Gopa Kumar, la lucha entre patentes y pacientes

Gopa Kumar, experto en derecho sobre patentes
Hoy he empezado con síntomas de catarro, un poco de fiebre, tos, así que me he acercado a una farmacia y los 10 sobres de una conocida marca de paracetamol me han costado 4,80 euros. Comprar medicamentos básicos en nuestro país es algo natural, normal, al alcance de casi cualquier persona, pero no ocurre así en muchas partes del mundo. En un país como la India (que no está entre los denominados “pobres”), muchas familias viven con apenas 2 euros al día ¿Qué medicinas se pueden comprar con ese dinero cuando los precios son prácticamente iguales que en Europa? Para exponer las tripas y los intestinos del mundo de las patentes en la industria farmacéutica aterrizó el pasado lunes en Madrid Gopa Kumar, uno de los mayores expertos mundiales en este tema, que ejerce en la actualidad como asesor e investigador de la Red Tercer Mundo.
Antes de su conferencia en La Casa Encendida de Obra Social Caja Madrid, enmarcada en el ciclo Los retos del siglo XXI, tuvimos un encuentro de unos 25 minutos. Gopa es indio, viste como un europeo y se expresa con una retórica al estilo “Obama”. Casado, y con una niña de 5 años, Gopa Kumar ha dedicado los últimos años de su carrera a investigar y denunciar el régimen mundial de comercio y patentes farmacéuticas. Licenciado en Derecho por la Universidad Mahatma Gandhi de Kerala y Máster en Derecho Internacional y Derechos Humanos, la organización para la que trabaja pretende actuar sobre los políticos y la sociedad para que se movilicen y no dejen en manos de las multinacionales el derecho fundamental a la salud de las personas, especialmente en los países más pobres.
Se podrían salvar 10 millones de vidas al año, 4 solo en África y el Sudeste asiático, si tuvieran acceso a medicamentos básicos.
La gran pregunta sale al instante, ¿son tan malas como algunos dicen las grandes multinacionales farmacéuticas?
Los grandes jugadores de la industria no se preocupan por la gente en el Tercer Mundo. Solo les preocupa el beneficio. Sin embargo, las empresas que fabrican genéricos también están haciendo negocio, pero están poniendo los medicamentos a un precio más asumible.
Para Gopa debería ser una obligación que todas las compañías que producen medicinas las pusieran a disposición de la gente a un precio razonable, es una cuestión de derechos humanos. Pero, como destacó una de las personas que intervino en el coloquio tras la ponencia, las personas que rigen los destinos de muchas empresas farmacéuticas no pertenecen al mundo de la salud, no tienen asimilados los principios básicos de esa profesión, buscan, ante todo, generar beneficios para sus accionistas, pertenecen a otra esfera, viven en otra dimensión. Buena parte de la conferencia de Gopa estuvo dedicada a los pormenores del acuerdo TRIPS de 1994 (Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio), un tema muy denso, muy complejo, con muchas ramificaciones que resultan (al menos para mí) imposibles de interpretar. Sí me quedó claro un punto.
TRIPS no es una resolución como las relacionadas con los Derechos Humanos, que se pueden infringir. Si infringes TRIPS, serás acorralado.
Como siempre, aquí buscamos una salida, una alternativa, una respuesta. ¿Qué puede hacer un ciudadano normal y corriente para apoyar que se antepongan, en todo el mundo, los derechos de los pacientes frente a las patentes?
En una sociedad democrática cualquier persona puede promover cambios. La gran fuerza de determinados movimientos sociales ha provocado victorias, como en Doha o Seattle.
Doha, como señala Gopa, flexibilizó los acuerdos relacionados con la salud pública, de forma que en ciertas circunstancias de necesidad sanitaria, los países pueden permitir la producción o importación de medicamentos genéricos sin el consentimiento del titular de la patente. Pero hay otro inconveniente, los países que ocupan las escalas más bajos en los índices de desarrollo no tienen capacidad para producir, sus Estados no tienen industrias para ello e importar medicamentos genéricos puede aliviar la situación, pero no dejan de ser soluciones para el corto plazo. Además, en este punto se produce una más de las paradojas de la globalización. Se supone que si en un país pobre hay una demanda de un medicamento, las empresas tenderán a satisfacer esa demanda.
A las multinacionales no les interesa producir medicamentos suficientes y asequibles para cubrir la demanda de los países pobres. No se rigen por las leyes normales de la oferta y demanda. Si lo hicieran y vendieran determinados productos más baratos, perderían negocio en los países ricos, porque desde esos países les reclamarían el mismo precio por el mismo producto. Las empresas quieren proteger sus beneficios en los países ricos.
Gopa Kumar se muestra optimista y sonríe, sostiene que hay que ir ganando pequeñas batallas, consiguiendo avances, poco a poco. Nos invita a que no dejemos de informarnos y de sensibilizar a los demás sobre este asunto y nos pide que tengamos esperanza. Por eso, aquí dejo, en forma de píldoras, algunos datos y cifras, la mayoría extraídos de su charla, que seguro nos mantendrán, como mínimo, un par de segundos pensando.
- Solo un 14% de los medicamentos a nivel mundial se venden en los países en desarrollo, eso quiere decir que “nosotros”, los países ricos, consumimos el 86%.
- Antes de Doha, un tratamiento completo contra el SIDA costaba alrededor de 10.000 dólares, hoy solo 130. ¿Por qué?
- La India es el mayor productor mundial de genéricos para los países en desarrollo gracias a una legislación anti-patentes que, finalmente, en 2005 tuvo que adaptarse a los acuerdos TRIPS. Muy recomensable un escueto informe de Médicos sin fronteras sobre dicho mercado en la India (en el que, además, encontrarás la respuesta a la anterior pregunta)
- Un 53% del mercado farmacéutico está en manos de 15 empresas.
- Norteamérica, Europa y Japón representan el 82,5% del gasto global en medicamentos.
1 Comentario
Deja tu comentario
Puede seguir esta conversación suscribiéndose a la fuente de los comentarios de esta entrada.
[...] que se puede dar el mismo resultado a 130 dólares (si te interesa este punto puedes leer el post sobre patentes-pacientes que publiqué la semana [...]
Pingback Publicado por: 10 historias sobre el SIDA | La regla de William | 30 Noviembre 2009 - 21:31