Bienvenido a la era de la integración
¿Has visto el último anuncio de Aquarius? ¿Te ha gustado? ¿Sabías que las personas que aparecen son indigentes, personas sin hogar? ¿Te diste cuenta al inicio del spot de un plano en el que salen unos chicos con unos cartones y en uno de ellos se lee RAIS? Estoy seguro de que el porcentaje de “síes” ha ido disminuyendo con cada pregunta hasta llegar casi al cero en la última.

El equipo de "El camino de los encuentros". Foto: RAIS
Dudo que la gente se haya dado cuenta de que detrás de “El camino de los encuentros” de Aquarius está RAIS, la entidad que más y mejor trabaja en nuestro país por las personas sin hogar. A Pepe Aniorte, responsable de voluntariado, no le preocupa mucho este aspecto, lo más importante, dice, es que el anuncio ayuda a sensibilizar y refleja muy bien el espíritu del viaje y del grupo que realizó el Camino de Santiago.
El post de hoy no va de esto, trata de un proyecto de auténtica integración social que están trabajando RAIS y La Merced Migraciones, pero no puedo dejar de satisfacer la curiosidad de algunos, así que solo unos pocos apuntes más sobre el spot. La agencia, Sra Rushmore, se inspiró en un video del año anterior de la propia ONG; “El camino de los encuentros” es el nombre del proyecto en sí, no solo el de la campaña; el equipo de rodaje estuvo los dos últimos días y, según comenta Pepe, supo escuchar a los protagonistas y fueron cambiando el guión sobre la marcha. Una lástima que en el sitio web promocional no hablen de estas cosas, ni haya forma de encontrar un enlace a RAIS.
El mensaje de superación y de integración que intenta transmitir el spot yo lo he podido empezar a respirar en el proyecto que tienen entre manos RAIS y la vecina (de barrio) ONG La Merced Migraciones, que trabaja con menores inmigrantes no acompañados. Pepe Aniorte, responsable de voluntariado de RAIS y Vicente Ortolá, responsable de sensibilización de La Merced, nos cuentan cómo van a conseguir que los sin hogar y los jóvenes inmigrantes se sientan integrados en la comunidad, en el barrio y empiecen a ganar una red social que les dé autonomía.
Lo primero es plantear el problema: tenemos a dos colectivos que están solos, excluidos, abandonados. Por un lado, los menores inmigrantes no acompañados, es decir sin familia ni redes sociales. Por otro están las personas sin hogar, gente que en el camino de la indigencia ha perdido todas sus relaciones y ahora está sola. Bien, y ¿qué van a hacer Pepe y Vicente? Primero responde Pepe
Generar espacios de encuentro y generar excusas para el encuentro
Esas excusas van desde un taller de fotografía a uno sobre deportes, pero el objetivo final es que el inmigrante o la persona sin hogar comparta una actividad con otros vecinos del barrio. Vicente da más detalles:
Muchas de las personas con las que trabajamos residen en un barrio en el que en el día a día tienen que encontrarse o deberían poder encontrarse con esos vecinos. El problema es que su situación les impide tener esos espacios de encuentro con los vecinos. La excusa, actividades que puedan ser llamativas o interesantes para ambos.
Ahora empiezan las dudas, ¿un vecino va a participar en un taller sabiendo que sus compañeros van a ser personas sin hogar? Pepe:
El salto para introducir a los vecinos es crear un taller, pero en un espacio público, en el centro cultural de Buenavista, por ejemplo. Ahí lo abrimos al barrio. Los vecinos no van a encontrarse a inmigrantes o a personas sin hogar, van únicamente por su interés por la fotografía. Y ahí van a estar interactuando, sin saberlo, con personas distintas a ellos, pero no les va a separar que uno esté en exclusión y otro no, les va a unir ese interés común.
Cuando las cosas son sencillas es que son buenas. La claves es que puedan ir recuperando la confianza, la autonomía. Turno de Vicente:
Estos espacios están pensados para ese momento en el que la persona inmigrante tiene que empezar a conquistar su autonomía y su espacio en la sociedad, son para personas que ya tienen cierto grado de posibilidad de relación a nivel normalizado. No está planteado para un inmigrante recién llegado o para un sin hogar que está en la calle o en una situación muy deteriorada. Es para dar la oportunidad a las personas que ya han recorrido un camino y que no encuentran demasiadas oportunidades para participar socialmente.
Y Pepe completa:
Abordar más la parte relacional, de afectividad, de soledad, de aislamiento, que tanto los inmigrantes como las personas sin hogar tienen y que es uno de los puntos clave que genera exclusión.
Mañana se reúnen con 20 asociaciones del barrio para tratar de implicar a muchas más personas. Sus experiencias en este tipo de proyectos han estado hasta ahora más centradas en voluntarios (también residentes en el barrio), voluntarios que ayudan a dar una estabilidad y una consistencia al proyecto. El reto ahora es conseguir una integración total en la comunidad. Suerte.

3 Comentarios
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Quizás fuese bueno poder acercar a muchas de esas personas, a la RED, y crear una ONG, que ayudase, aunque fuera a distancia a dar ánimos, compañía, conversación y hacerles comprender, que cada ser tiene un valor infinito, y muchos lo reconocemos…La falta de tiempo material y la libertad para desplazarse, hace que muchas personas, no podamos colaborar en obras tan maravillosas.
Comentario Publicado por: soledad | 8 junio 2010 - 13:11
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[...] “Habla con Pepita, ella es la que conoce todos los movimientos sociales del barrio”. Es lo que me dijo hace unos meses Pepe Aniorte, de RAIS. [...]
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