Rocío Nieto, 25 años al lado de las prostitutas
Rocío habla por teléfono con Clara (nombre ficticio), una ex-prostituta que ha rehecho su vida. Le cuenta que han vendido una de las alfombras de piel de oveja que le envían sus padres desde su país. Clara llegó a España forzada, con su ex-marido y proxeneta, que la maltrataba.
Mujeres como Clara son las que tienen mérito, no yo que he tenido una educación, unos padres que me han apoyado. Eso es lo que la sociedad tiene que entender, el esfuerzo que hacen.
Estamos en las oficinas/tienda de APRAMP (Asociación para la prevención, reinserción y atención a la mujer prostituida) en el número 2 de la calle Infantas, en Madrid. Aquí se forman y reúnen cada día decenas de mujeres que están tratando de abandonar la prostitución. El local, que ocupa dos plantas, funciona como tienda y taller en el que fabrican vestidos para niños y adultos que luego se venden en El Corte Inglés, y también aquí (a mitad de precio). Además, hacen todo tipo de arreglos de sastrería, compostura…

Rocío Nieto en la oficina/tienda de APRAMP en Infantas, 2. Madrid
La responsable de la tienda, los pisos de acogida, la Unidad Móvil, el teléfono de ayuda 24 horas… es Rocío Nieto, que fundó la asociación hace 25 años y la sigue viviendo como el primer día, atendiendo el teléfono, saliendo con la Unidad Móvil, orientando a las mujeres…
Si haces un proyecto, pero no lo vives, no conoces las demandas, las necesidades, no sirve de nada. Hay que conocer a las personas que se están prostituyendo, saber por qué están así, qué necesidades tienes que cubrir para que puedan salir. Eso nunca lo puedes hacer y plasmar desde arriba. Cuando hablas con una mujer que es una niña y te dice que lo único que sabe hacer es acostarse con hombres (por no decir palabras más fuertes) y que no sirve para otra cosa, te das cuenta de cómo los que están alrededor han procurado anular su autoestima. Esa fuerza, esa información te la dan ellas, dices “cómo puede existir esto en pleno siglo XXI!”, es esclavitud.
Rocío Nieto, 66 años, trabajadora social, se dedicaba a labores de despacho en la Vicaría General de Madrid, pero para llegar a su oficina pasaba todos los días por Montera, Jacinto Benavente…y no podía entender que nadie se ocupara de aquellas mujeres que pasaban día, tarde y noche a la intemperie, en la calle, esperando clientes. Así que se lanzó a escucharlas, a conocerlas, a interesarse por sus problemas, por sus vidas, por sus sueños. Dejó su trabajo de oficina y empezó a crear los cimientos de una asociación que hoy está presente en 6 Comunidades Autónomas y atiende a 250 mujeres cada día. Está claro que Rocío es una autoridad para hablar de la prostitución, de sus causas, de sus soluciones, de su historia…
Hace 25 años, las mujeres venían de los alrededores de Madrid al centro, víctimas de maltrato, mujeres, muchas, procedentes de orfelinatos, que se prostituían en un momento puntual de su vida para pagar una lavadora, para saldar una deuda… Fue cambiando, apareció la mujer toxicómana que lo hacía por el pico, el suyo y el de su compañero, este tipo también ha ido desapareciendo. Hace 15 años el cambio fue tremendo con las inmigrantes en situación de irregularidad, en situación de tráfico, de trata.
Para Rocío el gran problema actual es la trata de blancas, las mafias, la situación de esclavitud que viven muchas mujeres, la imposibilidad de salir de un círculo que las destruye.
Hay que contemplar la trata como algo prioritario. Hay que identificar a la víctima. Muchas te dicen que no son víctimas de trata, que han llegado por su prima y tal… Yo les digo “¿En qué situación estás?” Hay que ayudarlas a defender sus derechos, que sepan que pueden ser libres.
Me cuenta cómo muchas redes usan trucos para que las prostitutas figuren como mayores de edad ante las autoridades.
Van a Plaza de Castilla, acompañadas por una señora mayor que hace como de empleadora, a denunciar que les han robado el carné y allí les dan un papel de denuncia con una edad falsa.
Una realidad tan antigua com la prostitución tiene muchos ángulos, muchos enfoques, muchos actores implicados, no solo los proxenetas y las mujeres que ejercen la prostitución. También hay una parte fundamental, los clientes.
Estamos trabajando con los clientes, realizando encuestas, entrevistas. Me sorprende que los clientes ya no son hombres de 45 para arriba, son jóvenes de 18 a 35 años, alucino. Yo les decía en las entrevistas “Hay libertad sexual, la sexualidad la puedes disfrutar en otros temas mucho más bonitos”,y me contestaban “Si me la tengo que trabajar, gastar 50 o 60 euros en copas, invitarla, cuando por 20 euros me hacen una mamada”. Las tienen por un objeto de consumo, igual que te tomas una copa, complaces tu instinto, tu sexualidad. Esto es muy preocupante.
Y luego estamos todos, la sociedad, que mira hacia otro lado, que las ignora.
Son invisibles, no las queremos ver, las utilizamos, las despreciamos. La propia sociedad es la nunca te va a dar una oportunidad cuando quieres emplear a una persona . Una reacción típica, “como voy a meter a cuidar a mi padre a una mujer que se ha prostituido”.
Y llegamos al debate (apagado últimamente) sobre legalización, ¿sí o no?
No se puede regularizar, legalizar la prostitución. Sería un sello de garantía para los proxenetas. Hay asociaciones que dicen que la prostitución es un trabajo, pero qué trabajo es este!! En Holanda es un fracaso. En los propios escaparates se ha visto que hay mujeres que no son libres. No tienes porque utilizar a otra persona y esclavizarla. No están por ahí porque quieren, no están por elección propia.
Cada cierto tiempo volvemos al gran problema de la trata de blancas y Rocío y APRAMP intentan dar poder a las mujeres y ayudarlas a enfrentarse a sus proxenetas. Acaba de terminar una reunión de una sala de la plata superior y Rocío me presenta a Ana (nombres ficticios) y Milena, dos niñas rumanas de 17 años que han estado ejerciendo hasta hace muy poco, ahora son testigos protegidos de la Justicia y viven en un piso de acogida de la asociación.
Si no las ayudas, si no las indicas los derechos que tienen, ellas, cada vez, van a peor. Es un círculo en el que es muy fácil entrar y muy difícil salir.
Afirma que es una satisfacción enorme lo que hace, que está aprendiendo mucho con ellas y que desde el primer día le han ayudado a levantar la asociación. Se sienta orgullosa de ellas y recuerda, por ejemplo, cómo la han defendido siempre, incluso cuando ha sido amenazada por los proxenetas.
He tenido muchos problemas, pero me da igual. No es que me hayan amenazado es que se presentan en el despacho y ahora estamos más protegidas, pero antes, era otra cosa. Hace años, en una ocasión uno me intento agredir y fue una de las chicas, Charo, un encanto, la que me defendió. Es de los mejores momentos que recuerdo porque vi como ella despertaba, cuando el proxeneta la insultaba a ella, se callaba y quedaba paralizada, pero cuando me amenazó a mí, saltó. Intenté explicarle que tenía que ayudarse a sí misma.
Madre y abuela, cada cierto tiempo tiene proposiciones para ser madrina de niños de mujeres que se han conseguido insertar, pero también hay fracasos, y no son pocos, hay mujeres que han vuelto a ejercer tras lo que se llama el “periodo de reflexión”, el tiempo que pasan en los pisos de acogida después de denunciar a sus explotadores. Rocío tiene claro cuál sería la solución a esas situaciones.
Si invirtiéramos en aquellas que están de testigo protegido, si les diéramos en ese periodo de reflexión el dinero que tienen que mandar a sus familias, esas mujeres no recaerían. Es lo que hace la mafia. Pero claro no tenemos presupuestos para eso.
Terminamos la entrevista y Rocío se queda en el local, arreglando con un albañil detalles de la obra de reforma de uno de los pisos de acogida, organizando la tienda, atendiendo a una señora que entra…le prometo que volveré para traer algunos pantalones a remendar y para comprar un vestido para mi hija, y también le prometo que le contaré a la gente el trabajo que hacen y que cualquiera puede ir a Infantas 2, a la tienda de APRAMP (91.530.32.87) a que le ayuden con un bajo de un pantalón o a comprar una alfombra de lana de oveja a 25 euros.
4 Comentarios
Deja tu comentario
Puede seguir esta conversación suscribiéndose a la fuente de los comentarios de esta entrada.
Enhorabuena por la labor!! Es indignante la situación de trata con mujeres y es increible que chavales de 18 años vean la prostitución como algo normal. Toda la fuerza para este trabajo y espero que sean muchas las que consigan salir.
Comentario Publicado por: Berri | 8 abril 2010 - 9:32
[...] Rocío Nieto, de APRAMP, me comentaba que ha cambiado el perfil del cliente que acude a la prostitución, que cada vez hay [...]
Pingback Publicado por: 10 respuestas sobre la trata de personas y la explotación sexual | La regla de William | 22 septiembre 2010 - 22:38
[...] Rocío Nieto. Después de 25 años dejándose la piel por los derechos de las prostitutas, por sacar a mujeres de [...]
Pingback Publicado por: Estas 11 personas no son las protagonistas del 2010 | La regla de William | 30 diciembre 2010 - 0:50
I feel that is among the so much significant info for me. And i’m glad reading your article. But should commentary on few common issues, The site style is ideal, the articles is in reality excellent
. Just right activity, cheers.
Comentario Publicado por: more information at this page | 18 febrero 2012 - 11:41