de los gráficos y explicaciones de la web son de esa época, de forma que no estaban mintiendo. Además, afirma que intentaron simplificar al máximo las explicaciones sobre la complejidad del sistema ya que muchos de sus usuarios no tenían ningún tipo de cultura sobre los microcréditos. En cualquier caso, Kiva ha reaccionado rápido y ha cambiado el gráfico anterior por el siguiente:

El ciclo de Kiva, después de la polémica

El ciclo de Kiva, después de la polémica

Resumiendo: la reacción de Matt ha sido rápida, eficaz y transparente, lo que ha minimizado el daño “reputacional” que ha podido causar una polémica que ha estado, sobre todo, en los blogs, por lo que muchos usuarios de Kiva ni se habrán percatado. El fondo y el contenido del proyecto siguen indemnes, pero, de nuevo, se pone el foco en el mal y poco ético uso de la comunicación y el marketing para ONG y causas humanitarias. Y aquí llegamos a los apadrinamientos.

Los apadrinamientos surgieron porque eran una forma muy clara y fácil de vincular a un donante: “Tú puedes cambiar la vida de Arielito… con XX euros al mes le darás comida, educación…él te escribirá y podrás ir a visitarle…”. Ese era el tipo de comunicación que, a finales de los 90, se puso de moda entre algunas ONG españolas para captar fondos; y se captaron, muchos, muchos en supertelemaratones, en los que se mostraba al niño etíope de turno rodeado de moscas… Nunca se destina el dinero a una familia/persona en concreto, siempre va a la comunidad. Hoy, en las webs de las principales ONG que trabajan con padrinos, ese punto queda claro:

  • Ayuda en Acción: “Cuando comenzamos a trabajar en una zona, establecemos un estrecho contacto con la comunidad. El sistema de apadrinamiento se expone a las familias y una vez que éstas han expresado su aprobación, realizamos una ficha personal de los niños y niñas. Toda la comunidad es partícipe de la gestión y aprovechamiento de los recursos destinados a través del apadrinamiento. La colaboración económica de los padrinos y madrinas repercute, por tanto, en el desarrollo de toda la comunidad”.
  • Plan: “El apadrinamiento es una forma personal de ayuda sostenible con la que tú puedes dar a un niño un futuro mejor, creando relaciones cercanas desde lugares muy diferentes del mundo. Su contribución no va directamente al niño sino que, junto con otras donaciones de Plan en todo el mundo, se destina preferiblemente a mejorar las condiciones de vida de la comunidad donde vive el niño apadrinado en las áreas de: salud, educación, hábitat, ocupación  y establecimiento de relaciones.
  • Fundación Vicente Ferrer. “Apadrinar significa contribuir al desarrollo de un niño o niña de Anantapur, y al de toda su comunidad. Porque la contribución mensual de 18 € no se destina únicamente a ese niño o niña, sino a mejorar las condiciones de todo su entorno”.

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2 Comentarios

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Gracias por explicarnoslo tan bien! Desconocía esta reciente polémica con Kiva.

Me encanta este blog, y aunque no suelo comentar, estoy subscrito y leo con interés todos los posts. Enhorabuena de verdad!

Un saludo des de Shanti Bhavan, en el sur de la India!

Gracias Edu por tu comentario y tu mensaje de apoyo. Se agradece. De veras, echo un vistazo por tu blog y por tu proyecto, que parece muy interesante.

Un saludo!!

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Durante más de 100 años la comunidad científica mantuvo un intenso debate sobre el origen y significado del altruismo hasta que en la década de 1.960, el biólogo William D.Hamilton creó una fórmula matemática que relacionaba el altruismo con el grado de parentesco entre el que da y el que recibe. Desde aquí nos proponemos poner a prueba esa ecuación al mismo tiempo que descubrimos a personas e iniciativas que luchan por sacar adelante causas sociales.

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