Los “jefes de Estado” de Greenpeace en el coche de 007
A las 15:55 llegaba la noticia a la sede de la organización Greenpeace en la madrileña calle de San Bernardo: los cuatro activistas detenidos en Copenhague (Nora Christiansen, Christian Schmutz, Joris Thijssen y Juan López de Uralde, Director en España de la organización) por su incursión el 17 de diciembre en la cena de gala de la Cumbre van a seguir en prisión hasta, por lo menos, el 7 de enero, el recurso de apelación no ha prosperado. La noticia dejaba tocados moralmente a los trabajadores y voluntarios de Greenpeace, máxime teniendo en cuenta que sobre las 15 horas, desde el ámbito político/diplomático, se les informaba de que el asunto iba bien encaminado. Finalmente, el juez que lleva el caso ha decidido tenerles retenidos los 21 días que contempla la ley danesa. Juantxo pasará las Navidades encerrado e incomunicado, sin poder si quiera hablar o ver a su mujer o a sus dos hijos, a no ser que cambie la situación en los próximos días.
Ya he contado aquí mi opinión sobre el asunto en un post de hace unos días, sigo pensando lo mismo, más aún con los nuevos datos que se van conociendo: la polícia danesa está muy herida en su orgullo, han hecho el ridículo más absoluto y quieren que los cuatro miembros de Greenpeace conozcan su severidad. En el plano informativo, como decía, tenemos más, un video de Greenpeace en el que se cuenta cómo se preparó la acción.
Greenpeace afirma haber puesto a disposición de las autoridades policiales y judiciales toda la información relativa al caso. Elmundo.es publica que el juez ha justificado su decisión porque una liberación de los activistas podría entorpecer la investigación del incidente y que la policía danesa sostiene que dos presuntos implicados en la acción siguen en libertad. Por su parte, la embajada española en la capital danesa ha informado de que ha suministrado a Juan López de Uralde la misma atención que a otros detenidos, con varias visitas e información sobre el sistema judicial danés. Parece que, al menos, en la cárcel le han dejado pedir un par de libros, “extraodinaria” generosidad.
Os recuerdo que se les acusa de hacerse pasar por una autoridad pública, falsedad documental y acceder de forma ilegal al recinto. Según Greenpeace, los coches, alquilados para la ocasión, estaban claramente marcados con el logo de la organización ecologista. Uno de los carteles en que figuraba el logo estaba sujeto al parabrisas del vehículo con un par de calcetines. En la matrícula figuraban los números 007, en referencia al agente secreto (de ficción, claro) James Bond: ojo a la audacia de los policías daneses, qué avispados! En el control de entrada al recinto se identificaron, según la ONG, como “Jefes de Estado de Greenpeace”. En fin, ¿han pensado en condecorar a las fuerzas de seguridad?
Una hora después de recibir la noticia, cientos de personas se manifestaban en Madrid y otras ciudades para pedir la liberación de los activistas. En Madrid, enfrente de la embajada danesa estaban la mujer de Juantxo y sus dos hijos. A partir de ahora la organización esperará hasta que se celebre una nueva vista el 7 de enero, pero supongo que no se quedarán de brazos cruzados y continuarán su campaña de denuncia y movilización. En internet, el grupo de Facebook sigue creciendo, 11.777 miembros (21:02 del miércoles 23), el manifiesto publicado en la web de Greenpeace España roza los 20.000 firmantes, en Twitter también siguen los apoyos… Sigo creyendo que no los podrán parar.
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