Picaa, aplicación social para el Ipad
Por fin llega a España la “tableta”, el Ipad, el objeto menos necesario y más deseado por una buena cantidad de entusiastas de la tecnología y de Apple. La fiebre se ha desatado en España, aunque ya lo había hecho con su presentación en EE.UU. Desde que se lanzó hace apenas dos meses ya tenemos en el mercado más de 7.000 aplicaciones. Yo lo tuve en mis manos hace unos días y durante otros tantos he estado dando vueltas a los usos sociales o educativos que se le pueden dar.
Tengo claro que puede ser un dispositivo interesante para las personas mayores a las que les cuesta relacionarse con el ratón, las ventanas y los “atajos”. También creo que puede ser útil para niños sordos o para niños con autismo o para chicos con alguna discapacidad intelectual. No he ido más allá, pero he estado hablando con María José Rodríguez Fórtiz, de la Universidad de Granada, cuyo equipo de investigación lleva meses trabajando en aplicaciones sociales para Ipod, Iphone y ahora también para Ipad. El objetivo es fomentar la inserción social, especialmente, en alumnos con autismo y otras discapacidades cognitivas.
El proyecto se llama Picaa y lo lidera el grupo de investigación en Especificación, Desarrollo y Evolución del Software (GEDES) de la Universidad de Granada, creadores del sistema de comunicación aumentativa Sc@ut y que también trabajan sistemas de control de entorno y domótica orientados a personas con necesidades especiales y en temas de rehabilitación cognitiva.
La característica fundamental de Picaa es su posibilidad de adaptación a cada discapacidad, ya que el tutor, padre o profesor puede crear el perfil que mejor se ajuste a las necesidades del usuario, variando los ejercicios incluso según la dinámica del aprendizaje. Puedes descargar Picaa en la App Store.
Además, están las ventajas fundamentales que aportan los dispositivos de Apple: sus pantallas táctiles, más fáciles de usar por chicos con necesidades especiales.
Álvaro Fernández trabaja en el equipo de María José Rodríguez Fórtiz. Él está volcado en el proyecto Picaa.
Se están usando 8 iPods y 2 iPhones en 8 centros de Granada y Murcia, empleándose como herramienta de apoyo en el aula para alumnos con diversidad funcional variada, aunque principalmente a nivel cognitivo, visual o auditivo (alumnos con trastorno de espectro autista, síndrome de down, etc.
Las principales mejoras que se han observado:
- Ayuda para el profesor: destacan la inmediatez de poder diseñar los ejercicios en el propio dispositivo (pudiendo seleccionar las imágenes y sonidos que se deseen) y la facilidad de uso.
- Estimula el aprendizaje del alumno: resulta atractivo, incluye multimedia, es práctico y funcional.
María José comenta que ya han estado trabajando en simulaciones con el Ipad y con buenos resultados.
El Ipad nos plantea nuevas posibilidades ya que al aumentar el tamaño de la pantalla podemos dividirla en dos partes para que trabajen dos alumnos a la vez, para que realicen una actividad en colaboración.
Hasta hoy no han podido disponer de ningún dispositivo. Afirma que han estado hablando con Apple para encontrar algún tipo de apoyo en forma de donación de dispositivos, por ejemplo, pero desde la compañía de la manzana les han dicho que prefieren esperar a ver los resultados de los próximos tests. Mi opinión: escasa sensibilidad social la de Apple. Si quién te pide es un grupo de chavales inexpertos, entiendo que des largas, pero si es un equipo de investigación de prestigio de una Universidad, “haz el esfuerzo”. En fin, políticas de empresa.
Los Ipads se van a repartir a partir de septiembre en centros educativos de Granada, Sevilla y Murcia y estarán todo el año en la fase de investigación para analizar los efectos.
















