Miguel Nonay, activismo a salto de mata
Hace poco más de un año, Miguel Nonay, 48 años, picado por la curiosidad y por la aparente facilidad del envite empezó a escribir un blog de viajes: A salto de mata. A este maño, que está casado y tiene una empresa de servicios, siempre le había gustado viajar, sobre todo desde que sus padres le llevaron a Lourdes con apenas 2 años para ver si, después de una poliomelitis y quedar con la movilidad muy reducida, la Virgen le devolvía “hecho un Forrest Gump“, como afirma riendo él mismo.
Hoy su blog es ya un referente en viajes accesibles. Pero es mucho más que eso. Miguel es un ejemplo claro de que las redes sociales y los blogs pueden ayudar a mejorar la vida de las personas.Él mismo lo reconoce, “las redes sociales me han cambiado la vida”.
Su popularidad empezó a crecer en octubre de 2009, cuando denunció que Renfe no le dejaba viajar con Scooty II, una moto eléctrica adaptada. Al final, gracias al apoyo que recibió de la blogosfera, la empresa se interesó por su caso y le facilitó el viaje, además se comprometió a cumplir de igual forma con el resto de viajeros en sus mismas circunstancias. Miguel estará mañana en la Campus Party contando su experiencia.
P. ¿ Te imaginabas hace un año, cuando empezaste el blog, todo lo que te ha pasado?
R. No, como me gusta viajar y escribir me puse a ello; pero no me planteaba en ese momento que fuera a ir más allá de pasar un rato. Las redes sociales me han cambiado la vida totalmente, me han cambiado la forma de pensar, me han hecho mucho más abierto.
P. ¿Qué esperas de la Campus Party?
R. Estoy muy nervioso, muy inquieto porque quiero transmitir muy bien el mensaje. Nos va a ver mucha gente y es una buena oportunidad para dar a conocer el mensaje “Si quieres, puedes”, las limitaciones son demonios a los que hay que vencer y solo tienes que creertelo, tú eres tu mejor marca y tu mejor publicidad. Voy a contar mi experiencia, mi historia de activismo, pero no de forma indivual, porque yo cuento para esto con mis más de 200 seguidores en el blog, más de 700 en Twitter o 1.200 en Facebook. Gente muy activa, que continuamente me está dando su apoyo.
P. El título de tu blog “A salto de mata” significa aprovechar las oportunidades que van apareciendo en el camino, ¿es tu caso?
R. Sí, es ir venciendo las dificultades, conseguir lo que realmente quieres.
P. Hay que viajar, más allá de las distintas capacidades de cada uno.
R. Lo que digo a todo el mundo es que se planteen a qué lugar quieren ir y ese es el reto. Ir a ese lugar. Luego iremos sacando la información necesaria y dando vueltas a si el sitio es accesible o no para ver cómo podemos llegar.
P. Has estado en Bélgica, Argentina, Brasil… Y en sitios como Costa Rica has hecho cosas que, aquí, en España, parece que están vetadas para las personas con discapacidad.
R. He saltado por los árboles haciendo tirolina, he hecho aguas bravas, he ido en ultraligero, he practicado kayak por el Caribe y en ningún momento me han puesto ningún problema. Siempre ha sido, “vamos a ver de qué manera, y con seguridad, podemos hacerlo”. Eso te da una sensación de libertad que en Europa no tienes, con tantas leyes y con tantos miedos a que el seguro no quiera pagar.
P. ¿Te estás creando una comunidad de personas con discapacidad interesadas en viajes y accesibilidad a través del blog?
R. No, el colectivo es muy disperso y el blog no tiene la posibilidad de hacer una comunidad de viajes, pero si he ido recibiendo comentarios de gente que viaja en silla de ruedas y, lo más importante, es que recibo muchos comentarios que implican un cambio de mentalidad. Viajeros que ahora ven las cosas de otra manera, se fijan si hay un rebaje, si hay rampas, si en el hotel hay habitaciones accesibles. Me interesa crear esa especie de mentalidad del turismo accesible como algo conceptual, como el arquitecto que cuando va a diseñar un edificio no hay que decirle que tenga en cuenta el tejado.
P. Y en octubre de 2009, todo cambió, tu blog se hizo más popular y abanderaste una causa.
R. Yo además de usar los bastones, utilizo un scooter eléctrico, y éste último no me lo dejaban subir a un tren para ir a Madrid a un evento que me interesaba mucho. Lo conté en el blog y los 60 seguidores que había hasta entonces se convirtieron en 170 en poco más de 48 horas y todos difundieron el post, también en Facebook. Renfe se puso en contacto conmigo y me dijo que no me preocupara pues no iba a haber ningún problema. Ahora, hasta han habilitado un teléfono de información para estas situaciones.
P. Detrás de un teclado todas las personas somos iguales, pero fuera, en la vida real, la cosa cambia.
R. Cambia por desconocimiento. Hemos avanzando mucho, pero sigue habiendo miedo a lo desconocido. Algunas personas “con capacidades diferentes” piensan que lo que les ha ocurrido es culpa del mundo entero y a veces una persona intenta ayudar y reaccionamos con mal humor. Yo siempre hago un llamamiento: habrá desconocimiento, pero no mala fe. Habrá que explicar si nos caemos al suelo, qué tienes que hacer para ayudar a levantarnos y si nos podemos reír, mejor, para desdramatizar.
P. Hablando de reír y de humor, en tu blog y en tus canales hay buen rollo y mucho agradecimiento.
R. Tengo un principio: me parece un acto de generosidad que alguien deje lo que está haciendo y en entre en mi blog a leer los artículos tan larguísimos que hago. Y que, además, comenten y con el cariño que lo hacen. Eso requiere devolverles su generosidad, agradecer su apoyo en los comentarios, en Facebook, en Twitter.
Gracias y feliz viaje A salto de mata.




















